Yeyo Gupa: Música, identidad y conexión humana

Yeyo Gupa

Yeyo Gupa observa lo cotidiano, escucha lo que sucede a su alrededor y convierte pequeñas experiencias en canciones cargadas de emoción. Su manera de entender la creación pasa por explorar, probar caminos y, sobre todo, encontrar una identidad propia sin dejar de lado la curiosidad.

En esta conversación hablamos con Yeyo Gupa sobre inspiración, directo, creatividad y esa búsqueda constante que convierte la música en mucho más que una sucesión de canciones.

Quizás también te interese leer:
MAVA: Una voz joven con mirada propia
Patada en la Nuca: Ruido, Pogo y Actitud
Kundabufferz, Punk Rock Alternativo desde otra dimensión

Yeyo Gupa, Música para encontrarse

Sí, absolutamente. Creo que parte de crear también es aprender a convivir con esos momentos en que aparentemente no pasa nada. Antes me podía desesperar más; sentía que si no estaba escribiendo, componiendo o produciendo, entonces no estaba avanzando. Con el tiempo entendí que el silencio también es parte del proceso.

A veces una canción no aparece porque uno necesita vivir un poco antes de escribirla. Mi inspiración está muy conectada con lo cotidiano: una conversación, una persona, una sensación que queda dando vueltas, caminar, observar algo que normalmente pasaría desapercibido. Me interesan mucho esas pequeñas cosas íntimas que, de repente, tienen algo enorme adentro.

Cuando la chispa parece apagarse, trato de no forzarla. Vuelvo a escuchar, a observar, a tocar simplemente por el placer de tocar, sin pensar en si eso se va a convertir en una canción o si alguien lo va a escuchar.

Y también me ayuda recordar por qué hago música. No es solamente por lanzar canciones o estar presente en plataformas. Hay algo mucho más básico: la música es una forma que tengo de entender lo que me pasa, de conectarme con otros y, muchas veces, de decir cosas que hablando no sabría explicar. Cuando vuelvo a ese lugar, normalmente la inspiración termina encontrándome a mí.

Lo que más recuerdo de las primeras veces que subí a un escenario no es si toqué perfecto o si todo salió como estaba planeado. Recuerdo la sensación. Hay algo muy extraño y bonito en mostrar una canción frente a otras personas por primera vez. Hasta ese momento la música existe en un espacio muy privado: tú, el instrumento, los ensayos, las dudas. Y de pronto la entregas. Deja de ser solamente tuya.

Creo que ahí entendí algo que sigo sintiendo hasta hoy: tocar en vivo no consiste solo en ejecutar canciones. Es generar una conexión. Puedes ensayar muchísimo, preparar cada detalle y tener una idea de cómo será el show, pero siempre aparece algo que no puedes controlar: la energía de la gente, un silencio, una mirada, una improvisación, incluso un error que termina haciendo que ese momento sea único.

Eso fue marcando mi manera de entender la música. Con los años he pasado por distintos escenarios, formatos y proyectos, pero sigo buscando esa sensación inicial de estar compartiendo algo real con alguien que está al otro lado.

En realidad, me cuesta desconectarme completamente de la música porque está muy presente en mi vida, pero sí tengo formas de cambiar de energía. Me gusta mucho tocar jazz y gospel, no necesariamente con la presión de estar preparando un lanzamiento, sino simplemente por el placer de tocar y cantar. A veces volver a la música desde ese lugar más libre, casi como juego o exploración, me ayuda muchísimo a recargarme.

También hago yoga, que para mí funciona como una forma de volver al cuerpo, bajar el ritmo y ordenar la cabeza. Creo que cuando uno trabaja constantemente con ideas, emociones y sonido, necesita encontrar espacios donde simplemente pueda estar presente. Y viajar también es muy importante para mí. Cambiar de entorno, conocer otros lugares, escuchar otros sonidos, observar otras formas de vivir… todo eso termina alimentando la creatividad, aunque en ese momento no esté pensando directamente en escribir una canción.

Creo que mi manera de descansar no consiste necesariamente en alejarme de la música, sino en relacionarme con ella desde otro lugar, sin exigencias. A veces tocar por gusto, cantar, viajar o simplemente detenerme un poco termina siendo exactamente lo que necesito para volver con nuevas ideas.

