Desde el corazón del under argentino, Hartos convierte la rabia, la desesperación y el inconformismo en una descarga Punk cruda y directa. Nacidos en 2023 como power trío, la banda encuentra en la distorsión, la velocidad y la confrontación una forma de expresar aquello que muchas veces permanece silenciado. Sus canciones hablan desde la marginalidad y el desencanto, pero también desde la necesidad de resistir y construir vínculos colectivos.
Fieles a una filosofía D.I.Y., Hartos desarrolla su propio camino entre grabaciones, fanzines, recitales autogestionados y encuentros con la escena under. Su sonido incorpora Hardcore, Thrash, Crossover, Crust y Black Metal sin perder su esencia Punk. Mientras preparan su primer álbum de Estudio, la banda reafirma una idea fundamental: hacer música por necesidad, compartirla sin intermediarios y mantener viva una escena basada en la cooperación, la solidaridad y la libre expresión. Agradecemos a Jorge, portavoz de Hartos, por la presente exclusiva junto a LaCarne Magazine.
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Hartos: distorsión, rabia y autogestión desde el corazón del under

Una breve historia de la banda: ¿quiénes son los tres integrantes de Hartos y cómo se produjo el encuentro que terminó dando origen al grupo?
Hartos somos Miguel, en batería; Belén, en voz y bajo; y yo (Jorge), en voz y guitarra, con 2 voces principales, una femenina y otra masculina. Con Belén habíamos compartido años atrás varios proyectos musicales, como Paz & Violencia, Atrako y, por otro lado, con Miguel tocamos juntos en Askorrabia, pero nunca coincidimos los 3 juntos hasta que surgió la idea de formar Hartos. Arrancamos tocando covers de Flema, Iron Maiden, Eskorbuto, Extremoduro, solo por diversión: juntarse a tocar, tomar unos vinos y fumar unos porros.
Hasta que, en una de tantas vueltas, salió un tema viejito —que tenía guardado en un bolsillo agujereado— y ahí empezó Hartos. ¡Entre vinos, porros y distorsión!
Desde el comienzo eligieron un nombre como Hartos de Ser Explotados, que ya plantea una posición frente a la realidad social. ¿Qué representa para ustedes ese nombre y qué circunstancias de la vida cotidiana, política o social alimentan la necesidad de expresarse a través del Punk?
Hartos de Ser Explotados es el nombre de una de las primeras canciones del grupo, la que mejor refleja la estirpe de la banda. Para resumir, habla del anhelo de un mundo mejor y el sentimiento que te genera toda la maquinaria que te oprime para bajar los brazos, hasta los propios infiernos que uno pueda atravesar.
Al momento de elegir un nombre, y después de desechar varias opciones, Miguel propuso el nombre y nos identificamos enseguida. Al poco tiempo decidimos recortarlo a Hartos, ya que nos sonaba muy largo todo el «de ser explotados». El Punk es la banda sonora de los de abajo, del asalariado, del explotado, de los que están marginados, del inconformismo.
En su cuenta de Instagram pudimos leer un lema que define muy bien la identidad del proyecto: «Canciones anarcodrogadictas brotando desde lo más hondo de nuestra desesperación…». ¿Cómo nació esta frase y qué significa para ustedes el concepto de «anarcodrogadicto» dentro de la estética, las letras y la filosofía de Hartos?
«Anarco» como sinónimo de lucha, empatía, bien común y «drogadicto» como reflejo de la marginalidad. La desesperación como motor urgente de expresión. La necesidad de gritar lo que tenemos dentro para que no se pudra es simplemente la manera en que nos late expresarnos. Es la conjunción de dos definiciones que nos interpelan a la hora de sentir y plasmar las letras y la música. La única filosofía que tiene Hartos es corta: está todo bien o está todo recontra mal, o blanco o negro.
Desde sus primeros años apostaron fuertemente por la filosofía D.I.Y. (Do It Yourself). ¿Por qué consideran fundamental mantener el control de sus grabaciones, producciones, registros audiovisuales y difusión, y qué significa para ustedes construir una banda desde el under sin depender de una estructura profesional tradicional?
Es que no hay nadie a quien le interese generar una estructura profesional para el estilo que hacemos y, por otro lado, está bien que así sea. Por algo es Underpunk, es una manera de hacer las cosas sin depender de los demás. Armar fechas en conjunto con otras bandas o con colectivos de resistencia, hermanándonos en un mismo objetivo, que es la autogestión y la libre expresión.
