Hellevate: Killicon Valley, el Thrash Metal frente al poder y la tecnología

Tras años de evolución y cambios internos, Hellevate presenta Killicon Valley, un álbum que marca una renovación en su identidad musical y conceptual. Manteniendo la esencia del Thrash Metal, la banda amplía su sonido y construye una obra cargada de fuerza, crítica y personalidad.

En esta entrevista exclusiva con LaCarne Magazine, el grupo profundiza en el proceso creativo del disco, sus mensajes sobre el mundo contemporáneo y el camino recorrido hasta convertir este lanzamiento en uno de los capítulos más ambiciosos de su carrera.

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Hellevate, el rugido del Thrash contra el poder y la era tecnológica

hellevate

Dan (D): Este álbum representa una renovación y el regreso al objetivo original de Hellevate: crear riffs potentes y canciones con un mensaje significativo. Tras la pandemia y los cambios de formación, retomamos esa visión con una alineación estable. Killicon Valley marca un nuevo comienzo y el estándar que queremos mantener a futuro.

Josh (J): Fue un proceso difícil, el disco combina ideas antiguas y nuevas, y durante su desarrollo descubrimos hasta dónde podíamos expandir nuestro sonido sin perder identidad. Este álbum explora nuevos matices y refleja la evolución de Hellevate.

(D): El título Killicon Valley es una crítica al creciente poder de las grandes tecnológicas y su influencia en la vida moderna. Cuestiona el uso de su poder económico y de herramientas como la Inteligencia Artificial para beneficiar a unos pocos, afectando la información, el arte, las relaciones humanas y el entorno en función del lucro.

El álbum mantiene el espíritu del Thrash Metal clásico, combinando crítica social —presente en temas como la canción principal, Demagogue y Holy Man— con composiciones guiadas por ideas intensas y provocadoras, pensadas para ser exploradas a nivel musical.

(D): Nuestras principales influencias están en el Thrash y el Power Metal, pero escuchamos muchos estilos dentro del Metal. También incorporamos elementos del Death, Doom, Heavy clásico, Melodeath, Groove, Metalcore temprano e incluso Rock and Roll crudo. Todo surge de forma natural desde lo que nos gusta, y sin importar la mezcla, siempre termina sonando a Hellevate.

(J): Componer con mente abierta ya es algo casi instintivo para nosotros. Un buen ejemplo es Jorogumo, que nació de la experimentación hasta encontrar algo distinto y divertido. La versatilidad vocal de Rob es clave: puede pasar de lo melódico a lo agresivo y une todas esas influencias, manteniendo una identidad coherente en el álbum.

(D): El mayor desafío no fue la composición, sino la parte logística y lograr que todos coincidieran para enfocarnos en el proceso creativo. Una vez juntos, las canciones fluyeron de forma natural. Con la excepción de Rulow, nuestro nuevo baterista, llevamos más de una década trabajando juntos y conocemos bien nuestras fortalezas.

(J): Componer hoy es bastante natural para nosotros, ya que constantemente generamos ideas. El reto fue equilibrar dos enfoques: el de Dan, más orientado a estructuras complejas, y el mío, más centrado en ganchos y coros directos. Encontrar ese punto medio fue clave en el álbum. Rulow llegó cuando las canciones ya estaban listas.

Rob (R): Gran parte de las letras del álbum abordan cómo la codicia impacta al mundo de distintas formas, y la canción principal es un ejemplo actual de ese problema. Killicon Valley (Silicon Dust) critica el crecimiento de la industria de la Inteligencia Artificial y el poder de las grandes tecnológicas, cuestionando su impacto social, económico y ambiental.

El tema plantea que estas empresas priorizan el beneficio económico por encima de las consecuencias reales, como el consumo de recursos, el aumento de costos para las comunidades y la sustitución de empleos por tecnologías que aún no cumplen lo que prometen. En ese sentido, la canción es central en el concepto del álbum y su crítica a los excesos del poder y la ambición.

