Desde las atmósferas melancólicas de Kristinehamn, Suecia, Oh Hiroshima se ha consolidado como una de las propuestas más sensibles y expansivas del Post-Rock contemporáneo. Actualmente integrados por los hermanos Jakob Hemström y Oskar Nilsson, el dúo ha construido una identidad sonora marcada por guitarras etéreas, crescendos emocionales y una delicada fusión entre intensidad y contemplación.
Con discos esenciales como In Silence We Yearn (2015), Oscillation (2019), Myriad (2022) y el reciente All Things Shining (2024), la banda ha logrado trascender los límites clásicos del género incorporando texturas electrónicas y una narrativa cada vez más cinematográfica. Su impacto también se refleja en plataformas digitales, donde canciones como This Is Not The End, Holding Rivers o Mirage superan los millones de reproducciones en Spotify.
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Oh Hiroshima, donde los árboles muertos aún susurran luz

Ahora, el grupo sueco se prepara para una nueva etapa con el lanzamiento de And The Dead Tree Gives No Shelter, su próximo álbum de Estudio previsto para el 5 de junio a través de Pelagic Records. Mientras disfrutamos del nuevo sencillo Exit Cloud -estrenado el pasado 14 de mayo-, tercer y último adelanto del flamante material que será editado en CD y LP, visualizamos la extensa gira europea anunciada, reafirmando el gran momento creativo de una banda que continúa expandiendo los horizontes emocionales del Post-Rock moderno.
Recientemente Oh Hiroshima brindó -en sus redes sociales- un gran reconocimiento a Benedikt Demmer, por las hermosas portadas de los singles y del disco. Así que, con este excelso panorama musical, nos acomodamos para el mágico viaje sonoro, donde agradecemos de antemano a Jakob Hemström (guitarra y voz) por brindarnos su tiempo y colaboración para la presente exclusiva junto a LaCarne Magazine.
El sencillo Meridian se presenta como una especie de síntesis de su sonido. ¿En qué sentido sienten que este tema resume la evolución de la banda?
Probablemente sea la canción con mayor influencia Post-Rock del nuevo disco, pero también funciona muy bien dentro del contexto de nuestro sonido actual. Creo que la mayoría de las personas que nos siguen desde el comienzo son conscientes del cambio que ocurrió a partir del álbum Myriad. Nos alejamos un poco de un sonido Post-Rock más puro y empezamos a experimentar con nuevos enfoques. Meridian se sitúa, de algún modo, entre esas dos etapas de la banda.
En los nuevos temas Broken Sunlight y Meridian hay una mezcla entre sus raíces Post-Rock y una intensidad más cercana a su etapa reciente. ¿Cómo lograron equilibrar esas dos facetas?
Aunque hemos cambiado un poco nuestro sonido, la parte atmosférica y emocional del Post-Rock sigue presente. Simplemente la abordamos desde métodos diferentes. Para nosotros es importante desafiarnos y explorar nuevos territorios, porque de lo contrario es fácil perder la creatividad. Pero también es importante que esa evolución se sienta natural y no algo forzado o demasiado alejado de lo que la banda solía ser.
El nuevo álbum And The Dead Tree Gives No Shelter parece tener un concepto muy marcado. ¿Qué historia o emociones atraviesan el disco?
Gran parte de las letras busca explorar una especie de idealismo esperanzador, a pesar del estado actual del mundo. El álbum reconoce que cada vez puede resultar más difícil relacionarse con el mundo de maneras que generen un cambio significativo, pero también plantea que ese es el único camino posible hacia adelante. La alternativa -el cinismo y la apatía- sólo trae más sufrimiento. Ellos representan el “árbol muerto” del título.
¿Qué diferencias creativas y sonoras destacan entre este nuevo trabajo y su anterior álbum All Things Shining?
Diría que sigue una trayectoria similar. Las bases -de aproximadamente la mitad- de las canciones del nuevo disco fueron escritas al mismo tiempo que compusimos All Things Shining, o incluso antes. Simplemente no encajaban lo suficientemente bien en aquel álbum.
En cuanto al sonido, queríamos que este nuevo trabajo tuviera una identidad más natural y orgánica. Eso influyó principalmente en el sonido de la batería y en el tipo de instrumentos que utilizamos. En All Things Shining había muchos sintetizadores, mientras que en este disco hay más piano y órgano, por ejemplo.
¿Cómo fue el proceso de grabación con Karl Daniel Lidén y qué aportó al sonido final del álbum?