A veces es agotador —y muchas veces frustrante— cuando las cosas no se dan como esperamos, pero, a pesar de todo, es muy gratificante llevar adelante una movida sostenida por el amor fraterno y la comunión. Intentando dejar de lado la competencia y abrazar mucho más la cooperación.
En febrero de 2026 publicaron en YouTube Hartos – De Ser Explotados (Ensayo Demo 2024), una grabación directa del ensayo realizada con Tascam por Brujo Producciones del Under, mientras que las voces fueron registradas con un celular por Hartos Records. ¿Qué valor tiene para ustedes conservar precisamente ese sonido crudo y espontáneo de los primeros tiempos?
Ese primer Demo nos lo grabó Facundo, de Brujo Producciones del Under, con una Tascam (grabadora portátil con 2 micrófonos integrados) en una toma directa de ensayo, para plasmar un sonido crudo y primitivo como es el Punk.
Luego regrabamos las voces con un teléfono celular y un programa de edición. También por la urgencia de tener un registro, para mostrar lo que hacemos en una calidad aceptable, donde se entienda tanto la música como las letras. Tenemos un fanzine físico llamado Hartos Zine (bien Vieja Escuela), donde están las letras del EP y un QR que te dispara a la web —para escucharlo de manera gratuita—; es la forma de difusión que encontramos.
Ese Demo incluye Bombas Ratticidas, Oídos Sordos y A Cajón Cerrado. ¿Qué recuerdan de la composición y grabación de esas canciones y qué diferencias encuentran entre el Hartos de aquel registro de 2024 y el que existe actualmente?
Bombas Ratticidas es una canción que fue compuesta hace unos 15 años atrás —aproximadamente— y quedó olvidada en un cajón hasta que vio la luz en 2022; el sentimiento que motivó la letra es el mismo que hoy en día. En sí, varias de las letras —o por lo menos algunas estrofas— fueron compuestas hace muchos años, hasta que tomaron un sentido definitivo y terminaron convirtiéndose en canciones; tal vez hace 10 años atrás no era el momento de ser cantadas.
En cuanto a lo estrictamente musical, en estos 3 años, las composiciones fueron girando más hacia otros estilos más ásperos (como el Hardcore, Thrash, Crossover, Crust, Black Metal). Estilos que fueron influenciados por el Punk como semilla primaria, todo sin perder la esencia del Punk (que es el estilo con el cual nos autopercibimos).
Bombas Ratticidas presenta una letra particularmente cruda, cargada de rabia, marginalidad, violencia y enfrentamiento con la autoridad. ¿Qué historias, experiencias o sensaciones dieron origen a esta canción y qué lugar ocupa la denuncia social dentro de las composiciones de Hartos?
«Cada vez que muere un policía, mi alma se siente un poco más libre…» Esa es la frase que arranca la canción. Bombas es una oda al odio hacia la policía, hacia la autoridad, al tener que caminar en las penumbras para andar tranquilo por la calle. En Argentina estamos en un contexto donde la policía te caga a palos por cualquier cosa, tanto a la juventud como a los jubilados, a los médicos, a los maestros, a todos los que estén en desacuerdo con las políticas fascistas del gobierno de ultraderecha del subnormal de Javier Milei.
Y la policía totalmente desclasada, cuidando los intereses de la clase dominante. También muchas malas experiencias personales con la policía, como abusos, discriminación por portación de cara (por ejemplo). La denuncia ocupa un lugar primordial en nuestras canciones: visibilizar la mierda que nos llega hasta el cuello.
En enero de 2026 también apareció el EP En Vivo… ¡Directo al Ataúd!, registrado directamente desde la consola durante una presentación de abril de 2025, sin arreglos ni tomas adicionales. ¿Por qué decidieron publicar una grabación tan directa y qué querían demostrar acerca de la verdadera potencia de Hartos sobre un escenario?
Queríamos que el EP sea lo más fiel a lo que son los directos de Hartos, sin grabaciones adicionales ni arreglos de postproducción. Que sea crudo y pesado, con pifies y todo. Nuestra premisa es que todo material que editemos —sí o sí— tiene que ser un reflejo del momento actual de la banda. Si no se puede reproducir en vivo, no tiene sentido.
Ese registro incluye Profanando la tumba de Cristo como introducción, seguida por Mueca de Muerte, Un Clavo Más al Ataúd, Hartos de Ser Explotados y Descanso Eterno. ¿Cómo construyen un repertorio en vivo y qué importancia tienen el caos, la velocidad, el pogo y la interacción con el público dentro de sus conciertos?