(J): Diseñar la portada siempre es un reto, porque buscamos reflejar el significado del álbum y crear una imagen potente. Desde el inicio sentimos que Killicon Valley sería la canción central, así que desarrollé ideas alrededor de ese concepto. La inspiración surgió de un anuncio publicitario cuya estética me llamó la atención, y a partir de ahí construí la base visual de la portada.

La imagen funciona como una crítica a Silicon Valley y a la tecnología moderna, mostrando cómo ciertos sistemas pueden generar más daño que beneficio. El álbum también aborda la idea de rechazar falsos ídolos —tecnología, religión, política o estructuras sociales— que no siempre están pensados para las personas. Mario tomó mi boceto inicial y lo elevó, aportando más detalle, personalidad y fuerza al mensaje del disco.

(D): Hellevate nació a mediados de los 2000 y pasó por varios cambios de formación. Con la llegada de Zack y del ex baterista RJ, el proyecto tomó una dirección más sólida, y en 2013 la incorporación de Josh tras la salida de Alec terminó de definir la identidad de la banda.

(D): Hoy, la formación está compuesta por Josh “The Boss” y yo –Dan- en guitarras, Rob en la voz, Zack “The Ripper” en el bajo y Rulow Rose López en la batería.

(D): El nombre surgió cuando tenía unos 15 años, al combinar hell y elevate, con la idea de “elevar el caos” o “desatar el infierno”. Mirándolo en retrospectiva, quizá no fue tan ingenioso como pensaba, pero terminó siendo un nombre bastante pegadizo.

(D): Nuestra discografía incluye: Hellevate (2012 – álbum), Kill Confirmed (2014 – EP), Weapons Against Their Will (2016 – álbum), Krampusnacht (2019 – Sencillo), The Purpose Is Cruelty (2023 – EP), Killicon Valley (2026 – álbum).

(D): La principal ventaja es la libertad creativa y el control total del calendario, aunque eso exige mucha disciplina. Al principio hubo retos de organización, pero una vez establecida la dinámica, todo fluyó mejor. Soy bastante exigente en el Estudio, pero creo que eso ayuda a elevar el resultado final.

(J): Este método de trabajo viene desde Weapons Against Their Will. Construí mi propio Estudio para grabar a Hellevate, y para este álbum ya teníamos un sistema sólido. No depender de estudios externos reduce costos, facilita la planificación y nos da control total del sonido. También hay un tema de confianza: sentimos que nadie entiende mejor nuestra visión que nosotros mismos.

(D): Las partes de batería y voces fueron las más largas y exigentes, por el desgaste físico que implican. Las sesiones de batería se extendieron porque Rulow afrontó su trabajo más ambicioso hasta ahora y mostró gran motivación por superarse. La búsqueda de perfección genera tensión, pero todos compartimos el objetivo de lograr el mejor disco posible.

(J): La batería y las voces suelen ser lo más difícil de grabar: la batería define la base del álbum y las voces requieren precisión, sobre todo con capas y armonías. Temas como Curse God and Die y Jorogumo fueron especialmente complejos.

(R): En el Estudio a veces el nivel técnico intimida, aunque siempre valoran lo que aporto. Dan tiene un oído muy preciso y puede detectar pequeños errores al instante, lo que puede frustrar, pero ayuda a mejorar. También suelo aferrarme a ideas de las demos, lo que complica el proceso, pero el resultado final siempre lo justifica.

(R): Thou Shalt Kill, Holy Man y Curse God and Die conservan parte del resentimiento ligado a mi educación religiosa. Me resulta inquietante ver el regreso de fenómenos como la sanación por fe, episodios de psicosis pentecostal y otras formas de fanatismo, después de haber intentado dejar eso atrás.

Demagogue se relaciona en parte con esa misma idea, aunque creo que es bastante evidente a quién va dirigida la canción.