¡Fue genial! Es una persona muy agradable y la pasamos muy bien en el Estudio. Como es baterista, puso un cuidado especial en la configuración y el sonido de la batería, asegurándose de que todo sonara bien en conjunto y encajara con lo que estábamos a punto de grabar. Con él grabamos la base del álbum: batería, bajo y guitarras eléctricas. El resto lo grabamos nosotros mismos con la ayuda de algunos amigos.
Trabajaron con colaboradores como Arvid Ageborg en trombón y Anders Hemström en trompeta. ¿Qué buscaban al incorporar estas nuevas texturas instrumentales?
Anders es mi suegro y Arvid es amigo mío. Ya habíamos trabajado con ambos anteriormente, y siempre ha dado muy buenos resultados. Tener estos instrumentos en el disco fue una manera de realzar ciertas partes y de aportar algo que se desmarcara de las guitarras, que están presentes de forma constante.
¿Cómo ha evolucionado su enfoque hacia los elementos electrónicos dentro de su música?
Como mencioné antes, en realidad no hay demasiados sintetizadores en And the Dead Tree Gives No Shelter, especialmente si lo comparamos con All Things Shining. En ese disco utilizábamos los sintetizadores para melodías principales y otros elementos similares, mientras que en este nuevo álbum se usan de forma más sutil y principalmente para crear texturas ambientales.
Los videos oficiales de Meridian y Broken Sunlight tienen una fuerte carga visual y conceptual. ¿Qué papel juega el aspecto audiovisual en la manera en que quieren transmitir su música?
Oskar es realizador audiovisual y el responsable de nuestros videos. Él se encarga de la gran mayoría de las filmaciones y de toda la edición. Tener a un integrante de la banda con esas habilidades hace que sea algo natural para nosotros crear material audiovisual para algunas de nuestras canciones. Todo el trabajo conceptual y la planificación los hacemos en conjunto, tratando de encontrar formas interesantes de conectar las temáticas de las letras y la atmósfera de la música con distintos elementos.
Una breve historia de la banda: ¿cómo y cuándo se formó? Pasaron de ser un cuarteto a un power dúo, ¿por qué? Y para los nuevos seguidores, ¿de dónde proviene el nombre de la banda?
Nos formamos alrededor de 2007. Al principio éramos sólo yo y nuestro ex guitarrista, Leif. Él fue quien creó el nombre de la banda. Supongo que simplemente quería algo dramático y emocional, como la música que intentábamos hacer.
Hacia 2012 habíamos evolucionado hasta convertirnos en un cuarteto, y fue entonces cuando empezó a sentirse como una banda de verdad y no sólo como un proyecto de Estudio. Con el paso del tiempo, dos de nuestros integrantes dejaron el grupo en distintos momentos, quedando únicamente mi hermano Oskar y yo. Desde entonces seguimos funcionando como dúo, aunque desde 2022 contamos con dos miembros permanentes para los shows En Vivo: Joakim y Jarl.
Desde sus primeros lanzamientos, como Resistance Is Futile (2011), hasta hoy, ¿cuál consideran que fue el mayor punto de inflexión en su carrera?
Se me vienen dos momentos clave a la mente. Con el lanzamiento de nuestro segundo álbum, In Silence We Yearn (2015), empezamos a construir una audiencia real gracias a que obtuvo muchas reproducciones en YouTube y apareció en varias listas de lo mejor del año. Después de ese disco, notamos que la escena Post-Rock comenzó a prestar atención a lo que hacíamos, y también nos llevó a firmar nuestro primer contrato discográfico importante con Napalm Records.
El segundo gran punto de inflexión estuvo relacionado con nuestro cuarto disco, Myriad (2022). Durante el proceso de composición nos convertimos en un dúo formado sólo por mi hermano y yo. También empezamos a desarrollar nuestro sonido en una nueva dirección y, tras el lanzamiento, comenzamos a salir de gira de una manera mucho más seria por primera vez en la historia de la banda. Desde entonces, las cosas han sido más estables: la banda quedó formada por Oskar y por mí, y tanto los nuevos discos como las giras comenzaron a suceder con mayor frecuencia.
Melodías entre la melancolía, la esperanza y el ruido del mundo
Después de la salida de algunos integrantes y la consolidación como dúo, ¿cómo cambió la dinámica creativa entre Jakob y Oskar?
Después de que nuestro miembro fundador, Leif, dejara la banda durante el proceso de composición de nuestro tercer disco, Oscillation (2019), asumí la tarea de escribir también para una segunda guitarra. Luego, nuestro bajista Simon se fue después de que comenzáramos a trabajar en el siguiente álbum, así que también me hice cargo del bajo.
