Musica Viva – Musicas del precarnaval

Musica viva

Foto de Inés Mª Recio

Siguiendo con las músicas tradicionales del ciclo del invierno en Extremadura, que iniciamos en el número 18 de LaCarne, dedicado a las Alborás y canciones del ritual festivo de Jarramplas en Piornal, vamos a hablar de la músicas del precarnaval del mes de enero e inicios del mes de febrero, con cuatro momentos rituales en los que tiene un importante protagonismo la música: San Antón y San Sebastián en la segunda quincena de enero, y Las Candelas y San Blas los primeros días de febrero.

En Navalvillar de Pela, entre hogueras encendidas, los jinetes inician las carreras a media tarde del día 16 de enero, vísperas de San Antón, al son del tamborilero que recorre las calles por tres veces. Es tiempo de la canción de La Encamisá y la Jota de las Hogueras (tonada con el texto modificado y acomodado a la fiesta de Navalvillar de Pela que utiliza la música de la Jota de romería de Torrejoncillo). En San Antón no faltan las danzas, como las que ejecutan en Peloche a ritmo de castañuelas.

     San Sebastián, 20 de enero, es la entidad sagrada con más advocaciones en Extremadura, después de la Virgen y el santo más popular en la iconografía. Son muchas las tonadas a este santo en nuestra Comunidad Autónoma. En la actualidad, y asociadas a las fiestas de Jarramplas y las Carantoñas, recogemos las ya mencionadas Alborás y la Rosca de San Sebastián en Piornal, y las tonadas del tamborilero, en la que también tenemos la Alborá, en Acehúche. En esta localidad, la mezcla de carantoñas, regaoras, tiraores y tamborilero, genera un clima festivo mágico, que une al son de la gaita y el tamboril, el canto de los himnos al santo: “Gloria a ti, Sebastián, soldado de la guerra de Dios…”.

Aunque son muchas otras las localidades en las que se entonan cantos a este santo: Castilblanco, Barrado, Villarta de los Montes, Portezuelo, Hernán Pérez, Navaconcejo, Acebo, Casas de Millán, Cáceres…, de especial belleza son las tonadas a San Sebastián en la comarca de las Vegas de Coria, alguna de ellas recogida y difundida por el grupo El Caldero y la inconfundible voz de Rafaela cantando aquello de: “San Sebastián valerosu, vecinu d´este lugar que andas en cueritus vivus por no querer trabajar”. Y es que no es raro en estos cantos hablar de dos sebastianes, por un lado, el santo, centurión romano sacrificado a saetazos por hacerse cristiano; y por otro, un lugareño llamado Sebastián,, que igual cogía aceitunas y bellotas que participaba junto a los huestes castellanas en las guerras de Nápoles en tiempos de los Reyes Católicos: “Sebastián y su hermano van a bellotas; mientras Sebastián corre, su hermano trota”, “Sebastián y su hermano van a aceitunas; Sebastián coge dos y su hermano una”, “En los montes de Italia dicen que hay guerra, supliquemos al santo que la detenga”

Muy señaladas en el calendario festivo extremeño son Las Candelas, y muy interesantes las músicas que esta fiesta suele llevar asociadas, caso del canto de Las Purificás, en localidades de los Cuatro Lugares y otras cercanas (Monroy, Mirabel, Santiago del Campo, etc.). Canto muy interesante acompañado de un pandero con sonajas o una pandereta con piel, según se mire; si bien, en este caso el protagonismo de las sonajas nos permite hablar más de panderetas: “Dadnos licencia, Señor, para entrar en vuestra casa”.

Los días 2 y 3 de febrero, por San Blas, es preciso destacar las músicas de gaita y tamboril y las danzas que llevan a cabo los Negritos en Montehermoso, o las danzas de paloteo de Garbayuela. Cualquiera de estos sones, acompañadas del entrechocado de los palos o las castañuelas, son una delicia para nuestros oídos.
Son todas éstas, músicas que aún se pueden escuchar hoy día y que merecen la pena para cualquier amante de la música en sus diferentes géneros. Hay que señalar que algunas de ellas han sido utilizadas por grupos para versionarlas y presentarlas con un carácter más folk. Y es que se trata de melodías con una fuerza increíble, susceptibles de adaptaciones a la música clásica, al rock y a cualquier género musical. Como ejemplo, mencionamos a Acetre y sus versiones, musicalmente muy interesantes, de las Alborás de Jarramplas (en Canto de gamusinos), de las Coplas a San Sebastián y de las Purificás de Monroy (en Barrunto).

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