Invoke Apocalypse está inspirada en el ataque con gas sarín en el metro de Tokio en 1997. Al investigar a la secta responsable, encontré paralelismos inquietantes con la actualidad en Estados Unidos. Para mí, quienes advierten sobre el fin de los tiempos muchas veces son también quienes contribuyen a provocarlo; de ahí la idea de “Invocar el Apocalipsis”.

(D): Esperamos que las canciones, además de ser potentes temas de Metal, funcionen como una vía para canalizar la frustración frente a las problemáticas que abordamos en el álbum. La música siempre ha sido una forma de conexión entre personas, y esperamos que este disco cumpla ese papel para quienes compartan esas ideas. Y también esperamos que les gusten los velociraptores y los demonios araña japoneses.

(R): Está bien sentir rabia por el estado actual del mundo; lo importante es saber dejarla salir.

(D): Las reseñas han sido en su mayoría positivas, lo cual siempre es gratificante. Aun así, es importante no tomarlas demasiado a pecho, porque también existen críticas menos favorables. Como compositores e intérpretes, entendemos que no todos van a conectar con nuestra música, y está bien así. Sólo esperamos que la gente disfrute lo que hemos creado y seguiremos escribiendo buenos riffs y canciones mientras podamos.

(J): Siempre es valioso recibir feedback. Escuchar opiniones externas ayuda a validar decisiones o a cuestionarlas. La mayoría del feedback indica que vamos en la dirección correcta, pero la crítica negativa también es útil. Hay que distinguir entre lo constructivo, las diferencias de gusto y el simple “trolling”.

(D): La respuesta más adecuada es “enfoque”. Aunque siempre me han atraído las guitarras potentes y los shows intensos, con la experiencia puedes replantear lo que haces y refinar tu dirección. Con el tiempo, desarrollas una forma más consciente y deliberada de crear la música que quieres compartir.

(J): Confianza e intención. Hoy somos mejores compositores y tenemos más claro cómo ejecutar nuestras ideas. También hemos evolucionado como músicos, lo que nos da mayor seguridad a la hora de llevar a cabo lo que imaginamos.

(D): El Thrash y el Power Metal siempre han sido la base de nuestro sonido, aunque nuestras influencias evolucionan de forma natural con el tiempo. Siempre he seguido la idea de “tomar la música en serio, pero no a uno mismo”, lo que nos permite mantenernos abiertos sin encasillarnos en un sólo estilo.

(J): Riffs. Todo gira en torno a los riffs. Nuestras canciones funcionan o no en función de ellos, y somos bastante exigentes con eso. Zack también es muy fuerte en ese aspecto. Con el tiempo, hemos entendido mejor cuál es el sonido de Hellevate: riffs, pegada y velocidad.

(D): Este show terminó convirtiéndose en un proyecto enorme para la banda. Josh y yo dedicamos muchas horas a editar y sincronizar (video y audio) para construir una experiencia En Vivo lo más completa posible. Las semanas previas fueron intensas entre promoción, coordinación técnica y organización del merchandising, pero cuando llegó el momento, todo valió la pena. El público respondió con mucha energía, las bandas invitadas estuvieron excelentes y el equipo técnico hizo un trabajo impecable. Sin duda, volvería a hacerlo.

(J): No solemos hacer shows de esta magnitud, así que quisimos aprovecharlo al máximo. Invertimos muchísimo tiempo en la preparación y, sinceramente, sentí más nervios de lo habitual porque queríamos que fuera un paso adelante para la banda. Pero una vez en el escenario y viendo la reacción del público, gran parte de esa presión desapareció. Terminé agotado físicamente, pero fue una experiencia que valió totalmente la pena y nos demostró que podemos llevar adelante un espectáculo de ese nivel.

(D): En lo que respecta al Metal, esta ciudad siempre ha tenido una escena muy fuerte de Death Metal, algo que incluso se intensificó después de la pandemia, junto con el crecimiento de bandas de Hard Rock y Metalcore. En ese contexto, los proyectos que se alejan de esos géneros suelen tener que esforzarse más para destacar dentro de una escena tan competitiva. Pero también creemos que esa competencia sana termina impulsando a las bandas a mejorar constantemente.

