Mozart no pensaria esto – El origen de Arin Dodo

Mozart no pensaria esto en LaCarne MagazineLeer esta seccion   Ver otras secciones   

En el año 2008, llegó la transformación definitiva y la gestación de una criatura que se instaló definitivamente dentro de mí: Arín Dodó. Por esa época estaba obsesionado con los movimientos vanguardistas de principios de siglo XX, con el dadá, el surrealismo… Escribía automatismos (letras escritas en el instante, sin pensar, sin dejar que la razón interfiriese en los textos y sin un significado claro, sólo importa el ritmo y la fonética de las palabras) y me empezó a interesar la acción inmediata, no reflexionar mucho y actuar. Las obras deberían salir en un instante, sin pararse mucho en pensar en la estructura o en la armonía de los componentes de la misma. Sólo importa el ritmo y el timbre de los sonidos.
En eso estaba cuando me decidí a hacer una especie de recopilación de lo anterior, y juntarlo con lo último que había hecho. Me pareció que eso podría servir como testamento de toda la etapa anterior y como inicio de algo nuevo. Me dediqué a hacer un compendio de la “filosofía” musical y artística; un resumen del concepto de arte de J.G. Entonado y de su “hermano gemelo”: el futuro Sr. Arín Dodó (aunque ese nombre todavía no aparecía por ningún sitio). Era la presentación de una obra “radiofónica” interpretada por un ficticio “Pretor de la República de Anatolia” (Maestro de Ceremonias que dirige y presenta la obra), y por los músicos que ya he nombrado en los capítulos anteriores: Raúl Díaz al chello y Óscar Iris al saxo. Todo esto se puede leer y escuchar aquí. Es una obra de unos 40 minutos con mucho texto, así que recomiendo que al escucharla, sea con auriculares y después de haber leído todo el texto que la acompaña. Paciencia, por favor…
Esa “Lección magistral impartida por el Pretor de la República de Anatolia”, la presenté el 8 de marzo de 2008 en La Casa de los Jacintos, en Madrid. Me acuerdo perfectamente de ese día. Conocí al escritor Karlos Feral (que se pasó a ver qué era eso de una audición de algo con ese nombre), un tipo bastante influido sobre todo por los dadaístas rumanos. La interacción fue instantánea, me propuso que formáramos un colectivo en el que se aunara música, literatura, danza  y artes plásticas. !!La leche!!!  Eso es lo que llevaba buscando hacía tiempo, desde que mi amigo Ati Lima (ex – bajista de Poliedro Kobold), me dijo que la música que yo hacía ahora sugería imágenes y que se debía acompañar por otras actividades como la danza o el vídeo. No lo pensamos dos veces y empezamos a preparar una exposición colectiva donde reclutamos al diseñador gráfico Enrique Cordero (creador del logotipo de Arín Dodó) y a varios artistas plásticos, pintores, escultores… En la inauguración de esa exposición se haría una performance con música que yo tenía grabada acompañando a una bailarina.
Así empezó todo… sólo faltaba un nombre para el colectivo. En ese tiempo yo no paraba de leer libros sobre esos movimientos vanguardistas, y encontré un juego de palabras que me animó a emularlo a partir de la palabra “Kobold”. Ahí actuó el “azar objetivo”, algo muy socorrido por los surrealistas. Ese azar me ha acompañado desde entonces, e interviene en las obras creadas de una forma o de otra. Cuando menos te lo esperas aparece y  la forma de la obra cambia totalmente… y no se puede evitar. En resumen, el juego de palabras es el siguiente:

“Arín Dodó es un juego de palabras que procede, precisamente, de la palabra K.O.BOLD
K.O.: dejar sin sentido ( traducción del inglés)
BOLD: descarado (traducción del inglés)
Separen ustedes las dos últimas letras de cada una de esas 4 palabras:
dej – AR, s – IN, senti – DO, descara – DO”

Fonéticamente, el nombre era perfecto y el significado es lo que buscaba, sin duda. El arte y la música ejecutada por el colectivo intentaría crear una reacción y una respuesta primaria, positiva o negativa, pero que no fuera indiferencia, e intentaría ser descarado y frontal. Bien, el embrión arindododiano ya estaba ahí…sólo tenía que crecer. Y J.G. Entonado había encontrado su sitio. No era músico, ni escritor, ni siquiera se consideraba artista. Es un “procesador de ideas autónomo y autosuficiente liberado de condicionantes económicos y sociales”. Y a partir de ahora se dedicaría a hacer “no música en estado anárquico”. En la página principal de la web www.arintonadodo.com se pueden leer todas las ideas iniciales del Sr. Arín Dodó. Incluida su frase más genuina: “La inspiración la encuentro limpiando el retrete de mi casa”.

Atentamente, J.G. Entonado & Arín Dodó

 

 J. G. ENTONADO COLABORADORSi tenéis alguna duda o sugerencia os podéis poner en contacto conmigo desde [email protected] o dejando un comentario un poco más abajo.

No olvidéis compartirlo si os ha gustado!

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *