Entrevistamos a Juan Abarca, líder de Mamá Ladilla

mamá ladilla

Tengo el honor de realizar la entrevista al incombustible Juan Abarca, líder de Mamá Ladilla, que además de haber formado parte de  Engendro, ahora está tocando la batería en Dixlesia. En cada grupo, el humor en sus letras está asegurado, además ha sacado un disco en solitario y ha escrito dos libros.

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Llevas desde 1994 tocando música que nos alegra el día y nos pone de buen humor, haciendo música que para mucha gente forma parte de la banda sonora de nuestras vidas. ¿Cuándo decidiste hacer este tipo de música?
Hacia los once años tenía claro que quería tocar la guitarra en general, y me puse a estudiar. A los catorce descubrí la eléctrica con su distorsión, bendings, etc, y tuve la suerte de que me prestaran una durante una semana o dos a cambio de unos discos. No me lo podía creer, y ya no pude parar hasta conseguir la mía. También por esa época descubrí el heavy metal, y supe que quería hacer rock.

Hacia los dieciocho conocí varios grupos que desdramatizaban toda la supuesta ceremonia aparejada al hecho de tocar (Kaka de Luxe, Kortatu, Siniestro, Decibelios y mil más), y me apunté a ese carro con mis primeras canciones, tocando durante años en varios grupos. Para cuando quise hacer un trío en el que yo compusiera, cantara y tocara el único instrumento armónico, había desarrollado la idea de complicar mucho el discurso musical, aunque no tenía mucha idea de cómo hacerlo, simplemente me sentía capaz. Mamá ladilla, bueno o malo, es el resultado de llevar a la acción todas esas cosas sin dejar de estudiar música durante todo el recorrido, y descubriendo mi propio camino a base de andarlo junto a otras dos personas.

A raíz de Mamá Ladilla han surgido numerosas bandas que hacen canciones de humor, como pueden ser Los Gandules o Gigatrón, por poner unos ejemplos. ¿Crees que creasteis escuela?
No sé si hemos creado mucha escuela. Supongo que algo sí porque no paro de oírselo a la gente en los últimos años. Pero desde luego esos dos grupos no son el caso. Aparte de la personalidad incontestable de ambos, está el hecho de que son gente que lleva haciendo música desde la misma época en que nosotros empezamos, año arriba o abajo. Más bien son dos de mis principales referentes.

Y te marchaste de Engendro ¿necesitabas una pausa? ¿A día de hoy sería posible volver a formar parte de ellos?
Estaba hasta las narices de una serie de cosas, entre ellas tirar del carro con tan mala relación entre esfuerzo y resultado. No quiero volver, ni he querido nunca. Fue bonito mientras duró.

Ahora me gusta mucho ver el grupo reflotado, están que lo tiran con letras nuevas, un super-cantante, una buena puesta en escena… es un grupo muy divertido de ver. Pero cuando veo que tocan algún clásico, de esos que tienen letra mía, bostezo porque ya me lo sé, y no puedo evitar que me toque un poco las narices ver a la gente reírse de aquel viejo chiste, de tal o cual estrofa. Tienen todo mi apoyo parar tirar palante (si es que hace falta; tengamos en cuenta además que muchas letras clásicas de Engendro son de Avier Jálvarez, el bajista original, que es quien lo ha reflotado), pero a veces no puedo evitar ese tufo como a naftalina cuando asisto a la repetición de lo antiguo.

“La melomanía es una enfermedad crónica que padezco. Flamenco, jazz, rock de cualquier tipo, música “culta”, de cámara o sinfónica…”

¿De qué disco estás más orgulloso?
Difícil pregunta. Suelo decir que de Analfabada, ya que además es un disco que necesita un poco más de cariño, está a mi entender infravalorado por la gente que nos sigue. Nos quedó muy bien.

Tu dominio del lenguaje es total, tus juegos de palabras, tus palíndromos, lo que denota que eres una persona bastante culta, ¿cuáles son tus escritores o libros favoritos?
Gracias. Pues son típicos: Pérez Reverte, Kundera, García Márquez, Eduardo Mendoza, José Luis Sampedro, Saramago, Conrad, Dumas, Elvira Lindo, José Antonio Marina… no sé si soy culto o no, pero está visto que retengo bien el lenguaje, y asocio las cosas entre sí aunque no quiera, me viene de serie.

Según he podido leer, Eskorbuto es uno de tus grupos preferidos, ¿podrías citar algunos grupos que también te gusten?
En eso estaríamos horas, la melomanía es una enfermedad crónica que padezco. Flamenco, jazz, rock de cualquier tipo, música “culta” (vaya nombre) de cámara o sinfónica, vozarrones que no son de este mundo como los de Camarón, Sinatra, Tom Jones o Amy Winehouse… Le doy mucho a Slayer, al death metal, a la copla, al cante jondo. Lo mismo me tiro unos meses escuchando con lupa a Paco de Lucía que a Suffocation, Miles Davis, Saxon o Marifé de Triana. Ahora estoy escuchando a Anthrax, por ejemplo.

