Alpargata: la banda que mezcla progresivo, jazz rock y ritmos imposibles

alpargata
Foto: Bea S. Picazo

Alpargata: de la rumba al jazz rock, un universo musical único

Mario Boville: Yo diría que es algo fundamental. Para empezar, tu familia es tu raíz, lo primero que te moldea como persona. Y ese hecho influye en tu visión del mundo y cómo te vas a relacionar con él. En mi caso personal, ha habido un vínculo desde hace varias generaciones con la literatura, el periodismo y el teatro, por un lado, y por el otro un vínculo muy estrecho con lo popular. Mis padres no eran “artistas” pero siempre apoyaron mi decisión de dedicarme a esta profesión, aunque no siempre lo comprendieran.

Por otro lado, Alpargata es una pequeña familia. Llevamos 20 años juntos y Santi y yo nos conocemos desde los 10 años, desde los 90 chaval, que se dice fácil. Nos hemos criado prácticamente en la misma calle y hemos crecido muy cerca, y casi todos los integrantes de la banda se involucraron en el proyecto de esta manera. Alpargata nació como un grupo de amigos del barrio que se juntan a tocar, y creo que eso es precisamente lo que nos ha hecho sobrevivir todo este tiempo, ese espíritu de familia.

Mario Boville: Precisamente yo viajé desde muy pequeñito, ya que la profesión de mi madre consistía en eso, en subir y bajar de aviones que la llevaban muy lejos. Ella siempre compraba discos y libros en cada lugar que visitaba, y creo que eso ha influido mucho en mi eclecticismo a la hora de componer.

Antes de los 6 años ya había visitado varios continentes acompañándola, ya que a veces nos llevaba con ella. Esa pasión por conocer nuevos lugares ha seguido conmigo y me ha llevado a una forma de vida que también está en constante movimiento. Durante algunos años estuve viajando por Latinoamérica. Esos viajes duraban meses y meses, con una mochila, una guitarra y una libreta, y dejándome llevar por la corriente.

Gran parte de mi formación musical se debe a esos viajes, aunque ahora no sé si volvería a viajar así. Viajar enriquece a las personas pues te llena de estímulos, experiencias y te enseña que tu cultura y tus costumbres no son las únicas válidas y que no son superiores a cualquier otra. 

YouTube player

Mario Boville: No dejes que nadie te convenza de que lo que haces no tiene valor. Apuesta por ti mismo y si tienes una visión, síguela. No te dejes llevar demasiado por lo que hacen los demás: es más valioso estudiar, leer, investigar, que intentar seguir la moda. Porque las modas pasan, la tuya también pasará, y luego qué? También les diría que valoren la amistad y cuiden a sus compañeros, nunca se sabe cuándo se va a terminar, cuándo se van a ir. Echando la vista atrás, yo hubiera hecho algunas cosas de otra manera respecto a eso.

La verdad que no estoy muy al día de los grupos que están empezando pero me da la sensación de que tienen bastante claro lo que quieren y cómo deben hacerlo. Creo que la generación que está perdida es la nuestra, que ha vivido un cambio de paradigma, empezó en un internet primigenio en el que era muy sencillo moverse y todo era más orgánico, y ahora se siente fagocitada por un monstruo insaciable. Nosotros nos criamos en un mundo donde la gente compraba discos y los escuchaba enteros, en el que te sabías todas las canciones de tu artista favorito y nunca le habías visto la cara hasta que ibas al concierto por primera vez.

Hablo como un viejo pero es así, ahora no te dan ni 3 segundos antes de ir a lo siguiente, vivimos una pandemia de déficit de atención y el sistema nos está exprimiendo hasta el límite. La gente no habla de esto pero a este paso un día va a explotar todo, no cabe más basura en el contenedor y nuestro trabajo, el de los artistas, queda confundido entre todo este torrente de basura y contenido creado con IA.

