Notas de paso – Nuestros organos y organistas

paquita garciaVer ahora!

En obras ha estado la Concatedral de Santa María de Cáceres durante un año, pero en vísperas de la Semana Santa lució en todo su esplendor. Finalizadas las reparaciones, pudo también volver a sonar su órgano, forzosamente enmudecido y ya recobrado en las manos sabias de Francisco José Sánchez, su organista titular que con síndrome de abstinencia, tenía ya ganas de sentarse en la consola y derramar por los ámbitos del noble templo las fuentes sonoras de sus tubos metálicos.

Francisco José Sánchez, de una saga de organistas, reviste de solemnidad las celebraciones religiosas con la fuerza de su bien cimentada carrera y el poderío y serenidad que otorga la experiencia de un ya respetable número de años al servicio de la Concatedral, pese a su juventud.

Orgullosa puede estar Extremadura de sus órganos históricos en número y excelencia y de los buenos organistas que a lo largo de los años hubo en la región que los tañeron con talento y dedicación. Si ya en el siglo XVI el pueblo de Garrovillas contaba con uno de los órganos más interesantes y antiguos de Europa, felizmente recuperado y reinaugurado el pasado año, surgían también allí al amparo del ambiente musical de la localidad, tal número de organistas que surtían a las parroquias de Cáceres. Testigos son también de la floreciente vida musical eclesiástica de Jerez de los Caballeros en el siglo XVIII pues varios fueron los órganos y también los organeros que allí trabajaban, tal como sucedía en Plasencia o Llerena de donde precisamente procedía el artesano que hizo el órgano de San Martín, de Trujillo, al decir de los expertos, uno de los mejores órganos barrocos del mundo, sin despreciar a otros organeros asentados en Talavera la Real, Brozas o Cabeza del Buey.

Muchos órganos históricos hay catalogados en Extremadura, repartidos por toda su geografía. Una riqueza que no siempre ha sido lo suficientemente valorada, teniendo en cuenta el abandono en que durante años han sufrido bastantes de ellos. En cuanto a los organistas que les dieron vida para el culto, no cabe sino alabarlos pues no pocos figuran entre los más relevantes de cuantos se conocieron en la España de los siglos XVI al XXI. Nombres que enriquecen nuestra historia musical a través de los siglos,  quedando aún  para algunos el recuerdo del bien hacer de los más próximos en el tiempo como pueden ser José María Mancha, Joaquín Sánchez, Rafael Lozano, Joaquín Fernández, Miguel del Barco. Unos fueron y otros son maestros en el arte de combinar registros y grandes conocedores de los inmensos recursos del instrumento.

Hoy, como ayer, los más importantes templos extremeños están bien servidos en cuanto a organistas, excelentes intérpretes del mejor repertorio para el instrumento, además de ser buenos conocedores del canto llano para acompañar con propiedad: Demetrio Muñoz Atalaya en la Catedral de Badajoz, Tomás Sánchez en el Monasterio de Guadalupe y Francisco José Sánchez en la Concatedral de Santa María, Cáceres, entre otros.

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