En el panorama del rock alternativo y el shoegaze español, pocas propuestas han logrado construir un imaginario tan atmosférico y personal como Animadora. Con un sonido que oscila entre la densidad emocional y la expansión sonora, la banda se ha ido abriendo paso dentro de la escena independiente gracias a una identidad marcada por la introspección, la textura y una sensibilidad muy particular a la hora de entender la música como paisaje.
En esta entrevista nos adentramos en el universo creativo del grupo para explorar qué hay detrás de sus canciones, cómo se sostienen los momentos de vacío creativo y de dónde surge la energía para seguir construyendo su proyecto. Y también nos dan más detalles de sus primeros pasos sobre el escenario, de la relación con el directo y de cómo la vida fuera de la música termina filtrándose, inevitablemente, en todo aquello que componen. ¿Te vienes a conocelos?
Quizás también te interese leer:
– Odisea: la construcción de una identidad dentro del metal alternativo
– El Clan del Sur: rap andaluz, guitarras metaleras y ska en estado de colisión permanente
– Decode: así ha construido la banda madrileña su propia identidad en el rock alternativo
¿Quién es realmente Animadora? Una charla con una de las bandas emergentes del momento

La inspiración es un motor esencial para cualquier artista, pero incluso los más grandes enfrentan momentos de vacío creativo. ¿Qué os motiva a seguir adelante y a encontrar esa chispa cuando parece que todo se apaga?
Lo bueno de no vivir de la música es que nos podemos permitir el lujo de estar aquí y de quedarnos por pura pulsión. Intentamos que sea un ejercicio sin demasiadas ataduras.
Tampoco perdemos de vista que colocarse objetivos es importante a muchos efectos (combatir la desgana es un segundo trabajo a tiempo completo); pero es cierto que crear algo propio ya nos es reconfortante cuando la mayoría nos encontramos envueltos en un ritmo de vida que nos aprieta día sí y día también. Incluso resulta complicado separar este pensamiento del resto de eventos que tienen lugar durante un proceso creativo. Conforman un todo.
Todos los integrantes de la banda participamos en proyectos paralelos. Y si no estuviéramos embarcados en algo, seguro buscaríamos formar parte de otra nueva cosa, independientemente del potencial o la proyección. Esta pulsión es un continuo pese a materializarse a puerta cerrada.
Todo gran viaje comienza con un primer paso, y en la música, ese primer concierto siempre es especial. Queremos conocer esa primera vez que subisteis al escenario y cómo marcó el rumbo de vuestra carrera.
Nuestro primer concierto juntos fue en el Festival Cooltural, edición de 2023. Nos invitaron a formar parte del cartel como banda emergente y fue una primera experiencia muy curiosa. Los primeros conciertos no suelen darse en festivales… Y nosotros íbamos con un set cortito, con los pocos temas que teníamos entonces, y siendo una banda recién formada (el proyecto nació en 2021 con una maqueta de 4 temas y sin integrantes). Tocamos a las 13:00 a pleno sol en una plaza e intentamos darlo todo.
Esperábamos poco público o ninguno a esa hora y, la verdad, nos sorprendimos bastante cuando vimos a 20 o 30 personas de diferentes edades prestando atención y disfrutando con lo que hacíamos. En ese momento estábamos saliendo del cascarón (y además haciendo música de nicho). Nos queda un recuerdo muy agradable de aquello.
Incluso los músicos más apasionados necesitan un respiro. ¿Cómo desconectáis de los acordes y los micrófonos cuando buscáis recargar energías?
Como ya nos resulta complicado conciliar vida laboral y ensayos, mentiríamos si dijéramos que ensayamos todo lo que nos gustaría. Haciendo referencia a la primera pregunta, un buen objetivo a medio plazo sería intentar mejorar el calendario de ensayos, jajaja.
