
Divina Esperanza: atmósferas góticas, letras introspectivas y actitud alternativa en primera persona
Cada artista tiene una chispa que enciende su creatividad. Nos gustaría saber, ¿qué momentos, ideas o emociones son el motor detrás de vuestra música? ¿Hay algún tema recurrente que no podéis dejar de explorar?
La verdad que nos gusta mucho la filosofía y la poesía, y a mí particularmente también el cine. Los temas de los que hablamos en las canciones son más bien existencialistas tal y como se refleja en el breve texto explicativo que hemos decidio incluir en el libro-CD justo antes de cada letra. Jose es más docto que yo en poesía, la verdad. Tuvo una época que devoraba poesía. Y llegó a publicar un poemario.
Yo empecé por José Bergamín, Miguel Hernández y Quevedo. Antes había leído a Byron, Keats y Shelley. Y algo de TS Elliot y Baudelaire. Pero no soy para nada un erudito. Por suerte me gustaba la música de bandas que leían buenos autores. Y en cuanto mencionaban alguno, o hacían alusión a algo yo me ponía a buscar como loco.
Jose me pasaba cosas de Luis Cernuda, Pedro Salinas, Emilio Prados, Antonio Porpetta, y Manuel Altolaguirre. Y luego Octavio Paz (Méjico), Pablo Neruda (Chile), Bernardo Schiavetta (Argentina), Jose Lezama Lima (Cuba), etc. Y luego de filosofía yo me inclino por Cioran, Sartre, Schopenhauer, Platón y, según el día, Nietzsche.
Para cualquier músico, los comienzos suelen estar llenos de dudas y aprendizajes. Mirando hacia atrás, ¿qué consejo os hubiese gustado recibir cuando empezasteis en la música?
Muy buena pregunta. Yo personalmente vengo de familia de artistas con lo cual inconscientemente mamas la disciplina, la tenacidad, y la dedicación. Eso nadie me lo tuvo que explicar porque era el día a día. Ensayos, giras, vestuario, maquillaje, contratos, logística, luces, sonido, marketing… o te partes la espalda o no mereces respeto.
Pero eso no era el rock precisamente… el rock requiere un poco de todo eso, y luego un poco de saber moverte en la noche, mucha astucia, y tener la piel muy dura. Más que un consejo lo que hubiera estado bien haber adquirido mucho antes es lo que hoy en día se conoce como en psicología como “teoría de la mente”. Es decir, cómo piensan las personas, intuir lo que no dicen, y leer cada recoveco que hay entre líneas. Los problemas más desagradables que yo he tenido los han causado las personas. Los egos…
El tiempo libre también dice mucho sobre un artista. ¿Qué artistas soléis escuchar cuando no estáis trabajando en vuestra música? ¿Hay algún placer culpable que os apetezca confesar?
Mucho tiempo libre tampoco es que tengamos, la verdad. Yo me muevo mucho en coche y ahí lo que a mucha gente le llama la atención es que o voy en silencio (bastantes ruido llevo en la mente…) o pongo radio clásica a un volumen casi imperceptible. Me relaja. Pero recientemente he descubierto artistas que me inspiran como Sofía Isella, Jonathan Hulten, Ghalia Volt y la faceta más rockera de Yungblud. Ah, y un español! Adam Guerrero.
Creo que hoy en día decir que leer es un placer (salvo que seas bookstagramer) es casi pecaminoso. Y ya lo de pensar y desmenuzar las cosas, la vida, las personas, la existencia… no digamos.
Las giras son un viaje tanto musical como personal, y seguro que tenéis alguna costumbre especial. ¿Tenéis Divina Esperanza alguna tradición o ritual cuando llegáis a una nueva ciudad para tocar?
Hace tiempo que no tocamos en directo, la verdad, pero cuando giras vas con el tiempo muy justo. Solo los artistas consagrados tienen agendado un tour por la ciudad, con o sin catering. Date cuenta que hay que echar los pertinentes kilómetros, montar, probar sonido, tocar, recoger, y a la mañana siguiente del tirón al siguiente destino. Hay que procurar llevar un poco de orden y dejar los desfases en leyendas urbanas. Que son como las meigas, haberlos haylos. Pero si quieres ser profesional y hacer las cosas bien, la carretera es dura de por sí.
La conexión con el público es esencial en cualquier concierto o álbum. ¿Qué emociones intentáis despertar en vuestra audiencia con vuestra música?
Todas en según qué momentos y al máximo. Nuestras letras son introspectivas y bastante líricas. Cierto es que no son tiempos en los que el pensamiento analítico y la inspección pormenorizada de las emociones esté precisamente en voga. Ahora todo es inmediato, superficial, banal, soez, “urbano” pero nada cosmopolita y polarizadísimo.
Antes de despedirnos, queremos daros la oportunidad de dirigir unas últimas palabras a los lectores de LaCarne Magazine, a vuestros seguidores o a aquellos que están descubriendo a Divina Esperanza por primera vez. ¡Este espacio es todo vuestro!
Estamos terminando el videoclip de “Luna de Invierno” en el que colaboramos con los bailarines de danza vertical de ArteOlimpia. Lo rodamos íntegramente en su nave, en Embajadores con la realizadora Alba Muriel que trabaja mucho con la Compañía Nacional de Danza. Si todo sigue como planificado, saldrá a mediados de Febrero.
Y por otra parte, estamos trabajando en la pre-producción de un videoclip que se rodará en el Teatro Principal de Burgos con la JOSBU (Joven Orquesta Sinfónica de Burgos). “El Dolor de los Cuervos” lleva desde su origen un arreglo orquestal hecho por mí hace mil años que, lógicamente, necesita un repaso para trasladarlo adecuadamente a una orquesta real. Y dado que la orquesta a menudo ensaya en la sala principal de dicho teatro, qué mejor que rodarlo! Estoy trabajando mano a mano en la orquestación con mi amigo Rodrigo Vázquez (Fénix Estudio) que es un máquina y con la productora audiovisual 24&7.
Un placer enorme hacer esta entrevista para vosotros y muy agradecidos por la oportunidad que supone. Un saludo para vuestros lectores y que indaguen en redes todo lo concerniente a Divina Esperanza!
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