Se habla mucho de Spotify, pero hoy en día estamos todos currando gratis para Meta, Tik tok, YouTube, etc. Si eso no es explotación, que alguien me lo explique.

Mario Boville: Uf, no sabría con qué quedarme. Supongo que aquella vez en la que tocamos en una iglesia comunista en Alemania del este. El pastor era un barbudo lituano, una mezcla entre Marx y Orson Welles, que estaba permanentemente borracho. Recuerdo que llegamos a las 3 de la tarde y nos obligó a bebernos una pinta de cerveza, un chupito de ron y comer un diente de ajo crudo gigante de un bocado a cada uno de los músicos, todo antes de empezar la prueba de sonido.

Luego después del concierto por lo visto se colaron unos nazis en el garito y hubo una trifulca, lo cual desembocó en una asamblea nocturna de toda la organización en la que nos “invitaron” a participar. El pastor, cada vez más borracho y errático, acabó pidiéndonos que cantásemos canciones revolucionarias para él (por supuesto a través de un intérprete pues no hablábamos alemán, ni él inglés o nada parecido). Recuerdo que Santi tocó la mandanga de El Fary y se inventó una película que le complació bastante, y también que le cantamos “hasta siempre comandante” pero nos inventamos la letra sobre la marcha.

La asamblea duró hasta que el pastor Lothar se desplomó sobre todas las botellas de licor que le rodeaban alrededor de la mesa mientras yo le cantaba una ranchera de José Alfredo Jiménez. Entonces sus ayudantes se lo llevaron inconsciente y pudimos irnos todos a la cama. Eran las 4 y media de la mañana.

alpargata
Foto: Javier Jimeno Maté

Mario Boville: Deberían entender que no todo es lo que parece. Que para entender este proyecto hay que rascar por debajo de la tontería que uno ve en la superficie. Alpargata es una banda muy, muy extraña, porque mezcla muchas cosas que en teoría no deberían juntarse, y si solo ves una podrías hacerte una idea errónea. Es una banda que cuenta chistes pero también toca temas instrumentales de 9 minutos. Una banda que hace progresivo y jazz rock, pero también rumba y chachachá, que habla de política pero no es condescendiente con ningún bando.

Para comprenderla lo más importante es verla en directo, entonces lo verás claro. Y también saber que hay pocas cosas que nos tomemos en serio a la hora de hacer canciones.

Mario Boville: Chavales, tenéis que ir a conciertos y dejaros de ostias. Está muy bien lo de estar en casa y ver series. Está muy bien ir a un macro festival y dejarte ahí los ahorros de todo el año para ver de una tacada a tus 40 grupos favoritos. Ya sabemos quién se queda el dinero. Así que mi recomendación es: id a festivales pequeños donde os traten como personas y no como ganado, a las salas pequeñas y medianas de vuestras ciudades. Los músicos os necesitan. Sin vosotros no van a poder seguir haciendo esas canciones que tanto os gustan.

Si ya lo estáis haciendo, mi más sincero agradecimiento, estáis contribuyendo a que la cultura sobreviva al margen de las grandes corporaciones, sois el eslabón fundamental de la cadena. Y si no queréis hacer nada de eso por lo menos buscadnos en Youtube, en Instagram y en todas esas mierdas, y seguidnos. Para vosotros es gratis y cada vez que ganamos un seguidor… nos sale un entrecot por la oreja!

A los fans de Alpargata: si estáis ahí, GRACIAS, OS QUIERO DE VERDAD, DE VERDAD QUE OS QUIERO.

Gracias amigos de LaCarne por darnos este ratito de atención, ¡nos vemos en los escenarios!

ENCONTRARÁS MÁS INFORMACIÓN SOBRE ALPARGATA EN: Instagram, YouTube, Bandcamp.

Valora este contenido

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 4.6 / 5. Recuento de votos: 25

Hasta ahora ¡no hay votos! Sé el primero en puntuar este artículo.

Ya que has encontrado útil este contenido...

¡Compártelo con tus seguidores y amigos!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *