Matt Jencik & Midwife, la belleza de lo frágil y su alianza sonora

En Never Die, Matt Jencik & Midwife (Madeline Johnston) se encuentran en un territorio donde la memoria, el duelo y la fragilidad emocional se transforman en materia sonora. El álbum nace desde la intimidad más profunda: canciones escritas a lo largo de años, atravesadas por el tiempo, la pérdida y la nostalgia, que finalmente hallan su forma definitiva en una colaboración marcada por el respeto mutuo, el minimalismo y una sensibilidad compartida forjada en el circuito DIY. Lejos de lo grandilocuente, Never Die propone un viaje envolvente y silenciosamente devastador, donde cada textura parece respirar junto al oyente.

La unión entre el Heaven Metal etéreo de Midwife y la mirada experimental de Matt Jencik da como resultado una obra serena pero profundamente conmovedora, que confronta lo inevitable sin estridencias. Publicado por Relapse Records, el disco se presenta como un espacio de contemplación: un refugio donde el dolor, los recuerdos y el paso del tiempo no se niegan, sino que se abrazan. En esta entrevista exclusiva con LaCarne Magazine, ambos artistas desentrañan el origen del proyecto, su química creativa y el significado emocional detrás de uno de los trabajos más personales y honestos de sus carreras.

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Matt Jencik & Midwife, cuando la fragilidad se convierte en refugio sonoro

matt jencik & midwife

Matt (MT): Comencé a escribir la mayoría de estas canciones antes del confinamiento por la pandemia y seguí trabajando en ellas durante los años siguientes. Algunas son composiciones antiguas que nunca parecieron encajar del todo en otros proyectos en los que estaba involucrado. Madeline y yo nos conocemos desde hace casi diez años y ya habíamos tocado juntos anteriormente. Fui a verla tocar en Chicago en 2023 y, durante su show, me di cuenta de que ella era la voz perfecta para estas canciones. Me tomó un par de semanas juntar el coraje para escribirle y preguntarle. Me alegra muchísimo que haya aceptado intentarlo.

Madeline (MD): Matt y yo compartimos muchas sensibilidades y una ética muy similar. Ambos venimos del circuito DIY, y creo que eso tiene un peso enorme en nuestras experiencias y en la manera en que nos relacionamos con la música. Esa comprensión profunda es parte de lo bien que trabajamos juntos. Abordé mi rol en este proyecto como un canal para ayudar a Matt a compartir estas historias tan poderosas y sutiles.

(MT): Creo que tanto Madeline como yo, somos firmes creyentes del minimalismo en la composición. La primera vez que la vi tocar supe que veníamos de lugares muy parecidos.

(MT): El título se refiere a aferrarse desesperadamente a algo que sabes que algún día ya no estará. Sabes que todo es finito, pero a veces no quieres admitirlo.

(MT): Me gusta hacer música que me rodee por completo. Casi siempre escribo y grabo usando auriculares, sin amplificación fuerte en la habitación. En parte para no molestar a mi pareja ni a mis vecinos, pero también porque me ayuda a sentir que estoy perdido dentro de la música, perdido en mi propia cabeza. Ojalá que esa sensación envolvente también se transmita al oyente.

(MD): Totalmente. Never Die explora recuerdos y relatos muy específicos que comparten un tema central: la nostalgia y el aferrarse. Yo lo veo a través del lente del duelo, y también como una celebración de los recuerdos para preservarlos. Como un momento atrapado dentro de una bola de nieve.

(MT): La mayoría de las canciones se grabaron en una grabadora de cinta de 4 pistas y luego se volcaron a Ableton para seguir trabajando. Hay mucha manipulación de velocidad de cinta, sonidos al revés, ese tipo de cosas. Me gusta usar la 4-Track como un instrumento en sí mismo, para esculpir las canciones y obtener sonidos que no podría lograr de otra manera.

Madeline grabó las voces de forma remota y se encargó de la mezcla. Hablamos mucho durante el proceso, sobre todo por mensajes.

(MT): Todas esas experiencias son importantes. Hay partes de Never Die que me recuerdan canciones que escribía cuando era adolescente. Algunas piezas fueron pensadas originalmente para Implodes, pero en su momento no encajaron.

Durante años fui bastante controlador con mis canciones cuando trabajaba con otros músicos, pero aprendí a soltar un poco y dejar que los demás aporten lo suyo. Es increíble escuchar a alguien abordar el tempo de otra manera o encontrar una melodía que jamás habrías imaginado. Madeline es una parte enorme de este disco, aunque yo haya escrito las canciones. Ella sumó muchísimo.

(MD): Disfruté muchísimo esta colaboración y el poder abordarla de una manera distinta a mi trabajo habitual. Como Matt creó la instrumentación y escribió la música y las letras, yo pude concentrarme más en la ingeniería que en los aspectos conceptuales.

Creo que cantar en la mayoría del álbum me dio la autonomía y el camino necesario para sentirme parte de la obra, aun cuando pertenece al universo mental de Matt, sí, eso tiene sentido. Fue muy divertido trabajar juntos y aprendí mucho durante el proceso.

(MD): Creo que las voces en este proyecto son la voz del narrador, uno de los elementos más importantes de todo el relato. Generalmente tengo un enfoque suave al interpretar las voces.

