Desde Extremadura, este sexteto ha ido construyendo una identidad propia en la que el rock alternativo, el rap, el punk y la electrónica conviven sin pedir permiso, siempre con la actitud por delante y unas cuantas cosas que decir.
Con VHDP, su primer disco de estudio, Pitera recoge años de trabajo, amistad y canciones cocinadas a fuego lento para convertirlos en una declaración de intenciones. Una apuesta por la autogestión, la libertad creativa y la resistencia moral que no esquiva la crítica social, pero que tampoco renuncia a algo tan necesario como reivindicar el amor y la esperanza en tiempos complicados.
Hablamos con la banda sobre su particular manera de entender la música, el camino recorrido hasta este primer álbum y las ganas de seguir haciendo ruido sin perder la esencia. Porque, como ellos mismos dicen, “La Vida Pitera es la Vida Mejor”.

Orígenes y sonido de Pitera
¡Bienvenidos a LaCarne Magazine, Pitera! Nos alegra teneros por aquí para charlar un rato de música, de vuestro camino como banda y de ese primer disco, VHDP, que marca una etapa tan importante para vosotros. Para empezar, nos gustaría conocer la historia de Pitera. ¿Cómo surgió el proyecto y en qué momento os disteis cuenta de que queríais construir una identidad propia al margen de las etiquetas?
Todo nace de la unión entre Jorge (guitarra) y Juan (voz). Nos conocemos desde pequeños, fuimos juntos al colegio pero crecimos con gustos musicales distintos. Jorge escuchaba La Polla Records mientras que yo, Juan, escuchaba más SFDK o Doble V. Aun así, nuestras vidas fueron de la mano en varios aspectos, y la amistad hizo que un día, Jorge me mandase un par de canciones que había compuesto, y me dijo: “A ver qué se te ocurre con esto”… hasta hoy. Esas composiciones eran el gérmen de Licopeno y Dinerocracia. Las dos están en VHDP.
En vuestra música conviven el rock alternativo, el rap, el punk y la electrónica, sin que ninguno de estos estilos parezca tener la última palabra. ¿Cómo se construye ese equilibrio entre influencias tan diferentes y qué aporta cada integrante a la personalidad sonora del grupo?
Pues de manera muy divertida. Es evidente que cada uno defiende lo que conoce, porque se siente más cómodo sobre según qué terreno, pero es muy bonito ver cómo se entrelaza la voz de Franco con la de Juan, por ejemplo. De todas formas, tenemos muy claro que Pitera no tiene un estilo muy definido, y, cada vez que creamos una canción, nosotros mismos nos encontramos con que ninguna se parece a las anteriores.
VHDP: vuestro primer disco de estudio
VHDP supone un paso importante en vuestra trayectoria al convertirse en vuestro primer disco de estudio. ¿Cómo estáis viviendo este momento después de dar forma a un trabajo tan personal?
Con mucha ilusión, pero también con perspectiva. Somos un grupo que tiene unas dificultades añadidas por el hecho de que no vivimos en la misma localidad, y esto hace que las cosas vayan más despacio. Juntar seis personas adultas con sus trabajos, sus horarios, que viven en localidades distintas, es muy difícil. Aún así, apostamos por juntarnos todo lo que podemos, porque creemos en este proyecto. La formación es prácticamente la misma desde el comienzo. Creo que eso dice mucho de la banda. VHDP es de todos a partes iguales.
¿Qué representa este álbum para Pitera y qué os ha permitido expresar que quizá no habíais conseguido plasmar hasta ahora en vuestras canciones?
En este disco hemos incluído casi todas nuestras canciones desde que nació la banda. Hemos hecho un puchero a fuego lento, pero le hemos puesto los mejores ingredientes que tenemos. Además, hemos incluído otros temas que no habíamos publicado hasta ahora, pero la esencia de Pitera no ha cambiado desde su nacimiento.
Habéis definido VHDP como un trabajo que reivindica la resistencia moral en un mundo de odio. ¿Cómo se traduce ese mensaje en las letras, las interpretaciones y la propia construcción musical del disco?
Vivimos una época de gran enfrentamiento en cuanto a lo ideológico, y no huimos del pensamiento de que todo es político. Cualquier publicación tiene connotación, y quien lo niega es porque quiere ocultar algo. Dicho esto, estamos condenados a entendernos, por eso, lejos de enfrentarnos, creemos en lo colectivo, en la unión, juntos somos mejores. Eso sí, no ocultamos nuestra ideología antifascista.