Los vivos tratamos de que sean cortos, no más de 20 o 25 minutos, de manera intensa y directa. Tampoco somos de hablar mucho arriba del escenario; dependiendo del contexto —de la fecha en cuanto a lo musical— es por lo que nos guiamos al momento de armar la lista: ocho o diez canciones y listo. Cuando los pibes y las pibas poguean y se divierten, se genera una adrenalina de ida y vuelta, que se retroalimenta y te empuja a tocar más rápido, a gritar más fuerte y a soltarte mucho más.
En agosto de 2026 realizaron una nueva producción titulada Hartos – Death Session 2026, estrenada en YouTube el 4 de septiembre. ¿Cómo surgió la idea de realizar esta Session y qué buscaban capturar que quizá no había quedado reflejado en sus anteriores registros?
Nuestra idea es, en lo posible, editar algo al menos una vez al año (Demo 2024, EP 2025, Death Session 2026), con la mejor calidad sonora a la que podamos llegar, con las herramientas que tenemos al alcance. La idea la veníamos construyendo hace unos meses —con el método de prueba y error— hasta estar seguros de cómo íbamos a llevar a cabo el proyecto. La idea era tener un registro audiovisual con buen sonido e imagen que muestre cómo está sonando la banda ahora.
La Death Session 2026 fue realizada bajo una filosofía D.I.Y. e incluye Mueca de Muerte, Un Clavo Más al Ataúd, Asesinar al Patrón y Semilla de Kaos. ¿Cómo fue todo el proceso de producción y qué significó para ustedes llevar adelante este trabajo prácticamente desde la autogestión total?
Fueron 3 horas en la sala de ensayo, trabajando en conjunto con Monóxido Records, donde microfoneamos toda la batería, equipos y las voces por línea y, en paralelo, 2 teléfonos celulares —apuntados en distintas direcciones— filmando todo. El proceso de edición fue lo que más tiempo llevó: compaginar el audio con dos tomas de vídeo por canción, todo editado con un programa en el teléfono.
En esta ocasión, la grabación, mezcla y masterización estuvieron a cargo de Federico Marano, de Monóxido Records, mientras que Santiago «Coco» Bonetto participó como asistente técnico y Hartos Records realizó la edición audiovisual. ¿Cómo fue trabajar colectivamente en esta producción y qué aportó cada persona al resultado final?
Sí, Fede es un hermano de la música, la calle y la vida. Él puso a nuestra disposición todo su equipamiento de grabación y, además, realizó la mezcla y masterización. Eso fue un alivio para nosotros: el delegar la parte sonora a él, que sí sabe cómo hacerlo y tiene mucho criterio musical. La edición (tanto del Demo como del EP), la mezcla y masterización corrió por cuenta de Hartos Records.
Su proyecto de grabación se llama Monóxido Records, con el cual grabó el primer disco a muchas bandas del circuito Under, como Serxenar, Katalepzia, Cebadura, Los Péndulos. Y Coco es quien atiende en el local de ensayo donde realizamos la Death Session; de compartir tanto tiempo juntos llegamos a afianzar una amistad en la que se sobrepasa lo estrictamente musical, nos da una mano muy grande con el tema del sonido. ¡Una mirada externa a la banda que siempre viene bien!
El ruido de la calle
Asesinar al Patrón y Semilla de Kaos se suman a canciones como Bombas Ratticidas, Mueca de Muerte y Un Clavo Más al Ataúd. ¿Cómo nacen las letras de Hartos y qué temas buscan explorar cuando transforman la bronca, la desesperación, la marginalidad o el conflicto social en canciones?
El odio de clase como bandera de guerra, los instrumentos como armas y la rabia, la decepción, el resentimiento y el antifascismo como balas. Todo ese cóctel de desesperación le da forma a las canciones de Hartos, siempre oscuras, directas y distorsionadas.
En mayo anunciaron que habían pasado una jornada de grabación en Moscú Estudio, junto a su amigo Koko, comentando que «ya falta menos» para que el disco llegue a las calles. ¿En qué estado se encuentra actualmente ese esperado álbum y qué pueden adelantarnos sobre su sonido, concepto, canciones y posible fecha de lanzamiento?
El disco ya está grabado; lo hicimos entre mayo y octubre en Moscú Estudio, con Eduardo Graziadei como Ingeniero de Sonido en las baterías, bajos, guitarras y voces; los solos de guitarra fueron grabados en Monóxido Records. Ahora estamos entrando al proceso de mezcla y masterización. El disco va a tener 10 hermosas canciones cargadas de amor, empatía y tolerancia. Tenemos pensado en sacarlo a la calle a principio de noviembre y presentarlo en diciembre.