Como dúo, tuvimos que empezar a componer más desde casa, trabajando con demos y cosas por el estilo, en lugar de desarrollar todo en la sala de ensayo. En algunos aspectos es más difícil, pero también nos abrió la posibilidad de trabajar las canciones de una manera más detallada y de experimentar más con las composiciones.
Su álbum Myriad fue considerado uno de sus trabajos más ambiciosos. ¿Este nuevo disco continúa en esa dirección o representa un nuevo comienzo?
Diría que continúa en esa dirección. And the Dead Tree Gives No Shelter está bastante en línea con lo que hicimos en nuestros dos discos anteriores, comenzando con Myriad. Primero hicimos tres álbumes muy orientados al Post-Rock, y con este nuevo trabajo ya son tres discos explorando una dirección algo diferente. Así que quizá sea momento de sacudir un poco las cosas en el próximo álbum.
En plataformas como Spotify, canciones como Ellipse han superado millones de reproducciones. ¿Cómo viven este crecimiento de una audiencia global?
¡Es genial, por supuesto! Pero ha sido un crecimiento muy gradual; nada nos ocurrió de la noche a la mañana.
¿Qué significa la música para Oh Hiroshima?
Creatividad y autoexpresión a través de algo profundamente colectivo.
La gira europea anunciada para octubre incluye varias ciudades importantes. ¿Cuáles son sus expectativas?
Tenemos muchas ganas de salir de gira con este nuevo álbum. Visitaremos algunas ciudades grandes en las que ya hemos tocado antes y donde hemos sido muy bien recibidos, pero también habrá conciertos en lugares donde nunca habíamos tocado, como Polania y Chequia. Es una muy buena combinación.
¿Qué bandas o álbumes recomendarían seguir de cerca en este momento?
No soy realmente alguien muy metido en el Metal, pero si pienso en lanzamientos de este año, probablemente los discos que más me han impresionado son los nuevos trabajos de Converge y Neurosis.
¿Cómo eligen los repertorios para sus conciertos? ¿Habrá un enfoque especial en el nuevo álbum durante la gira?
En muchas de nuestras giras anteriores tocamos en ciudades y regiones donde nos presentábamos por primera vez. Por eso, los repertorios solían incluir una buena mezcla de canciones de todos nuestros discos. Con las próximas giras de And the Dead Tree Gives No Shelter habrá un poco más de énfasis en ese álbum. Pero siempre nos gusta intentar incluir al menos una canción de cada disco cuando tocamos En Vivo.
Mirando hacia atrás, desde sus comienzos en Kristinehamn, Suecia hasta hoy, ¿qué creen que ha sido clave para mantener la identidad de la banda a lo largo del tiempo?
Supongo que la identidad de una banda es la suma de sus partes, de sus integrantes. Cuando haces algo durante mucho tiempo, eso también pasa a formar parte de tu propia identidad. Así que, quizá esa identidad se construye a partir de ese intercambio constante entre la banda como una entidad independiente y sus miembros actuales.
Sus palabras finales para los seguidores de Oh Hiroshima y para los lectores de LaCarne Magazine.
Gracias por llegar hasta aquí y por aguantar todas mis divagaciones. ¡Espero que todos disfruten del nuevo disco!
El presente de Oh Hiroshima encuentra a la banda atravesando uno de los momentos más sólidos y creativos de toda su trayectoria. Lejos de conformarse con las estructuras tradicionales del Post-Rock, el dúo sueco continúa expandiendo sus límites emocionales y sonoros con una identidad cada vez más madura, orgánica y cinematográfica.
And The Dead Tree Gives No Shelter no sólo representa una continuidad natural respecto a trabajos como Myriad y All Things Shining, sino también una nueva muestra de la capacidad del grupo para reinventarse sin perder la esencia melancólica y atmosférica que los convirtió en una referencia contemporánea del género. Entre reflexiones sobre el idealismo, la apatía y la necesidad de seguir creando incluso en tiempos inciertos, Jakob Hemström deja entrever una visión artística profundamente honesta y humana.
Oh Hiroshima nos permitió conocer tanto el costado íntimo detrás del proceso creativo como la evolución de una banda que supo transformarse frente a los cambios internos y el paso del tiempo. El proyecto demuestra que la sensibilidad, la perseverancia y la búsqueda constante pueden convivir dentro de una misma obra artística. Con una extensa gira europea por delante y un nuevo álbum a punto de ver la luz, el horizonte para Oh Hiroshima parece seguir creciendo en intensidad y profundidad, consolidando al dúo sueco como una de las voces más auténticas y emocionales del Post-Rock actual. ¡Les deseamos el mejor de los éxitos!
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