En las canciones que cantamos a dúo, la voz de Matt contribuye a que todo se sienta aún más vulnerable y personal. Me encantan -especialmente- los segmentos hablados y cómo refuerzan la narrativa. Este disco es extremadamente personal y, al mismo tiempo, muy imaginativo. Es algo muy especial para mí.

(MT): Probablemente estas sean las letras más personales que he escrito en un disco. Siempre intenté esconder las cosas detrás de códigos o juegos de palabras, pero esta vez está casi todo a la vista. Las partes habladas surgieron como conversaciones y contienen referencias muy específicas a personas y lugares que ya no están.

El arte de abrazar la memoria, el duelo y el silencio

Foto: Michael Vallera

(MD):  Cada uno de los artistas visuales creó el acompañamiento perfecto para la música. Las colaboraciones fluyeron de manera muy natural. No tuvimos que dar demasiadas indicaciones, lo cual fue un alivio y permitió que cada artista desarrollara su propia visión.

(MT): Me encanta trabajar con gente en videos musicales. Yannick (Only Death Is Real) ya había hecho dos videos increíbles para mi trabajo solista, así que lo contacté enseguida y le dije que hiciera lo que quisiera, prácticamente sin indicaciones. Hay imágenes realmente hermosas ahí. 

Hayden (Delete Key) ideó todo el concepto. La primera vez que vimos algo, fue la versión final, y nos encantó. La apertura con la cascada y el sintetizador descendente, es perfecta. Rickety Ride fue el único video con un concepto previo: les dije a Mac y Sam que quería algo en un parque de diversiones antiguo, ojalá de noche, y eso fue exactamente lo que hicieron.

(MD):  Never Die encaja perfectamente dentro de mi obra. Escucharlo es como hojear un viejo álbum polvoriento de fotografías Polaroid. Siento que creó su propio pequeño mundo. Me encanta que las canciones provengan de la experiencia única de Matt, pero que cualquiera pueda verse a sí mismo como un personaje dentro de ellas.

(MT): Sin dudas, de eso se trata todo. Por más personales que sean estas canciones para mí, realmente espero que la gente pueda conectarse con ellas a su manera.

(MT): Trabajar con Relapse ha sido genial. Al principio me sorprendió que quisieran editarlo, ya que son más conocidos por lanzar música pesada. Un día le pregunté directamente a Rennie, ¿por qué les interesaba el disco?, y me respondió algo así como: “Nos gusta editar discos que nos gustan, no sólo discos de Metal”. Eso fue suficiente para mí.

Tanto Madeline como yo somos fans del Metal y creo que eso se filtra un poco en el álbum. Estar en el mismo Sello que lanzó discos de Death, Obituary, High on Fire, Mastodon o Pentagram, es realmente increíble.

(MD):  La música siempre ha sido sanadora para mí. Crear música es una práctica espiritual y terapéutica que me ayuda a atravesar los desafíos de la vida y a encontrar mi lugar en el mundo.

(MT): Es una fotografía Polaroid de mi hermana en Halloween de 1975, tomada en el patio trasero de la casa donde crecí, en Pensilvania. Es una imagen que estuvo circulando durante años entre álbumes y cajones. Madeline la vio y dijo que deberíamos usarla. Nunca se me había ocurrido emplearla como portada. Fue totalmente idea suya. Creo que encaja perfectamente con el disco: es una imagen un poco inquietante, pero al mismo tiempo increíblemente inocente y frágil.

(MD):  Creo que Midwife tiene la capacidad de encajar en muchos espacios distintos del panorama musical actual. Por trabajar con sellos como The Flenser y Relapse, el proyecto encontró principalmente un hogar dentro de la escena pesada, lo que llevó a giras con bandas como Deafheaven, Blood Incantation, The Body, entre otras.

En este momento, mi objetivo es expandirme y encontrar una identidad más propia fuera de los círculos más pesados. De cara a 2026, quiero encabezar mis propios shows y curar los line-ups para conectar mejor con mi audiencia.

(MT): Ha sido muy gratificante descubrir que la gente está conectando con las canciones. Lanzar un disco al mundo puede ser bastante estresante: inviertes muchísimo tiempo en hacerlo y, de repente, simplemente está ahí afuera. A veces los proyectos están destinados a suceder, y, creo sinceramente que Madeline y yo estábamos destinados a hacer música juntos.


Never Die se despliega, así como una obra que no busca respuestas definitivas, sino acompañar al oyente en el tránsito por sus propias memorias. Entre grabaciones analógicas, voces que tiemblan con honestidad y silencios que pesan tanto como las palabras, Matt Jencik & Midwife construyen un álbum que se siente vívido, habitado, casi confesional. Cada canción funciona como un fragmento de tiempo suspendido, un gesto íntimo que invita a detenerse y escuchar desde un lugar más vulnerable.

Al cerrar esta conversación, queda la sensación de haber atravesado un paisaje emocional donde la fragilidad no es debilidad, sino una forma de resistencia. Never Die no pretende imponerse: se queda, acompaña y resuena lentamente, recordándonos que incluso aquello destinado a desaparecer puede encontrar una forma de permanecer. Un disco que no grita, pero deja huella. ¡El mejor de los éxitos, ahora y siempre!

Encontrarás más información sobre Matt Jencik & Midwife en Instagram

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