Analizamos Until All The Ghosts Are Gone de los suecos Anekdoten

AnekdotenAnekdoten (Suecia) por Juan A. Jiménez “Sako”
Disco: “Until All The Ghosts Are Gone” (2015)
Temas: 6
Web: http://www.anekdoten.se

Ocho años han pasado desde su último disco “A Time of Day” y trece desde su gran obra maestra “Gravity”, pero la espera a merecido la pena.

Anekdoten son un grupo sueco de rock progresivo a la antigua usanza, denominado por muchos como rock “añejo”. Sonidos cálidos, muy analógicos y de claras influencias setenteras.

En este disco han contado con colaboraciones de lujo, entre ellas la de Per Wiber, teclista de Opeth, cosa que no es de extrañar, debido al giro que esta banda ha tomado en los últimos años, muy influenciada por Anekdoten concretamente.

Lo más destacable de estos grupos es el uso del mellotron, el primer instrumento de teclado eléctrico que apareció en los años sesenta, capaz de reproducir samples pregrabados mediante cintas asignadas a cada tecla de manera independiente. Los primeros grupos en usar este instrumento fueron The Beatles, King Crimson o The Rolling Stone, con un sonido muy particular.

«Sin duda es un disco precioso, completo, lleno de color y con momentos de auténtico éxtasis»

Aún así no es un disco común, todo está cuidado al mínimo detalle, destacando lo que muchos, para mi gusto, se dejan en el tintero, la expresividad y los cambios de dinámicas, detalles muy característicos de estilos más parejos al jazz o a la música clásica.

El disco abre con “Shooting Star”, una obra maestra de diez minutos que sirve de adelanto a una forma de hacer música por sí misma, como obra de arte absoluta. Sin duda hay pasajes en este disco que te dejan la piel de gallina, temas como “Get out alive”, de aire muy sinfónico, con partes que harán olvidarte del mundo; o la delicadeza de “If It All Comes Down To You”, al más puro estilo Jethro Tull, son toda una maravilla para los oídos, con sonidos, melodías y pasajes que llegan a tocar el cielo, destacando en este último tema (y en todo el disco), las bellas melodías de flauta de Theo Travis (King Crimson, Steven Wilson), de tintes folk.

“Writing On The Wall” es posiblemente la joya de la corona. Entra completamente directa al grano, con riffs bien elaborados, rítmicamente perfecta y con cambios de tono de carácter muy tétrico, con estados cambiantes, de lo melancólico a lo tenebroso, de la quietud a lo apoteósico. Un delicia sonora.

“Until All The Ghosts Are Gone” y “Our Days Are Numbered” son los temas que cierran el disco, abstractos y complejos al principio y directos y contundentes en segundo plano, originales al máximo, con toques psicodélicos, consiguiendo un feeling que pocos grupos son capaces de alcanzar.

Sin duda es un disco precioso, completo, lleno de color y con momentos de auténtico éxtasis. Es una verdadera joya que te hará saltar de emoción.

VAN SOBRAOS EN: Originalidad
LO QUE YO CAMBIARÍA: Nada
LA SENTENCIA: Una joya

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