Jilata Siwani: Vetus Vulgata y la libertad creativa del rock progresivo

En una escena paceña y boliviana, donde la independencia creativa suele convertirse en una declaración artística por sí misma, Jilata Siwani ha construido un universo sonoro propio, libre de fórmulas y límites convencionales. Con el lanzamiento de Vetus Vulgata, su tercer trabajo de Estudio, el proyecto profundiza una búsqueda musical que atraviesa el Rock Progresivo, la Psicodelia y la experimentación sonora, dando forma a una obra extensa, desafiante y cargada de identidad conceptual.

Detrás de este ambicioso álbum se encuentra Manuel Seoane, músico y creador que asume en solitario cada etapa del proceso: composición, interpretación, grabación y producción. Le agradecemos su tiempo y confianza en esta conversación exclusiva con LaCarne Magazine, donde hablamos sobre el origen del disco, el significado detrás de sus múltiples referencias culturales e históricas, el valor de la autonomía artística y la manera en que la música se convierte en un espacio de exploración, crítica y libertad creativa.

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Jilata Siwani, Vetus Vulgata es una celebración de lo raro, lo viejo y lo libre 

jilata siwani

Gracias por la entrevista.

Este tercer álbum significa definitivamente un crecimiento musical y sonoro en el proyecto, introduciendo una atmósfera psicodélica más experimental y una mejora en el proceso de grabación, mezcla y masterización, producto de casi dos años de experimentación empírica en el Estudio. Un ejemplo de ello es el uso de sintetizadores con fases invertidas para ampliar el campo estéreo y los solos de guitarra también invertidos.

Vetus Vulgata (latín), significa Viejo Vulgar. Además, la palabra Vulgata es conocida por ser el denominativo de la última y actual versión de la Biblia. Entonces, el título hace referencia a un mundo donde lo “vulgar”, referido a lo popular, se ve confrontado por imposiciones políticas y religiosas poderosas. En la coyuntura actual, marcada por guerras, racismo y destrucción ambiental, la vida y la convivencia natural y pacifica parecen tornarse imposibles. 

Al trabajar de manera casera, donde literalmente mi habitación es también el Estudio de grabación, el proceso creativo se dio de manera totalmente experimental, desde empezar probando acordes y melodías en la guitarra, grabando distintas variantes, tempos y progresiones para llegar a encontrar la indicada, hasta añadir los demás instrumentos (bajo, sintetizador y batería) en la misma manera experimental, escuchando, variando, eliminando… para finalmente, después de dos años, incluida una trágica perdida de las primeras versiones Demo, llegar a las 17 canciones que lo componen.

La mayor ventaja de ser un hombre-banda es la posibilidad de ser autónomo y de depender exclusivamente de uno mismo, evitando conflictos de compromiso con la banda o de decisiones compositivas o de estilo, problemas comunes en los grupos tradicionales. A esto se suma la posibilidad de producción independiente y constante de grabar, ensayar, borrar o componer en cualquier momento del día/mes/año. 

Un aspecto negativo, dado durante el proceso compositivo, es la imposibilidad creativa colectiva que brinda una banda, donde muchas cabezas pueden aportar distintos elementos y estilos musicales. Sumado a ello, la mayor desventaja es no poder crear En Vivo, tocando y escuchando todos los instrumentos instantáneamente. Y, por último, la necesidad de aprender a tocar muchos instrumentos y practicarlos es una limitación, pero a la vez una motivación, en mi caso.

Pienso que este aspecto está directamente relacionado a mis diversas influencias musicales. Como buen melómano, tengo un gusto sumamente amplio y variado, teniendo especial interés en estilos no convencionales, por ello el acercamiento al Rock Progresivo y Psicodélico, que permiten una mayor apertura a salirse del Rock común o convencional. De todas maneras, en este álbum en particular, el uso de instrumentos típicamente rockeros ha condicionado un sonido predominantemente rockero, pero influenciado por algunos de los más “raros” exponentes del género, como ser Primus, Buckethead, Mars Volta o Mr. Bungle, entre muchos otros.

El tener un proyecto musical instrumental permite llegar a una audiencia global ilimitada, en términos lingüísticos, gracias a ello mi música se escucha, fuera de nuestras fronteras -tanto o más- que en Bolivia. En este disco he buscado también abrazar esa diversidad cultural a partir del uso de títulos en diversos idiomas, para además reivindicar que el mundo es plural y que en ello está nuestra mayor riqueza.

La imagen corresponde al retrato de Barbara Van Beck, realizado en el Siglo XVII, quien tocaba el órgano y aprovechaba su condición física llamativa o “rara” (abundante vello facial) para publicitar sus conciertos. Para este disco, la imagen de Barbara refuerza el concepto de lo raro, lo viejo y lo vulgar. Desde lo estrictamente musical, mediante el uso de melodías, escalas y acordes atípicos, las canciones también buscan evocar a personajes caricaturescos, curiosos o “raros”.

Aprendí a tocar la guitarra a mis 10 años. Durante la adolescencia formé parte de bandas de colegio con amigos que eventualmente llegaron a ser músicos reconocidos (Chris Paredes, Kato Akiyama, Santi Irazoque). Al salir del colegio quise estudiar música, en el examen de admisión del Conservatorio saqué la nota más alta (99/100), pero como es usual, la presión familiar hizo que descartara la idea. Empero, el haber obtenido tal calificación me hizo entender que la música es parte de mí y fruto de ello he aprendido a hacerla de manera empírica.

