
Lo interesante de Sol Boe no es solo todo lo que cabe dentro de su música, sino la curiosidad que hay detrás. La banda entiende la creación como un proceso de búsqueda constante, de probar caminos, equivocarse, rescatar ideas y dejar que una canción termine encontrando su propia personalidad. Y esa actitud también se percibe en una trayectoria construida sin demasiadas ganas de seguir caminos prefabricados: partieron del stoner, pero nunca quisieron convertirse en una banda de stoner; ahora incluso un bloqueo creativo y una fecha límite han terminado empujándoles hacia un territorio nuevo.
Quizá por eso resulta más sencillo entenderles cuando ellos mismos se definen como tres amigos que acabaron convirtiéndose en familia y que se juntan para hacer “metal raro”, disfrutar y experimentar. Una filosofía que también explica su defensa del álbum como experiencia completa, de esos discos que se escuchan sin prisa, con unos buenos auriculares y la mente abierta.
Hablamos con Sol Boe sobre música, creatividad, etiquetas, bloqueos y esa necesidad de seguir buscando nuevos sonidos incluso cuando ya has encontrado uno que funciona. Porque, al fin y al cabo, si algo parece claro después de escucharles es que todavía les queda mucho por experimentar.
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Dicen que el entorno y las personas que nos rodean son fundamentales para moldear quiénes somos y, en el caso de los músicos, esto parece ser aún más cierto. ¿Qué papel ha jugado vuestra familia o entorno en vuestro desarrollo artístico?
(Dani).- En mi familia la música siempre ha estado presente. Desde muy pequeño, mi padre me ponía discos de los Beatles, los Rolling Stones. Siempre eran la banda sonora de nuestros viajes en coche. Además de la música, él me influenció en sus pasiones de la fotografía, la poesía y la cultura en general. Nuestras conversaciones siempre trataban de arte, historia y astronomía.
Cuando empezasteis, ¿teníais claro el sonido que buscabais? ¿Cómo es vuestro proceso creativo cuando surge una nueva idea o canción?
(Pablo).- Cuando empezamos acabábamos de descubrir el stoner rock y pensábamos que eso era lo que queríamos hacer, pero, a pesar de que teníamos bastante influencia, nuestras canciones siempre tendían a separarse bastante del stoner purista que conocíamos. Yo venía de tocar en dos bandas de stoner y la verdad que no me apetecía intentar perseguir ese sonido, sino más bien coger referencias y hacer un sonido que fuese más nuestro. Nuestras influencias, además, siempre han sido muy variadas y siempre nos ha gustado beber de muchas fuentes en lugar de encasillarnos.
El proceso creativo suele comenzar con una guitarra acústica o con el grabador de voz del móvil. Casi siempre es jugando con la guitarra, trabajando en otras cosas o cuando estoy aburrido, que hay una idea germen a la que poco a poco voy dando una estructura. Luego ya todos juntos en el estudio terminamos de convertir eso en una canción.
La escena local puede ser el lugar donde nacen grandes historias musicales. Para aquellos que comienzan en el mismo lugar que vosotros, seguro que hay consejos valiosos que compartir. ¿Qué le diríais a un músico que está empezando en vuestra misma ciudad?
(Dani).- A todo músico que esté empezando le diría que explore el sonido que más le guste y apasione. La música no solo trata de ser el más virtuoso con un instrumento, ni tocar a más bpm. Explorar todas las posibilidades para conseguir un sonido que transmita las emociones que uno como músico quiere transmitir.
Porque la música ha de transmitir algo, ya sea rabia, melancolía o alegría.
Cada banda vive etapas muy distintas según el momento. ¿Cómo describiríais el punto en el que os encontráis ahora mismo musicalmente? ¿En qué estáis trabajando actualmente?
(Pablo).- Este último proyecto ha sido el único que no ha sido tan orgánico como comentaba antes. Era la primera vez que teníamos una fecha límite, además de poco tiempo para grabarlo, y a esto se le suma que yo venía de un bloqueo artístico de casi un año. En la necesidad de hacer algo, empecé a no descartar ideas y simplemente intentar hacerlas funcionar. De esto ha nacido un álbum que se aleja un poco de lo que veníamos haciendo. Es más rebelde quizá, más juguetón y que se toma menos en serio. Más parecido al rock alternativo de los 90 que al stoner o al psicodélico.
Para quienes os descubren por primera vez, siempre hay algo especial que puede ayudarles a conectarse más profundamente con vuestra música. Si alguien escucha vuestra música por primera vez, ¿qué creéis que debería saber de vosotros para entenderla mejor?
(Molero).- Cuando empezamos a tocar y la gente me preguntaba qué hacíamos, siempre trataba de dar con la combinación perfecta de subgéneros para intentar dar una idea preconcebida lo más exacta posible de nuestra música: “hacemos post-stoner progresivo psicodélico, con toques de grunge, doom, tiempos raros y partes de improvisación…”. Rock alternativo a la alternativa, decíamos entre risas.
Y en honor de nuestra amada tierrina extremeña, de tanto decir “rock de ese, rock de ese…” acabamos acuñando el término de Dehesa Rock cuando hablábamos con alguien sobre nuestro estilo, aunque somos tan eclécticos con nuestro sonido, o “enrreas”, como decimos por aquí, que según el tema que escuches podemos transportarte a la plaza de tu pueblo, a las tormentas de Venus o al desierto más árido.
Con el paso de los años y los álbumes aprendimos a desentendernos de las etiquetas y ya simplemente nos describimos como tres amigos que se acabaron convirtiendo en familia, que se juntan para hacer metal raro y disfrutar, aprender y experimentar juntos con la música.
En Sol Boe somos ávidos defensores de los álbumes y no nos apasiona la idea de los “singles” o las canciones sueltas. Animo a todo el que quiera echar un vistazo a lo que hacemos a ponerse cómodo y, sin ninguna prisa y la mente bien abierta, encender su mejor equipo de sonido o enfundarse en sus auriculares de confianza y disfrutar de alguno de nuestros discos publicados. Me gusta recomendar “Them Fly” como primer acercamiento o, si lees esto unos meses después de su publicación… ¡nuestro nuevo álbum de título aún sin desvelar!
Ha sido un verdadero placer conoceros más a fondo y descubrir lo que os mueve como artistas. Para terminar, nos gustaría daros la oportunidad de dejar unas palabras para vuestros fans y los lectores de LaCarne Magazine. ¿Algo que queráis añadir?
(Molero).- El placer ha sido nuestro, queremos dar las gracias a LaCarne Magazine por darnos la oportunidad de hablar de nuestro proyecto que tanto nos apasiona y a todos los que hayan aguantado la chapa hasta el final.
A todos los que les haya picado el gusanillo y tengan curiosidad por escucharnos, estamos en todas las plataformas habituales. Ojalá nos deis una oportunidad y os mueva, inspire y transporte nuestra movida tanto como a nosotros.
Y a todos los que os habéis sumado ya a la familia Sol Boe, ya sea desde el principio o después de habernos descubierto en algún bolo o tras haber clicado en ese álbum con portada rara traído por los duendis del algoritmo algún día en internet… ¡muchísimas gracias por vuestro apoyo y vuestras palabras bonitas siempre! Muy pronto traeremos al mundo un nuevo álbum y ya estamos trabajando en el próximo, así que podéis estar seguros de que vamos a estar dando la turra mucho tiempo.
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