El álbum apuesta por una fusión de rock alternativo, rap, punk y electrónica, sin renunciar a una identidad reconocible. ¿Cómo habéis trabajado para que esa diversidad no se convierta en una simple suma de estilos, sino en un lenguaje propio que dé coherencia al conjunto de VHDP?
Hay varios elementos que están ahí, nacen de dentro. Yo creo que el estilo propio es aquello que no se busca ni se finge. Es cierto que hemos dicho: pues este tema va a ser más funky o a este tema le vamos a meter un drop electrónico…, pero no por ello hace que la canción sea funky o electrónica. La esencia de Pitera está en cada paso creativo que damos. Es algo que no se busca, está ahí.
El disco ha sido grabado y autogestionado por vosotros, mezclado por Juan «Chino» Flores y masterizado en Kadifornia por Mario G. Alberni. ¿Qué ventajas, dificultades y decisiones creativas os ha planteado asumir el control de la grabación?
Aquí Jorge se ha metido un currazo bestial. Precisamente, para tener una esencia nuestra y no tener influencia externa, lo hemos grabado todo con Jorge a los aparatos. Esto ha sido una elección dura pero acertada, en términos cualitativos. La guinda del pastel ha sido tener el privilegio de contar con profesionales cómo el “Chino”, que ha ayudado muchísimo en el proceso. Si escuchas el disco, pues entiendes de qué estamos hablando.
En un álbum donde conviven tantos matices, desde la contundencia del punk hasta los ritmos del rap y las posibilidades de la electrónica, la producción desempeña un papel fundamental. ¿Qué importancia han tenido la mezcla y la masterización a la hora de conseguir el sonido que buscabais y hasta qué punto ha cambiado el resultado final respecto a las primeras ideas?
Ha sido un proceso muy largo, pero el concepto siempre ha sido el mismo. No nos sorprende el resultado final porque estábamos seguros de dónde queríamos llegar. Es curioso ver cómo utilizas nuevas herramientas, pero el objetivo siempre ha sido el mismo.
VHDP también da nombre al videoclip de presentación, una propuesta audiovisual que juega con la sensación de que el mundo funciona al revés mediante efectos especiales y recursos visuales. ¿Qué significado tiene este concepto dentro del universo del disco?
VHDP es una paradoja en sí misma. Aunque mucha gente se quede con el insulto, esta canción habla de que hay que ser buena gente. Precisamente así comienza la canción: “…sin embargo, seguimos dando amor”.
Cuando se publica un primer álbum, también se establece una declaración de intenciones sobre el camino que quiere seguir una banda. Mirando el conjunto de VHDP, ¿qué aspectos de vuestra identidad sentís que han quedado definidos en este trabajo?
En este disco nos hemos dejado el alma. Así es como actuamos siempre, con pasión, a tumba abierta. Solo tienes que ir a un directo nuestro para darte cuenta.
Proceso creativo y evolución de la banda
En una formación con seis integrantes y una combinación tan amplia de recursos musicales, el proceso de composición puede convertirse en un diálogo constante entre ideas muy distintas. ¿Cómo nace normalmente una canción de Pitera y qué recorrido sigue desde el primer esbozo hasta que está preparada para el estudio o el escenario?
La música en este disco ha nacido de la música de Jorge y las letras de Juan, pero parece que el resto de la banda se está animando a componer más. Caye, nuestro batería, tiene ideas rompedoras y en un futurible segundo disco se viene competencia en los dos campos. Pero, hasta ahora, la mayoría de las veces, Jorge ponía la música primero, y después venía la letra.
Sin embargo, “Otro día en la oficina” nació de los atascos en la M-30, cuando Juan se quería cortar las venas yendo a un trabajo de mierda con un VHDP como jefe. Y al enviarle la letra, Jorge se inventó la música para crear ese tema, que hoy en día es el que más se sabe la gente cuando vamos a cualquier sitio a tocar. Así que el proceso es diferente según la ocasión.
Vuestras letras se mueven entre la crítica social, la reflexión y la dimensión emocional. ¿Cómo encontráis el equilibrio entre la mordacidad, la denuncia y la necesidad de transmitir un mensaje esperanzador sin caer en discursos demasiado evidentes?