Una cosa muy buena que existe en nuestra banda es que también disfrutamos pasando tiempo los unos con los otros fuera de los ensayos (ir a conciertos, cine, exposiciones, cenas… lo que se os ocurra). Tenemos además el hábito de ensayar los findes y extender esos ensayos lo máximo posible, y aprovechar el descanso en medio para salir a comer juntos y conectar entre nosotros. Nos ayuda al mismo tiempo a desconectar de las frustraciones y el cansancio derivado de esos ensayos y el proceso creativo.
Los escenarios están llenos de momentos mágicos, pero también de anécdotas inesperadas. Seguro que tenéis alguna historia inolvidable que se haya quedado grabada en vuestra memoria (y en la del público).
Precisamente en el Cooltural del 2023. Nos tiramos a la piscina porque nos apetecía mucho tocar y cuando llegamos allí, vimos que no había nada de backline. Ni siquiera un bombo de batería.
Nos pareció entender que ponían backline y descubrimos ya allí que solo contábamos con nuestras pedaleras e instrumentos. Todo esto después de 6 horas en coche, pedirnos día en el trabajo y hacer todo lo posible por cuadrar la logística. En Almería en pleno agosto. Y con un concierto programado a las 13:00.
Ninguna de las otras bandas puede dejarnos backline porque estamos todas solapadas. Después de entrar un poco en pánico, uno de los técnicos nos pasa un contacto suyo que alquila backline y conseguimos localizarlo: está a una hora de Almería y vamos con el tiempo ajustadísimo para la prueba de sonido. Lo llamábamos y estaba en un pueblo en el que tenía problemas de cobertura, no sabíamos ya qué hacer y estábamos a punto de cancelar. Cuando lo dábamos todo ya por perdido, aparece el chico (Diego) y nos salva el pellejo. Nos contó además sus aventuras como integrante en una de las giras de El Koala y nos hizo precio. Un grande.
Finalmente pudimos sacar el bolo adelante con una prueba de sonido de apenas 5 minutos… Todo fueron complicaciones hasta el último minuto, jajaja. Ahora nos parece un momento entrañable.
La anécdota real en todo esto es que lo que nos pagaba el festival se destinó enteramente al alquiler del backline. No se nos ocurre mejor desenlace para un primer concierto que sufrir pérdidas considerables y conocer a un músico que trabajó con El Koala.
Dicen que cada artista deja un pedazo de sí mismo en su obra. ¿Cómo influye vuestra experiencia de vida en lo que transmitís a través de vuestra música?
En nuestro caso, muchas de las canciones surgen primero de una letra y una melodía de voz. A partir de ahí se suele construir e instrumentar lo demás.
De alguna forma, hay mucho de la experiencia individual en las fases iniciales del proceso creativo, y es interesante ver cómo esa experiencia colectiva entra en juego y empieza a tomar forma conforme avanzamos. Es habitual que no diseccionemos demasiado el concepto de cada canción y, aunque las letras hablen mucho por sí solas, hay otras variables que se prestan a la libre interpretación de cada uno de nosotros y cómo nos lo llevemos al terreno personal. El ejercicio creativo que se vive al hacer música puede resultar transformador.
Ha sido un placer descubrir más sobre vuestra trayectoria y la forma en la que vivís la música. Antes de cerrar, ¿hay algo más que os gustaría compartir con vuestros seguidores y con los lectores de LaCarne Magazine?
Siempre aprovechamos para hacer hincapié en la importancia de apoyar a la escena local y nacional. Si amáis la música como nosotros, es fundamental sustentarla en otros formatos y fuera de los circuitos habituales. Compra merch, compra fanzines, compra entradas. Ve a conciertos. Muchos artistas que conocemos y que hoy son referentes empezaron así; y otros tantos viven gracias a ello. No le cedamos el mérito a los grandes sellos.
Siempre es un grandísimo apoyo. Y esto no lo decimos únicamente porque seamos una banda autogestionada y nos encontremos en ese lado de la historia. Si mañana dejamos de existir, es igual de importante recordar que hay artistas en todas las localidades del país que necesitan apoyo para continuar haciendo música. Grandes artistas. Y sería una pena perderlos.
ENCONTRARÁS MÁS INFORMACIÓN SOBRE ANIMADORA EN: Bandcamp, Instagram, Spotify.