Yeyo Gupa

Estoy en una etapa de mucha exploración y, al mismo tiempo, de mucha definición. Durante los últimos años he probado distintas formas de escribir, producir y relacionarme con la música. Hoy siento que todas esas búsquedas comienzan a conversar entre ellas.

Vengo trabajando en canciones como “Viaje” y “Simpatía”, y en un universo musical más amplio alrededor de “Urbano”. Me interesa mucho ese punto donde pueden convivir lo orgánico y lo contemporáneo, la guitarra y la producción, lo introspectivo y algo mucho más abierto.

Pero más que perseguir un género específico, estoy tratando de encontrar una identidad. Hay canciones que pueden nacer desde una guitarra y una voz, otras desde un ritmo, una textura o una colaboración. No quiero obligarlas a parecerse entre sí solamente para que entren dentro de una categoría. Lo que sí quiero es que todas tengan algo reconocible: una intención, una emoción y una manera de mirar las cosas.

Ahora mismo estoy justamente en ese lugar. Escribiendo, grabando, colaborando y entendiendo cada vez mejor qué cosas realmente representan a Yeyo Gupa y cuáles simplemente fueron parte necesaria del camino para llegar hasta aquí. Es una etapa muy viva y eso me entusiasma mucho.

Creo que es imposible que no esté ahí. Incluso cuando uno inventa una historia, termina escribiendo desde la persona que es, desde lo que ha vivido, lo que ha perdido, lo que desea, las personas que ha conocido y las preguntas que todavía no logra responder. No todas mis canciones son autobiográficas de manera literal, pero sí son emocionalmente verdaderas.

Me interesa mucho escribir sobre la conexión humana. Sobre lo que ocurre entre dos personas, sobre la alegría, el deseo de encontrarnos, las contradicciones, la búsqueda, la intimidad. Muchas veces son cosas muy pequeñas las que terminan detonando una canción.

Por ejemplo, me gusta la idea de que algo cotidiano pueda contener una emoción enorme. Creo que con el tiempo mi música se ha vuelto menos preocupada de demostrar algo y más interesada en comunicar algo. Y eso probablemente también tiene que ver con crecer.

Uno empieza queriendo tocar mejor, cantar mejor, producir mejor. Todo eso sigue siendo importante, obviamente. Pero llega un momento en que la pregunta cambia. Ya no es solamente: “¿Está bien hecha esta canción?”. Empieza a ser: “¿Esta canción dice algo que realmente siento? ¿Puede hacer sentir algo a otra persona?”. Ahí es donde mi experiencia de vida entra inevitablemente en la música.

Primero, agradecer el espacio. Vivimos en un momento donde cada día aparecen miles de canciones nuevas y todo sucede muy rápido. Por eso, que alguien se tome el tiempo de escuchar, preguntar, leer una entrevista o intentar descubrir qué hay detrás de una canción tiene mucho valor. A quienes ya escuchan mi música, gracias por acompañar este camino. Y a quienes me estén conociendo recién a través de esta entrevista, los invito a entrar sin demasiadas instrucciones.

Escuchen una canción. Si les provoca algo, sigan con otra. Actualmente estoy viviendo una etapa de mucha creación, nuevos lanzamientos, colaboraciones y música en vivo. Siento que todavía quedan muchas partes de Yeyo Gupa por descubrir y eso es probablemente lo que más me entusiasma. No me interesa que todas las personas interpreten mis canciones de la misma forma. De hecho, prefiero lo contrario.

Una vez que una canción sale, empieza a mezclarse con las historias de quienes la escuchan y adquiere significados que yo probablemente nunca imaginé. Quizás esa sea una de las cosas más hermosas de hacer música. Uno comienza contando algo propio y, con un poco de suerte, termina encontrándose con alguien más. Gracias a LaCarne Magazine por permitirnos tener justamente ese encuentro.

Más información sobre Yeyo Gupa en:

https://yeyogupa.cl/

https://www.instagram.com/yeyogupa/

https://youtube.com/@yeyogupa

Valora este contenido

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 4.6 / 5. Recuento de votos: 27

Hasta ahora ¡no hay votos! Sé el primero en puntuar este artículo.

Ya que has encontrado útil este contenido...

¡Compártelo con tus seguidores y amigos!