Bueno, es imposible no caer en los lugares comunes. Nadie es tan brillante como para sorprenderte siempre, pero es bonito el camino. En lo cotidiano está la verdad y lo evidente puede ser invisible para según qué miradas. Escribir “Licopeno” y cantar que “soy un soñador” puede parecer cursi, pero la esperanza sí que es revolucionaria.
A lo largo de vuestra trayectoria habéis conseguido reconocimientos como la victoria en el V Concurso de Bandas Acerock y en la II Batalla de Bandas Extremeñas de Rockinpino, además de nominaciones a Mejor Directo en los Premios de la Música Extremeña. ¿Qué os han enseñado sobre la manera en que el público recibe vuestra propuesta?
Nos ayuda a seguir. Ver que la gente disfruta con lo que hacemos es muy importante. Además, la oportunidad de conocer a tanta buena gente en los festivales, los asistentes que se lo gozan con nuestra música, como los compañeros músicos o aquellos organizadores que se sacrifican para llevarte y que tienen tanto que contar y que aportar es muy bonito.
Vuestra canción «Licopeno» forma parte de la banda sonora de la serie HIT, de TVE. ¿Qué posibilidades creéis que ofrecen este tipo de experiencias para dar visibilidad a proyectos independientes como Pitera?
Pues hay gente que nos conoce simplemente por este hecho, es un escaparate único. Fue una gran oportunidad y solo tenemos palabras de agradecimiento a Joaquín Oristrell por dejarnos poner nuestro granito de arena en su serie y porque es un máquina.
Directos y próximos planes
Habéis actuado en festivales como Extremúsika, Rockinpino, Granirock, Bellota Rock, Acerock y La Raya Rock. ¿Qué diferencias encontráis entre tocar ante un público que ya conoce vuestras canciones y hacerlo ante personas que se acercan por primera vez a vuestra música?
Es increíble que la gente se sepa tus canciones, aunque sean pocos. Pero la sensación de levantar a un público que no te conoce, y ver que están disfrutando con una gente desconocida como nosotros, eso también te pone los pelos de punta.
La nominación a Mejor Directo de los PME en 2024 y nuevamente en 2026 apunta a una faceta importante de vuestra trayectoria. ¿Cómo preparáis los conciertos para mantener esa intensidad y qué habéis aprendido sobre vuestra presencia escénica desde los primeros pasos de Pitera hasta la etapa actual?
La constancia y el trabajo son indispensables. Hay que ensayar, ensayar y ensayar… Los mejores músicos también se equivocan si no ensayan. La sincronía, el buen rollo, es muy importante. Pero ensayar es lo más importante.
Con la publicación de VHDP, ¿cómo cambia vuestro repertorio en directo? ¿Tenéis previsto incorporar nuevos recursos que refuercen el universo conceptual del álbum?
Estamos trabajando en un nuevo set list… Para más información, hay que venir a vernos.
Publicar un primer disco también abre una etapa de nuevas oportunidades y retos. ¿Qué planes tenéis para presentar VHDP en directo? ¿Qué objetivos os habéis marcado para seguir ampliando la presencia de Pitera dentro y fuera de Extremadura?
Estamos hablando para movernos más fuera de Extremadura. Por ahora no tenemos nada firmado para el año que viene. Pero habrá presentación del disco en nuestra localidad, Don Benito, el 26 de diciembre de este año. Después ya se verá, pero como ya sabéis, las cosas de palacio…
Para terminar, después de construir vuestro primer álbum y defender una propuesta que se resiste a las etiquetas, ¿qué os gustaría que permaneciera en el público después de escuchar VHDP?
Ganas de más. En la vida siempre hay que tener ganas de más. Más conciertos, más música, más amor, más todo…
¡Muchísimas gracias, Pitera, por dedicarnos vuestro tiempo y compartir con nosotros la historia, las ideas y todo lo que hay detrás de VHDP! Ha sido un placer conocer vuestra música un poco más de cerca y esa energía con la que defendéis vuestra propuesta. Os deseamos mucha suerte con el disco y con todo lo que está por venir. ¡Nos vemos en los escenarios, y que siga sonando Pitera!
Gracias a LaCarneMagazine por la difusión y ya sabéis, a escuchar VHDP, porque La Vida Pitera es la Vida Mejor.
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