Esa búsqueda de superación ha sido clave para nuestra identidad y ha influido tanto en la composición como en nuestros shows En Vivo. Entre las bandas que admiramos y que forman parte de ese entorno están nuestros compañeros del show de lanzamiento: Bloodscent, Meatshank y The Jackson County 5, además de otras como Troglodyte, Bleed The Victim, Garoted, Hooded Grave, Hypaethral, Barrage, Ancient Creation, Moire, At The Left Hand Of God, Marasmus, Gourmand (RIP Benjamin Axel Harvey) y Vanläde, actualmente bajo el nombre de Emerald Eye. Además, Rulow también está trabajando en un álbum solista que merece seguir de cerca.

(D): Muchas de las lecciones que aprendí son de esas que la vida termina enseñándote igual: relaciones y amistades pueden durar años, y aun así, romperse inesperadamente, mientras que otras cosas funcionan cuando menos lo esperas si eres persistente. La suerte influye más de lo que muchos creen para mantener una banda activa, aunque por sí sola no alcanza. No hay que abandonar el trabajo diario, pero sí dedicar tiempo a lo que realmente importa: la creatividad, las personas y el proceso. Y algo más: el arte siempre tarda más de lo que imaginas, así que conviene planificar con tiempo.

(J): Rodéate de personas que aporten cosas positivas y evita cargar con lo innecesario. Actúa con rapidez e intención. Mucho de esto depende de la suerte, pero también puedes favorecerla siendo estratégico y manteniendo el enfoque. Haz primero el trabajo y después disfruta el resultado, porque al final todo esto también debe seguir siendo divertido.

(D): Para mí —aunque suene cursi— la música es algo profundamente personal, casi espiritual. Es una forma de conectar con lo que sientes y, al mismo tiempo, compartirlo con otras personas. Tiene la capacidad de transmitir emociones universales y hacer que cada persona las viva de forma única mientras crea una experiencia colectiva, y eso es algo realmente especial.

(J): La música es, literalmente, el centro de mi vida. Siempre estoy pensándola, escuchándola o creando ideas. Es lo que más pasión me genera y ha marcado gran parte de lo que soy. Muchos de mis mejores momentos llegaron gracias a la música y a Hellevate, y conectar con personas que la sienten de la misma manera, crea un vínculo inmediato.

(R): Es todo. La música acompaña cualquier estado de ánimo y cualquier momento del día. Une a las personas que buscan comunidad, ayuda a encontrar un lugar en el mundo y hace que uno se sienta comprendido.

(D): Muchas gracias a todos por el apoyo. Por más que disfrutemos escribir y grabar música, compartirla con la gente siempre es la parte más gratificante, y no estaríamos aquí sin nuestros seguidores. Agradecemos que hayan permanecido junto a nosotros pese a los cambios y obstáculos. Ya estamos trabajando en las bases del próximo lanzamiento, pronto habrá novedades.

(J): Estamos atravesando uno de los mejores momentos de la banda y tenemos muchísima energía para seguir avanzando. Estamos organizando algunas giras para este año y planeamos dedicar gran parte del próximo a tocar por Estados Unidos. También ya pensamos en los próximos dos años de lanzamientos para compensar la espera entre discos. Gracias a todos los que nos han apoyado hasta ahora; esperamos que disfruten este nuevo álbum y todo lo que viene después.


Con Killicon Valley, Hellevate reafirma que el Thrash Metal sigue siendo una herramienta poderosa para cuestionar, provocar y conectar con su tiempo. Entre velocidad, crítica y una visión artística cada vez más sólida, la banda demuestra que su evolución no ha significado perder identidad, sino encontrar nuevas formas de hacerla sonar con más fuerza.

Mientras proyectan nuevos lanzamientos y escenarios por conquistar, este trabajo se presenta como una declaración de principios y un nuevo punto de partida dentro de la historia de Hellevate.

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