Etta James, una auténtica diva del Soul

Negra, rubia y poderosa, así era la protagonista de nuestra nueva entrega, una auténtica diva del Soul, pero con letras mayúsculas: la reina Etta James.

Una verdadera locomotora que se castigó así misma tanto física como emocionalmente, y sin embargo aguantó como la auténtica fiera que era.

Una vida marcada por las malas compañías, detenciones, condenas, drogas, intentos de desintoxicación, mucho dolor…, pero también mucha música.

etta james

La diva del Soul Etta James

Jamesetta Hawkins nació un 25 de enero de 1938, hija de una prostituta y, supuestamente, del famoso jugador de billar Minnesota Fat. Se crió con diferentes padres adoptivos, Sarge y Mama Lu principalmente.

Niña prodigio del Góspel, comenzó a cantar en su Iglesia bautista y en la radio local bajo la tutela del profesor James Earle Hines, que era el director musical del coro de la Iglesia bautista San Pablo, en el South central de Los Ángeles, con el que sufrió los primeros maltratos físicos.

Este tipo a menudo le presionaba fuertemente el pecho y el estómago para sacar más potencia a su voz, algo que hacía que la pequeña tuviese una voz mucho más desgarradora que el resto de los niños de su edad. Así se desarrolló la infancia de Etta, entre las palizas de su padre adoptivo Sarge (que la obligaba a cantar delante de sus amigos cuando llegaban a casa a altas horas de la madrugada y borrachos como cubas. Todo un padrazo, vaya) y las de su tutor musical.

En 1950, siendo aún menor de edad, marcha a San Francisco donde crea su primer grupo, The Creolettes, un conjunto de chicas y de estilo Doo-wop. En este momento la descubre el cazatalentos Johnny Otis, y comienza su verdadera aventura.

etta jamesEn 1954 ambos vuelven de nuevo a Los Ángeles, donde se une a otro grupo, The Peaches, con quien graba su primer single Roll with me Henry, que será rebautizado como The Wallflower, que rápidamente se convierte en un éxito dentro de las listas de R&B, y que incluso sirvió de apertura a uno de los espectáculos del aclamado Little Richard. Es en este momento cuando Jamesseta cambia su nombre invirtiéndolo, y así nace Etta James.

La década de los años 60 será la más fructífera para esta artista. Llega a Chicago y, después de dar unos cuantos bandazos, acaba fichada por la compañía Chess Record, regentada por el personaje Leonard Chess, quien rápidamente vio un filón en la voz de Etta James como artista principal para baladas, aunque pronto se dio cuenta del potencial vocal que tenía y comenzaron a grabar sesiones de Jazz, directos, y, con la eclosión del Soul, se elevó hacia el infinito, con un estilo desgarrado, descarado y lleno de energía (este hombrecillo se sacó de la manga una compañía discográfica que trabajó entre otros con Muddy Waters o Chuck Berry.

Si os interesa el tema, hay una película, no muy buena, que se llama Cadillac Record y que refleja los años dorados de la compañía).

Musicalmente son años maravillosos para Etta James, Chess la rodeó de una orquesta, y en 1960 grabó con ella el mágico disco At Last!, una obra maestra a partir de estándares de Jazz, toques Blues, Doo-wop y R&B.

Sin embargo, no muestra todo el potencial vocal y la garra que tenía Etta James, algo que sí se podría escuchar dos años después con el disco Etta James rocks the House. De esta época también son grandes éxitos como Tell mama (que en 1970 versionó muy dignamente Janis Joplin) o I’d rather go blind. Fueron 10 años de éxitos en los que Etta y Leonard se convirtieron en “socios”, pero también en amantes.

En 1969 muere Leonard Chess y todo empieza a desmoronarse. La empresa cae en picado y Etta, que siempre había jugueteado con las drogas y el alcohol, entra en una espiral de destrucción de mano de la heroína y de hombres que sólo querían aprovecharse de ella.

En 1975 abandona Chess Records y no volverá a sacar un disco hasta 1988. Y desde entonces no paró, reinventándose con producciones más variadas y contemporáneas. En 1994 sacó un disco que la catapultó como una de las más grandes estrellas musicales, aparte de ser un auténtico éxito comercial, Mystery Lady, dedicado a su gran maestra Billie Holiday.

En 2001 entró en el Hall de la Fama del Blues, y en 2003 recibió un Grammy honorífico, y siguió sacando discos hasta que su voz se apagó en 2012 (cinco días antes de su 74 cumpleaños, y tres días después de la muerte de Johnny Otis).

Pero incluso ese año nos dejó un último regalo, The Dreamer. Después de haber superado la adicción a la heroína y la obesidad, al final de su vida tenía leucemia, alzhéimer y hepatitis C.

Etta James fue una mujer con un carácter muy fuerte y salvaje. No se callaba ante nadie y llevaba los momentos malos de su vida con humor e ironía. En 2009 se enfrentó al presidente Obama recriminándole que llamase a Beyoncé para que cantara su canción At Last en la celebración de su toma de posesión en Washington en vez de a ella (curiosamente Beyoncé interpretó a Etta en la, anteriormente citada, película Cadillac Records).

Fue muy golpeada por la industria musical, pues a pesar de ser bastante famosa en la época no cobró casi ni un cheque importante en toda su carrera. En el caso de Otis, le pagaba únicamente 10 dólares por actuación, y en el de Chess, con Cadillacs y algunos dólares, como a casi todos sus artistas.

También fue desgraciada en el tema amoroso. Si bien ella no se rodeaba de las mejores personas, los hombres con los que se encontró siempre intentaron (y casi siempre lo consiguieron) engañarla y aprovecharse de ella. En palabras de la propia Etta: “Esos hombres han sido los mejores maestros que una persona ha podido tener”.

etta james Esta mujer de apariencia fuerte en verdad era muy débil, y parecía buscar relaciones amorosas altamente tóxicas. Todo ello parece derivado de la no relación con su supuesto padre, al que conoció brevemente en 1987 y no quiso saber nada de ella.

Con un carácter y una forma de vida atormentados, todo lo que cantaba sonaba a verdad. Casi siempre temas sobre el abandono, amor, desengaños y dolor, pero interpretados con muchísima fuerza. Tenía una voz llena de pasión y así vivía: “La única vez que soy feliz es cuando me subo a un escenario”.

Tenía un estilo único a partir de una potente voz de contralto, y está considerada como una de las principales voces de Blues y R&B de la historia de la música norteamericana, aunque el mundo tuviera que esperar hasta casi los años 90 para darse cuenta y empezar a reconocer su importancia.

Una vida llena de altibajos marcada por el R&B, el Doo-wop, el Soul, el Jazz y, por supuesto, el Blues, pues de eso sabía mucho Miss Peaches.

Encontrarás más artículos de Soul AQUÍ y de Jazz, AQUÍ

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One Comment
  1. Maria
    julio 10, 2018 | Responder

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