Con tantos días de lluvia como hemos tenido, el cuerpo y el estado de ánimo pide solecito y buen rollo a gritos, un respiro de frío y lluvia, así que sin ir más lejos, la otra tarde me acordaba de la playa de Venice Beach, en Los Ángeles, California, y en esos 26 grados, en ese sol que tanto necesitaba en ese instante, la gente patinando por el paseo de la playa, los puestos de tatuajes de henna, las olas del mar…
En fin, que me metí de lleno en mi imaginación y por supuesto, tenía que ponerle banda sonora a la película que me estaba montando en mi cabeza, (risas). Decidí buscar algo que acompañara la ocasión y fui a escuchar a una banda de lo más cañera y simpática de la zona, Boy Hits Car.
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Boy Hits Car: tres décadas de rock alternativo mirando al futuro

La banda fue formada en 1993, pero en esa época yo era una niña pequeñita, por lo que descubrí su música la otra tarde, con mi frikada playera montada.
Escuchar a Boy Hits Car, es como viajar al pasado, donde el rock alternativo está en plena ebullición, en sus primeros pasos crearon su propio estilo mezclando el rock alternativo, el un metal y el Hard rock. Boy Hits Car, ha sabido mantenerse en activo por más de treinta años sin perder su esencia ni su identidad sonora. Desde sus inicios hasta ahora, su propuesta musical se ha caracterizado por ser de una alta intensidad emocional como experimental, su sonido es sólido, potente y directo.
El origen de esta banda empieza por la amistad de sus componentes quienes empezaron a jugar con esta mezcla de estilos hasta dar el impulso que les hizo ser mucho más reconocidos a principios de los años 2000. A lo largo de los años, han ido ampliando su discografía dejando latente que el rock alternativo sigue evolucionando con los años, y que en la actualidad está más vivo que nunca.
Su último trabajo fue “All That Leds us Here”, en 2014, un álbum independiente que combina temas enérgicos y temas más eclécticos, dejando claro así su voluntad de seguir experimentando el rock alternativo en todas sus facetas posibles. Así que tras más de diez años regresan con un nuevo álbum lleno de buena vibra y esencial para esos días de playa y sol que tanto van apeteciendo ya.
Waves of Sound Across Oceans Of Time, el regreso expansivo de Boy Hits Car
Así se llama el nuevo álbum, compuesto por doce temas y que podemos disfrutar en algo más de una hora de duración, fue lanzado el pasado 16 de enero. Con este nuevo álbum nos sugieren realizar un viaje de introspección y conexión emocional.
El repertorio refleja un equilibrio entre piezas más directas y otras más atmosféricas, algo habitual en la trayectoria del grupo. Los títulos sugieren temáticas sociales, personales y espirituales: desde el desgaste emocional “Injustice Fatigue”, ( una de mis favoritas) hasta la búsqueda interior con “Mind Elevation” o “Love Wanted”, pasando por un impulso de cambio con “Like a Revolution”.
Un disco para escuchar en movimiento
Hay algo profundamente sensorial en este álbum. La estructura de los temas, su duración generosa y el carácter progresivo de algunas composiciones apuntan a una escucha pausada, casi contemplativa. Pero otros temas son totalmente enérgicos, por eso no me fue difícil imaginarlo como banda sonora para un paseo por la costa de Venice Beach, en Los Ángeles, ciudad vinculada a la historia del grupo y a su crecimiento musical.
La canción central, “Waves of Sound…”, funciona como declaración estética: una pieza que evoca la idea de sonido como paisaje, como corriente que conecta lugares y estados de ánimo. A su alrededor orbitan temas que alternan tensión y calma, intensidad y apertura.
“Face The Dawn” y “Be Here Now” aportan una sensación de presente y renacimiento, mientras que “Is Anyone Listening?” cierra el recorrido con una pregunta directa al oyente, casi existencial. El conjunto se percibe como un viaje emocional que oscila entre la introspección y la mirada hacia el exterior.
El álbum también se nutre de canciones que la banda venía publicando previamente como sencillos, integrándolas en un formato mayor que les da contexto y continuidad dentro del conjunto. Este enfoque refuerza la idea de obra completa y no solo de recopilación de material reciente.
Más allá de su sonido, el concepto del álbum parece girar en torno a la comunicación humana, la conciencia social y la búsqueda de sentido. Títulos como “Purpose”, “Prism Eyes of Freedom” o “Is Anyone Listening?” apuntan a una preocupación por la empatía, la libertad y el diálogo.
Waves of Sound Across Oceans of Time funciona así como un disco de tránsito: entre lo personal y lo colectivo, entre la energía del rock y la contemplación. Es un trabajo que invita a escucharse en movimiento —en carretera, frente al mar, caminando sin prisa— y que encaja con esa imagen de la costa californiana donde el ruido del océano y las guitarras se funden en una misma frecuencia emocional.
Encontrarás más información sobre Boy Hits Car en su Website, Spotify, Instagram, Facebook, YouTube.