Ariel Ramírez, recuerdo de un proyecto fallido

En Argentina tendió a llamarse nativismo a las expresiones artísticas concaracterísticas especiales que engloban las costumbres y tradiciones de los criollos. Y entre los artistas, un músico, Ariel Ramírez, cuyo centenario de su nacimiento se cumple este mes de septiembre.

Está considerado como una de las más destacadas figuras del nativismo argentino, como especial cultivador de la música criolla. Autor, entre otras muchas obras populares próximas al folklore de su tierra, de su famosa Misa Criolla.

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Ariel Ramírez, recuerdo de un proyecto fallido

ariel ramírez

Con el pensamiento en el admirado compositor al que pude haber tenido ocasión de conocer personalmente, paso a contar el fallido proyecto en el que me involucré en el otoño de 1992.

En 1992, el Maestro argentino hacía una gira por España interpretando, entre otras composiciones de su autoría, la mencionada Misa Criolla.

Como coordinadora de música de aquel año en que a Cáceres se le adjudicó el título de Capital Cultural de Extremadura, un buen día recibí la oferta del espectáculo musical “Misa Criolla” que el Sr. Lastra, representante de Ariel Ramírez, me hacía.

Espectáculo en el que participaba su autor, Ariel Ramírez, con la colaboración de Domingo Cura, Conjunto Andino, y una coral polifónica. Propuesta que, elevada a la cabecera del Consorcio que formaba la Capital Cultural, se aceptó, buscando una fecha en el mes de octubre para que tuviera lugar en el Auditorio de San Francisco.

Dado el visto bueno, se puso en marcha el andamiaje. Por un lado, la presencia de Ariel Ramírez al piano, acompañado de su inseparable compañero, el percusionista Domingo Cura, y del Cuarteto de los Andes, una agrupación que dominaba todos los ritmos andinos con sus voces, guitarras y flautas diversas, que constituía entonces la más genuina expresión cultural de Argentina y Latinoamérica. Y, por otro lado, la aportación del Coro de la Compañía Lírica Extremeña, sumada como coral polifónica, tenía todos los atractivos para que resultara un espectáculo interesante.

ariel ramírez

El Sr. Lastra envió las partituras, se vino hasta Cáceres, y juntos planificamos la puesta en escena, visitando el Auditorio y estableciendo la colocación de todos los intérpretes. El productor prepararía ponchos andinos para todos, habiendo tomado aquel día nota de cómo sería la iluminación y los efectos más adecuados.

Por su parte, los miembros del Coro, ilusionados por formar parte del espectáculo, se implicaron de lleno bajo la dirección de Trini León para aprender y memorizar la partitura, no precisamente fácil, en tardes de prolongados ensayos en la Universidad Laboral.

Una mañana, desde el hotel madrileño donde Ariel Ramírez se hospedaba, me llamó y hablamos. Expresó sus ganas por visitar Cáceres, cumplir su compromiso, y nuestro ya cada vez más reciente encuentro dentro de una amabilidad que en él debía ser proverbial.

Los días fueron pasando, y próxima la fecha del concierto, cuando habíamos concluido el aprendizaje de las diferentes partes de la Misa: El KIRYE conmovedor, el rítmico GLORIA, la vidala del SALMO, el difícil CREDO, el particular compás ternario del SANCTUS, y finalmente el sentido AGNUS DEI…, así como una de las canciones de Ariel “Indio Toba”, y un famoso villancico de su NAVIDAD NUESTRA.

EL NACIMIENTO (Navidad Nuestra - Ariel Ramirez, Felix Luna)

Perfectamente ensamblado todo por las manos de Trinidad León, y estando, además, los aproximadamente 35 ponchos ya preparados, en palabras del Sr. Lastra, es entonces cuando llegó la noticia: El concierto había de suspenderse porque se había acabado el presupuesto.

Pueden imaginar el mazazo. Fuera la ilusión y el trabajo, y dentro, el tener que enfrentarse al representante y decir que pese a todo lo que meses atrás se había proyectado, cuando todos los mimbres estaban trenzados, no había posibilidad de hacer el concierto.

Me quedé sin conocer a Ariel Ramírez, el autor de Alfonsina y el mar, sin poder participar de cerca en un espectáculo que sabíamos muy prometedor, decepcionando a todas las personas a las que había implicado en el proyecto.

Ariel RAMÍREZ - Alfonsina y el mar

Destrozada, en fin, totalmente… Los imponderables causan confusión y errores: la primera edición de WOMAD había acaparado una parte muy sustanciosa del presupuesto del Consorcio Capital Cultural de Extremadura, y había lastrado otros muchos proyectos, pero…, ésa es otra historia.

En el centenario del nacimiento de Ariel Ramírez (4 de septiembre de 1921), he querido recordar aquel otoño de 1992, y lo que pudo haber sido y no fue.

Más información y música de Ariel Ramírez en el siguiente enlace:
Spotify

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