Respecto al nombre, Jilata Siwani es una adaptación fonética de mi apellido al aymara, creada por unos amigos durante un proyecto colectivo realizado en la UPEA.

En general, algunas canciones del disco, como las mencionadas, evocan sentimientos de rabia, frustración y rebeldía ante el mundo violento y los poderes políticos y religiosos que nos empujan a esa violencia. Sin embargo, algunas otras canciones buscan rescatar y contrastar el poder de estos “demonios” con sentimientos humanistas de hermandad, comunidad y esperanza.

El video promocional fue montado a partir del uso de imágenes del archivo cinematográfico bélico y de propaganda estadounidense de las guerras en las que ha participado, pero combinándolas con imágenes de archivo de la propaganda Nazi. La censura fue sorpresiva, pues el montaje únicamente usa material que está en el mismo archivo de YouTube, por lo que mi conclusión es que quienes incitan a la violencia son los mismos gobiernos que crean esos archivos para justificar la guerra y la muerte; la censura sólo confirmaría aquello.

La libertad de crear sin fronteras

Tal vez la comparación entre EEUU y Hitler fue interpretada como incitante. Muy al contrario, mi intención fue comparar el discurso y la justificación que los poderes usan para matar y dominar. En sí, todo el disco busca -de alguna manera- satirizar e inclusive caricaturizar el poder ejercido por mentalidades injustas, viejas y anticuadas, radicalmente fanatizadas política y religiosamente.

La música es para mí un éter cósmico que envuelve la vida. Es la vía de entrada a un universo de historias, sensaciones y vivencias imaginarias, imposibles, invisibles, pero sónicamente sensibles. Es el arte más abstracto que existe.

El proyecto está creciendo y madurando, sin duda. El sonido y la propuesta son cada vez más sólidos. Técnicamente también hay un crecimiento, sobre todo en la particularidad de ser una sola persona quien interpreta todos los instrumentos, ver cómo voy mejorando en cada instrumento es increíble desde lo personal.

La experimentación esta siempre presente, de forma intuitiva y hasta inconsciente, no tanto desde perseguir lo raro o distinto sino desde una búsqueda estrictamente musical, en el campo armónico. En esa lógica, me gusta probar construir (o destruir) los acordes y notas libremente. 

El no contar con una base teórica musical, me obliga a recurrir al método de prueba y error. Por ejemplo, los solos de guitarra invertidos y las armonizaciones en sintetizador fueron grabadas improvisando hasta encontrar un resultado satisfactorio, aspecto que hace casi imposible una reinterpretación musical, en un posible concierto o sesión En Vivo, que sea idéntica al álbum. Por ello las 17 canciones del álbum son, en esencia, irrepetibles.

Recomendar el proyecto Barriendo Fantasmas, con quienes estoy colaborando actualmente y que estarán presentando su primer álbum muy pronto. En cuanto a géneros más cercanos al Rock Prog/Psych/Stoner me gustaría recomendar a Bit Commander como una novedosa propuesta, además de los ya establecidos Hombre Umbral, Lengua Negra, Rino y Maisman, entre otros.

Si bien la libertad plena de decisión posibilita un control absoluto, al mismo tiempo requiere mucha concentración, compromiso y orden para no llegar a un estancamiento productivo, o peor aún, a una sequía creativa, algo que puede ser inevitable en la repetición. Algo que contribuye a dar fluidez al proceso y a romper la monotonía, es la capacidad de intercalar entre uno y otro instrumento, o también la colaboración con otros músicos, en esto último es en lo que quisiera trabajar en adelante.

Creo que el disco ha sido bien recibido, la complejidad y extensión han generado interés en alguna gente que sigue el proyecto, sin embargo, aún queda trabajar un crecimiento en la audiencia. No es una música de consumo masivo, por lo que debemos apelar a otros recursos, por ejemplo, visuales, como mostrar que todo es interpretado por una sola persona. Solamente espero no tener que disfrazarme como tuvieron que hacer los ahora virales Angine de Poitrine

Ya he empezado a colaborar con otros proyectos como Barriendo Fantasmas. Espero seguir en esa linea e intentar componer nueva música de forma más colectiva, algo que además servirá para retroalimentar este proyecto personal, que sin duda continuará produciendo sin pausa, desde casa, desde la propia locura musical.


Más que un álbum, Vetus Vulgata se presenta como una declaración artística que abraza la experimentación, la independencia creativa y la exploración sin concesiones. A través de una construcción sonora extensa y profundamente personal, Jilata Siwani demuestra que aún existen espacios para crear desde la intuición, el riesgo y la libertad absoluta, lejos de las fórmulas inmediatas y de las expectativas del consumo masivo.

En esta conversación, Manuel Seoane deja ver que detrás del proyecto no sólo existe una búsqueda musical, sino también una reflexión sobre el mundo contemporáneo, la diversidad cultural y el valor de sostener una voz propia. Vetus Vulgata abre una nueva etapa dentro de su recorrido artístico y confirma que la música, cuando nace desde la curiosidad y la convicción, continúa siendo un territorio ilimitado para imaginar, cuestionar y transformar.

Encontrarás más información sobre Jilata Siwani en Facebook, Instagram, YouTube, Spotify.

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