Musica Viva – El Romancero extremeño parte 1

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Los romances constituyen una de las parcelas fundamentales del folklore musical extremeño, siendo Extremadura una de las Comunidades Autónomas con una romancero más rico y mejor conservado.
Los romances son cantos extendidos por toda la geografía española por lo que, cuando hablamos de romancero extremeño, no nos referimos a romances de, o pertenecientes a nuestra Comunidad, sino de romances que se cantan en ella, con independencia de su origen o de la zona a la que hacen alusión.

Los romances son cantos narrativos, es decir, canciones que narran sucesos, con su presentación, su nudo y su desenlace. Son historias cantadas, que nos cuentan hechos que ocurrieron en pueblos y ciudades, y que la tradición oral extendió por toda la geografía española. Podemos hablar, pues, de un romance como de un poema musicado, en el que música y texto van de la mano, de tal manera que si un romance se recoge y transcribe sin su música, queda tan mutilado como en el caso inverso.

En muchas localidades extremeñas la gente conoce los romances como coplas, debido a la forma literaria de su texto (versos octosílabos con rima asonante en los pares). Por eso, a la hora de preguntar a nuestros mayores por este tipo de cantos, es necesario hablarles de romances y/o de coplas.

En la difusión del romancero, durante muchos siglos el protagonismo fundamental lo ha tenido la tradición oral. Se trataba de cantos que llevaban, de un lado a otro, gentes que vivían de ello, muchas veces personas ciegas o con alguna limitación física, que tenían en la interpretación de los romances su forma de vida.  En los últimos siglos ha cobrado una gran importancia, por un lado, la edición de los llamados pliegos de cordel que recogían los textos de los romances; y, por otro, la recopilación de romances presentados en forma de romanceros y de cancioneros. Más moderno es el uso de grabaciones musicales en la difusión de los romances; primero cintas de casete, en los años 60 y 70 del siglo XX, y, en la actualidad, en formato cd.

Musicalmente, podemos decir que los romances son un tipo de cantos cuya música es fácil de asimilar y recordar. Por eso, nuestros mayores recuerdan, aún hoy día, muchos de los romances que aprendieron siendo niños. Se trata de melodías recitativas y repetitivas, con frecuentes secuencias melódicas y ampliación melódica por repetición. En ellas se da escasez en el uso de adornos Suelen adoptar la forma A (forma estrófica o romancística). Excepcionalmente presentan estribillo.

Como en otro tipo de canciones de la tradición oral en Extremadura, incluso romanceros como el de Castilla y León, son muy comunes los romances que se ajustan a sistemas melódicos modales, organizados según el modo de Mi y Mi cromático. También resulta muy amplia la presencia de romances organizados según sistemas melódicos tonales, con dominio del menor sobre el mayor, y algunos casos de modulaciones.

En cuanto a las características etnológicas de los romances, no podemos perder de vista que en una sociedad como la tradicional, muy diferente a la actual, con ausencia de medios de comunicación de masas, los romances constituyeron un claro ejemplo de crónica histórica y social. Los romances servían para entretener a la gente, como oferta para su tiempo libre, pero también, para informarla de lo que pasaba en otros lugares, e instruirla en valores, ofreciendo con sus textos auténticas lecciones ejemplarizantes de lo que eran buenos y malos comportamientos.

Existen romances que ofrecen al auditorio información de carácter histórico, bíblico, mitológico, cuya función pasa por instruir a una comunidad falta de oportunidades educativas y de acceso a la lectura, siempre sin olvidar la intención moralizante generalmente presente en estos cantos narrativos.

Los romances se convirtieron en un vehículo ideológico que, a modo de radio y periódico ambulante de noticias, ofrecían a los integrantes del pueblo un muestrario de ejemplos a imitar, de comportamientos socialmente adecuados y permitidos (afirmación de la familia, respeto y obediencia a los padres, fidelidad conyugal, fortalecimiento de la endogamia local y exogamia familiar, etc.), así como un catálogo de ejemplos a rechazar, en forma de comportamientos no convenientes para la comunidad (deshonra y desobediencia a los padres, crímenes, incesto, exogamia local, relaciones extramaritales, etc.).

En la tabla recogemos algunos ejemplos de romances recogidos en diferentes trabajos discográficos de grupos extremeños. Como podemos ver, por el número de grabaciones que recogemos de un mismo romance, podemos decir que el romance de La Serrana de La Vera tiene un especial protagonismo en el Romancero Extremeño.

TÍTULO GRUPO ÁLBUM AÑO
La Serrana de la Vera Mansaborá folk Mansaborá 2007
Acetre Barrunto 2003
Muérdago El Rabel y el Romance 1995
La Serrana Arriba en Piornal 1994
Romance del prisionero Muérdago El Rabel y el Romance 1995
Romance de Clara
Copla de ciego
La lobita / La loba / La Loba Parda
El arroyo de los cagaos Velâhíle 2003
Romance de las tres hermanas Aljibe Encaje 1989
El Harriero Pucheros y barriles 2000
Folklore Tajo-Salor 2010
Romance de los novios Acetre Canto de gamusinos 1999
Cogolla Con ese aire… 1994
Lisarda Mansaborá folk Mansaborá 2007
Al-kazires Folk Jala p´alanti 1992
El Conde Olinos Berezo Jerigonzas 2011
El milagro de San Antonio Aires serranos 2006
El caballero Anhinojo Folk Cantaris de trasantiel 2011
Mora de Mansaborá Mansaborá folk Mansaborá 2007
El jilguero Virgen de los Remedios Al Resolano 2007
El emperador de Roma Muérdago La poción mágica 2001
Moralinda Cogolla Con ese aire… 1994

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