Mozart no pensaría esto – Capítulo XI

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Arin dodo LaCarne MagazineCAPÍTULO XI

ARÍN DODÓ Y EL OLIMPO DE LOS DIOSES

Voy a empezar con una anécdota. Millán es un tipo que entró en contacto con Arín Dodó en 2011. Es la materialización física de lo que podría ser el espíritu arindododiano. Es un personaje que no interpreta, él es así. Cuando entra en escena todo se convierte en un auténtico caos fuera de control, y las reglas del arte saltan por los aires. Es improvisación pura y la personificación del riesgo total. No lo digo como algo malo, al contrario. Da vida a las performances que realizamos, y es quién mejor encarna de todos nosotros la similitud entre el arte y la vida real. En Millán, el arte se confunde con la vida y con la biología. De vez en cuando parece que hasta los dioses le escuchan. Ahí va la anécdota: una tarde de mayo del 2011 nos invitaron a participar en un evento al aire libre en el que participaban cantautores, poetas… y Arín Dodó. En ese evento todos los participantes mostraban su compromiso por la libertad, por la solidaridad, por la igualdad… La tarde estaba tormentosa, pero ante el mensaje que se estaba dando la naturaleza se reprimía para no fastidiar el acto. Esa tarde fuimos a tocar Ruvenigue con el clarinete, Millán con el saxo y yo a la trompeta. Ya habían tocado casi todos los participantes. Millán cogió el micro y sin pensarlo dijo esto: “Arín Dodó no se compromete con nada ni con nadie, sólo con la música”. Silencio absoluto del público. Millán empezó a tocar. Dio unas cuantas notas. Nosotros dos no pudimos ni empezar. Las nubes se juntaron. Los rayos empezaron a aparecer y los truenos a retumbar. Parecía que el cielo se había mosqueado bastante y empezó a llover con fuerza. A lo bestia. Granizos. Resultado: no pudimos tocar. A Arín Dodó no le está permitido entrar en el Olimpo de los dioses. Esa ha sido la actuación más surrealista que he tenido nunca. La más recordada también, puesto que el espíritu arindododiano chocó frontalmente con la armonía de la naturaleza. La leche!!!.

 

Un recuerdo de esa tarde está en la foto que aparece en esta publicación en FugaDiscos (una netlabel argentina dirigida por Luis Marte, músico electrónico y experimental):

http://fugadiscos.wordpress.com/2013/05/12/arin-dodo/

 

La música grabada son dos piezas resultantes de una sesión breve de improvisación; inmediatas, simples y minimalistas.

 

En esa temporada también participamos en sesiones con poetas más formales y menos accidentadas: https://www.youtube.com/watch?v=9KYRzWk9L_c

 

Y hasta nos hicieron un pequeño documental. Ahí explicamos Fermín, Sr. Drosdov, Ruvenigue y yo el concepto arindododiano de la música y el arte: https://www.youtube.com/watch?v=Zezl4vlP9z0 . Aclara bastante parte de lo que he ido describiendo en estos capítulos. Merece la pena verlo. Además no dura mucho…

 

También nos atrevimos a hacer una versión del “Infierno de Dante” con música, danza y texto:

 

Y así llegamos al final de 2011. Hasta el próximo capítulo!!!

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