Sociedades de autores y la industria musical

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El trabajo de las sociedades gestoras de derechos de autor proporciona beneficios a los artistas

por Gideon Gottfried

Es fácil perderse en la jungla legal que es la industria de la música. No es que simplemente haya, por un lado, los autores y compositores y por el otro los intérpretes. También hay que diferenciar entre la canción en sí y la grabación real. Las sociedades gestoras de los derechos de autor se crearon para tener en cuenta estas diferencias y para asegurarse de que los artistas son remunerados. Es posible tachar el trabajo de estas organizaciones de anticuado y lento, teniendo en cuenta las posibilidades tecnológicas. Por ahora y en cualquier caso, éstas son una fuente importante de ingresos para muchos artistas.

Para algunos es la única fuente de ingresos.

Hoy veremos cómo estas sociedades gestoras representan los derechos de los artistas e intérpretes, explicando el mecanismo utilizado por la GVL (Sociedad Gestora de Derechos de Autor alemana) como ejemplo. También te contaremos qué sociedad gestora es la responsable de los artistas e interpretes musicales en tu país.

¿Qué hace la GVL?

“Quien crea una obra artística o proporciona la base económica para ello, tiene que recibir dinero por la utilización de sus creaciones”. Según explican los directores generales de GVL en la Guía de Evers y el Dr. Tilo Gerlach. GVL son las siglas en alemán de “Gesellschaft zur Verwertung von Leistungsschutzrechten”, que significa sociedad para la explotación de los derechos afines a los derechos de autor (teniendo en cuenta que en algunos países estos derechos no son necesariamente a lo que el mercado de habla alemana se refiere como Leistungsschutzrechte, para complicar las cosas más aún) . Desde 1959 el trabajo de la GVL ha consistido en asegurarse que los artistas, fabricantes y promotores de obras artísticas están equitativamente remunerados (leer aquí lo que significa una remuneración equitativa). Eso incluye principalmente artistas y músicos que participan en una grabación, y los técnicos de las grabaciones, entendiendo sellos musicales, pero también productores de video clips. Como artista, tú no tienes que tener contrato con un sello para ser tenido en cuenta.

GVL media entre los titulares de derechos y los usuarios de derechos. Sin GVL como sociedad gestora, las emisoras de radio y televisión, así como los restaurantes o clubes que desean utilizar música o producciones audiovisuales, tendrían que ponerse de acuerdo sobre el uso de la obra de cada artista y productor involucrado en dichas producciones. Por otra parte, todo el mundo con derecho a una remuneración tendría que realizar un seguimiento del uso de sus producciones constantemente, y asegurarse de que los usuarios pagan. “GVL se asegura de que ambos partes – los titulares de derechos, así como los derechos de los usuarios – pueden utilizar el servicio de la llamada ventanilla única (one-stop shop). El repertorio mundial de licencias de GVL abarca a los usuarios de derechos y recibe el pago que se envía a los titulares de los derechos “, explican Gerlach y Evers.

Sociedades hermanas y sus diferencias

En Suiza, la Sociedad para la explotación de los derechos de autor se llama Swissperform, en Austria es LSG-Interpeten. También tienes Adami en Francia, GDA en Portugal, Itsright en Italia, AIE en España y PPL, en el Reino Unido. En algunos países, las diferentes sociedades están a cargo de diferentes tipos de medios de comunicación. En España, por ejemplo, AIE sólo cubre las grabaciones de sonido, mientras que AISGE es responsable de producciones audiovisuales como películas y series de televisión. En el Reino Unido, CEBs se hace cargo de los artistas intérpretes, en Austria es VDFS.

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Diferentes países, diferentes situaciones legales. “No hay compensación por copia privada en el Reino Unido, por ejemplo,” explica Burkhard Sehm, asesor y jefe del departamento jurídico de GVL. La compensación por copia privada es la cuota aplicada sobre los posibles soportes de grabación de sonido, tales como DVD, memorias USB, discos duros y teléfonos inteligentes (smartphones). Sehm añade: “El ámbito internacional es muy heterogéneo en cuanto a la situación jurídica, económica y operacional, razón por la que se han desarrollado diferentes entidades de gestión en otros países. Las entidades de gestión están sujetas a las respectivas leyes nacionales y se atibuyen sus propios esquemas de distribución, que deben estar en conformidad con la legislación de cada país. Los mercados funcionan de manera diferente en cada país. Por eso los mercados extranjeros necesitan una cuidadosa supervisión; lo mismo ocurre con los acuerdos de reciprocidad [entre las entidades de gestión] que representan los aspectos legales y operativos en cada país. El intercambio operativo exige así una gran flexibilidad”.

Los acuerdos de reciprocidad aseguran que el PPL (pay per lead) pueda recibir compensación por copia privada de otros países para sus artistas. En general, tales acuerdos facilitan el cobro de derechos de autor (royalties), si el repertorio del artista se utiliza en el extranjero. Sin embargo, un artista es libre para asignar la explotación de sus derechos de autor a una entidad de gestión diferente en cada país. Por cierto, GVL trabaja con más de 40 sociedades hermanas, incluyendo las nombradas anteriormente.

Pago y seguimiento

Desde que GVL no puede estar presente en todos los lugares que utilizan música al mismo tiempo, el uso de su repertorio en la radio y la televisión sirve como base para la forma en que se asignan los pagos. Las cadenas de radio y televisión informan el uso directamente a la GVL. La distribución del dinero para todos los demás usos se basa en extrapolaciones. La primera vez que los artistas reciban dinero será un año después del uso de su obra. GVL no paga la suma total de inmediato, pero reserva gran parte de la remuneración. Como explica Sehm, esto se hace para dar la oportunidad a cualquier artista involucrado en una producción de ponerse en contacto con la GVL. La suma completa del pago se pagará durante los siguientes tres años. Las personas que participen en una producción, que no contacten con la sociedad a tiempo se quedarán con las manos vacías.

La sociedad de gestión italiana Itsright fue fundada en 2010. Ésta “adopta los estándares analíticos basados en informaciones analíticas proporcionadas por usuarios (de radio y TV) y por organismos independientes, que vigilan cada uno de los sonidos usados en las grabaciones,” nos cuenta el presidente de la sociedad, Gianluigi Chiodaroli.

Adami en Francia trabaja con otras sociedades francesas para cobrar toda la remuneración por copia privada, en emisiones de radio y televisión y otras reproducciones audiovisuales. La copia privada es recaudada por COPIE Francia. La radio y la televisión envían sus listas de reproducción a una organización llamada SPRE. Además, Adami hace un seguimiento de la venta de música para determinar el uso total de su repertorio. La retribución de los participantes en las producciones audiovisuales, por ejemplo actores, se basa en los respectivos salarios que percibieron por estar involucrados en la producción.

Conclusiones

La remuneración de los artistas por el uso de su música es un asunto muy complejo. Las diferentes legislaciones para los diferentes tipos de artistas, así como las diferencias entre los países tampoco ayudan. Es frecuente tener que las sociedades de gestión tarden bastante en transferir el dinero al artista; con la tecnología actual es desconcertante ver cómo se puede tardar tanto tiempo para transferir dinero en efectivo o identificar a los titulares de derechos. Sin embargo, va a ser muy interesante ver cómo la tecnología va a cambiar la forma de trabajar de las sociedades de gestión de los derechos de autor en el futuro, esperando que el blockchain juegue un papel vital.

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