Has escrito dos libros, Dios es chiste y Diccionario Jeroglífico, ¿Qué tal van las ventas?¿ Podrías comentar de qué temas tratan los libros?
Dios es chiste salió al mercado gracias a Tucho, de la editorial barcelonesa Ven y te lo cuento. Él andaba buscando escritores que combinaran la crítica con el humor, y le pareció que yo encajaba, así que le pasé una recopilación de escritos breves que tenía ya hechos, en los que había humor absurdo, algo de prosa poética e incluso ensayo. Tras hacer una criba, ordenarlos, maquetarlo, etc, salió el libro al mercado, con sus presentaciones en la Casa del libro, el Corte Inglés y demás. Me llamó mucho la atención la manera en que de pronto me hacían caso en determinados programas de radio de mucha audiencia, cosa que con la música sólo he ido consiguiendo con cuentagotas. Parece que está mejor visto escribir que cantar lo que escribes.

El Diccionario jeroglífico lo saqué después por mi cuenta, tras tirarme tres años recopilando definiciones de coña que se me ocurrían. Está divertido, quedé contento con el resultado de este libro. Y del otro también. Los suelo vender en los conciertos o por correo, se venden con cuentagotas, pero el caso es que van circulando.

mamá ladillaHe leído en la web que das clases de guitarra vía skype y en la escuela de música de Collado Mediano ¿Desde cuando llevas dando las clases?
Desde los dieciocho años. Creía saber más de música de lo que sabía, así que fue un poco prematuro por mi parte. Tampoco tenía mucha idea de enseñar, pero bueno, por algo se empieza.

Además de tocar, dar clases, escribir libros, colaboras con la página El Karma teniendo tu propia sección Oreja a la Plancha, ¿Cómo surge la colaboración? ¿De dónde sacas el tiempo?
Surgió por amistad hace años. Primero con pseudónimo, y luego con una pequeña columna musical a mi nombre. En cuanto al tiempo, no te creas que me cuesta tanto. Si acaso me pesa un poco tener que decir algo cada mes. Es como con las canciones: si sé de qué voy a hablar, me resulta fácil rellenar, pero si no sé ni por dónde empezar, lo llevo claro.

En Dixlesia tocas la batería, ¿es algo que querías hacer desde hace tiempo?
Sí, es algo vocacional. Me supuso un subidón gigantesco dar el paso, atreverme. A eso sí que le debería dedicar más tiempo, como hice los primeros años, pero no se puede estar a todo…

No siempre se está  de buen humor, ¿Usas la composición de canciones o la escritura como vía de escape?
Sin duda. Es algo que me pide el cuerpo con furia, no puedo decir que no a la llamada.

¿Habrá Mamá Ladilla para muchos años?
Espero que sí. En cualquier caso no se me puede pedir el ritmo compositivo de antaño. Si se fuerza la máquina para atender a resultados, planes, fechas, etc, me pueden salir canciones que no den la talla (siempre dentro de mis posibilidades). Si quiero sacar lo mejor de mí necesito calma y que me dejen en paz, que ha sido mi mayor ilusión desde que nací.

“No atiendo mucho a la “mitología” de haber tocado con tal o cual gran grupo. Si me gustan, me voy a verlos cuando puedo y ya está.”

Seguro que tienes canciones guardadas en un cajón, ¿tienes pensado sacarlas en algún recopilatorio del grupo o como solista?
En principio las que están guardadas es porque no me han parecido suficientemente buenas, pero no suelen estar acabadas, se quedan mucho antes de la mitad. Procuro no gastar energía en algo que no va a ver la luz.

Has compartido escenario con gran variedad de grupos tanto en la península como fuera de ella, ¿hay algún grupo que te gustaría o hubiera gustado compartir escenario?
No atiendo mucho a la “mitología” de haber tocado con tal o cual gran grupo. Si me gustan, me voy a verlos cuando puedo y ya está, como público, que es lo que siempre he sido. Por ejemplo, he visto últimamente dos veces a mis amados Carcass, una de las cuales tuve pase de backstage y pude agobiarlos lo que quise (no lo hice). Disfruté más la vez que los vi desde abajo tan pancho. La gente con la que de verdad me gusta compartir escenario es la misma con la que te mueres de risa en el camerino o al ir a cenar por ahí. En eso es dificilísimo superar a los Gandules.

Agradeciéndote que aceptaras la entrevista, ¿quieres dejar un mensaje al público?
Nada más, muchas gracias a ti.

http://www.mamaladilla.com/

facultad de música

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