
Calatrava: el trío que convierte el caos en himnos de post-hardcore
La inspiración es un motor esencial para cualquier artista, pero incluso los más grandes enfrentan momentos de vacío creativo. ¿Qué os motiva a seguir adelante y a encontrar esa chispa cuando parece que todo se apaga?
El dinero. A los tres nos encantan los billetes y no podemos dejar de pensar en hacernos ricos, pero se nos da mal hacer estribillos pegadizos. Aún así, estamos motivados con el rollo, ya que sabemos que esta música pega bien en España y como decía nuestro ídolo Llados «si eres un faking hombre, te tienes que levantar del fakin sofá e ir a por ello en tu puto lambo».
Todo gran viaje comienza con un primer paso, y en la música, ese primer concierto siempre es especial. Queremos conocer esa primera vez que subisteis al escenario y cómo marcó el rumbo de vuestra carrera.
Todavía recordamos vivamente cómo aquella fresca noche de fiestas de verano en Brazatortas nos dio la posibilidad de telonear a nuestros referentes, Café Quijano. Nos dieron una lección en cómo ser el perfecto artista, con saber estar, un directo impecable y una noche llena de anécdotas. Fue como un antes y un después en nuestras vidas, aunque ya no nos contestan en el Facebook.
Incluso los músicos más apasionados necesitan un respiro. ¿Cómo desconectáis de los acordes y los micrófonos cuando buscáis recargar energías?
Cavar zanjas, dominó y tragaperras en el bar Manolo, escuchar la COPE… Pues lo típico. Al fin y al cabo, la vida es corta.
Los escenarios están llenos de momentos mágicos, pero también de anécdotas inesperadas. Seguro que tenéis alguna historia inolvidable que se haya quedado grabada en vuestra memoria (y en la del público).
Pues nada fuera de lo común: Raúl ha estado cerca de ser aplastado por alguna persona del público, siestas en pallets, muchas horas de coche, casi nos roba un tronista de HMYV… pero nuestra mejor historia es cuando, tomando algo por Málaga, ¡nos encontramos con Tijeritas! El hombre se nos presentó, insistió en que nos sacáramos una foto con él, y luego nos preguntó si teníamos algo para que nos lo firmara, pero no teníamos nada a mano. Mala suerte.
Dicen que cada artista deja un pedazo de sí mismo en su obra. ¿Cómo influye vuestra experiencia de vida en lo que transmitís a través de vuestra música?
Las letras de Calatrava se basan en las miserables vidas de tres treintañeros obreros y en los tiempos que les ha tocado vivir. Tratamos de reflejar todas las cosas de la sociedad que nos provocan una reacción visceral a través del costumbrismo, el absurdo y las anécdotas personales, predominando la parte negativa de la misma. Por ejemplo, en Quinqui Skincare, se contempla indirectamente la importancia que le damos en la actualidad a la estética, poniéndola por encima de necesidades básicas.
Musicalmente tratamos de ser siempre directos, efectistas, enérgicos y poner el énfasis en el ritmo y la parte más física del sonido. Pese a que los clichés siempre están ahí, tratamos de usarlos de un modo atípico, para que nuestra música tenga carácter propio. También sabemos ponernos serios si toca, cuidao.
Ha sido un placer descubrir más sobre vuestra trayectoria y la forma en la que vivís la música. Antes de cerrar, ¿hay algo más que os gustaría compartir con vuestros seguidores y con los lectores de LaCarne Magazine?
Viva Esssspañññññña, viva el Ley, viva el orden y la Rey. Ojalá veros por los bares 🙂
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