Durante agosto participaron en Ciclo Malevo, en Otra Historia Club Cultural, donde fueron descritos como una banda de Punk Rock «directa, frenética y rabiosa», con acordes acelerados y una descarga constante de adrenalina. ¿Cómo vivieron aquella presentación y qué significa para ustedes formar parte de este circuito de espacios culturales y fechas autogestionadas?
A pesar de la lluvia intensa, la gente se acercó al lugar con muchas ganas de descargarse, bailar y saltar. También a dar una mano con la propuesta de Ciclo Malevo, que es la de juntar alimentos no perecederos para ayudar a los amigos de Vianda Social, que se encargan de cocinar y darle de comer a gente en situación de calle y brindarle un poco de calor y empatía en esta fría época de individualismo. La autogestión es la base donde se explaya la música Punk, y nuestra manera de apoyar es poner nuestra música al servicio de la causa.
Hartos mantiene una agenda de presentaciones que incluye fechas en Salas Ciro de Merlo, Blue Velvet, Casa Rincón, Mataderos Thrash y San Cristóbal, entre otras. ¿Cómo está siendo actualmente el circuito Punk y under argentino y qué dificultades encuentran las bandas independientes para tocar, organizar fechas y llegar a nuevos públicos?
Hoy en día, sin el apoyo mutuo entre bandas, es muy difícil generar una movida o circuito nuevo para tocar. Nosotros producimos nuestras fechas —de manera autogestiva— bajo el nombre de Juventud Anarco Drogadicta; tratamos de mezclar bandas de diferentes estilos musicales como Punk, Crust, Grindcore, Death Metal, Hardcore, Thrash, pero donde todas coinciden en la lírica antisistema. Un mismo mensaje que nos hermana en sentimiento, codificado con diferentes ruidos.
El problema con los espacios es que la mayoría te quieren cobrar una fortuna para hacer una fecha, te exigen equis cantidad de convocatoria y, encima, que consuman en la barra. Una locura, todo un negocio redondo para los bolicheros y las bandas que se pudran en la desidia. Por suerte, existen otros espacios donde se puede organizar un buen recital sin tales exigencias, pero de boca en boca, porque son lugares que no están habilitados para tocar, siempre en la clandestinidad (no vamos a dar nombres por razones obvias).
En sus publicaciones aparecen también los nombres Juventud Anarco Drogadicta y Moviendo el Under, proyectos que ustedes invitan a apoyar y difundir. ¿Qué representan estas iniciativas dentro de su universo y cómo entienden la relación entre música, autogestión, comunidad y resistencia cultural?
Moviendo el Under es un colectivo antifascista de pibas encabezado por Maga Barcia y Sofía Devincenti, con el cual organizan recitales en diferentes puntos de la capital y el conurbano con la consigna solidaria de siempre juntar alimentos no perecederos, ropa de abrigo, útiles escolares, etc., y así dar una ayuda social a quien lo necesite, una acción directa sumamente necesaria en estos tiempos y contextos de fascismo avasallante. Es una forma de resistencia llevada adelante con el apoyo de las bandas y el colectivo M.E.U.
¿Qué significa la música para Hartos?
La música es todo para nosotros, un desahogo, un arma, una herramienta, un medio, una excusa para compartir y estrechar lazos con gente que comparte nuestro sentir.
Sus palabras de despedida para todos los seguidores de Hartos y lectores de LaCarne Magazine.
¡Agradecer a todas y todos los lectores de LaCarne Magazine que se tomaron el tiempo de leer esta nota y a todas y todos los pibes que vienen a hacernos el aguante en los recitales!
Sigan apostando por el Under, que es la verdadera movida, donde está el sacrificio y el sudor, el amor al arte y la consciencia.
Hartos no necesita adornos para explicar de dónde viene: su música nace en el under, se alimenta de la calle y encuentra en la autogestión una forma de resistencia. Entre distorsiones, pogos, fanzines, ensayos y recitales compartidos, la banda ha construido una identidad donde la música es desahogo, herramienta y punto de encuentro. Frente a las dificultades de la escena independiente, Hartos reivindica hacer las cosas por cuenta propia y convertir la solidaridad en parte esencial del ruido.
Con su primer álbum ya grabado y en proceso de mezcla y masterización, el grupo abre un nuevo capítulo con diez canciones cargadas, según sus propias palabras, de amor, empatía y tolerancia, sin abandonar la crudeza y potencia que los caracteriza. Hartos sigue haciendo ruido; mientras haya algo que decir, habrá distorsión y canciones para gritar juntos. ¡El mejor de los éxitos!
Encontrarás más información sobre Hartos en Instagram.