FOLKLORE EN TIEMPOS DE CONFINAMIENTO

Si algo ha puesto de relieve este tiempo de confinamiento, en el que hemos vivido recluidos la mayor parte de los ciudadanos españoles y de otros países del mundo, ha sido el valor de la Música.

La Música ha contribuido al entretenimiento, a levantarnos el ánimo, a hacernos pensar y creer que podíamos con el mal que nos estaba amenazando y destruyendo vidas. Ya lo puso Cervantes en boca de don Quijote: “La música compone los ánimos descompuestos”. ¡Cuánta razón tenía el hidalgo caballero!

No hay género musical que no haya estado representado en redes sociales por intérpretes que han dedicado su tiempo, su creatividad, y su música a ponérselo más fácil a los demás, de manera altruista, sin esperar recibir nada a cambio.

Ahora mismo se me vienen a la cabeza la multitud de orquestas y coros cuyos miembros han tocado y cantado desde sus casas obras increíbles, que nos han hecho sentir que no estábamos acabados, que aún nos quedaba la Música, una de las más poderosas armas de las que goza la humanidad.

Como decía Nietzsche: “La vida sin Música sería un error”.

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De la misma manera han actuado músicos de otros géneros y estilos. A mí me gustó especialmente el «Yo me quedo contigo aquí», de Robe Iniesta, o «A la sombra de una mentira» de Rosendo, o el «Tic-Tac» de un buen puñado de roqueros.

Yo me quedo contigo aquí

También los temas poperos de Alejandro Sanz, Vetusta Morla, Manuel Carrasco, Pablo López, Vanesa Martín han hecho su función, como las mil versiones del «Resistiré» del Dúo Dinámico, desde la punk de Porretas a la que ha propiciado el productor Pablo Cebrián para más de treinta intérpretes, pasando por el «Vi Håller Ut,» donde participan más de cincuenta músicos suecos.

Vi Håller Ut (Officiell video)

FOLKLORE EN TIEMPOS DE CONFINAMIENTO – JOTA DESDE CASA

folklore

En este echarse a la calle de la Música para ayudar a la gente a sobrellevar el confinamiento, también ha tenido su espacio el folklore musical. La primera pieza que me llegó, y que hizo mis delicias, fue la «Rondeñavirus,» interpretada desde sus casas por los miembros del grupo El Madroñal, de Villanueva de la Vera.

Una joya de rondeña, puesta en las voces y los instrumentos de los que, para mí, mejor interpretan rondeñas en toda Extremadura. Un lujo escucharlos.

RONDEÑAVIRUS de "LOS FRIKIFOLES"

Luego me llegaron varios vídeos de otros tantos grupos de folklore. En nombre de todos ellos menciono» Las Lavanderas» de Mansaborá, «Jota de La Siberia «de Valdamedel, «La uva» de Mis Raíces, «Jota Piornalega» de La Serrana, «Los Telares» del grupo de Torrejoncillo, «Jota de Guadalupe» del grupo de Acordeones de Valencia de Alcántara, «Padrenuestro» de Ronda online de Madrigal de la Vera, etc.

Especialmente interesante me ha resultado el homenaje a la ciudad de Cáceres y a sus gentes que hace el grupo El Redoble de esta ciudad. Destaco en esta grabación el papel de los niños y niñas hablando y bailando, aunque todo él es recomendable.

Especialmente emotiva me resulta la interpretación de solista que en la canción «Redoble, redoble» hace el folklorista extremeño Julio Saavedra, fallecido en este tiempo de pandemia. Gracias, Julio, por todo lo que me enseñaste de folklore.

A. C. F. El Redoble - Homenaje a Cáceres por la Pandemia del COVID19

La Jota desde casa

En toda esta amalgama de músicas de folklore para amenizar el confinamiento, quiero incluir la aportación que mi familia y yo hemos hecho con nuestra «Jota desde casa». Antes de escucharla, permitidme una serie de consideraciones de cómo se gestó.

La elección de la jota no fue baladí. Sin duda, la jota es la forma musical por excelencia del folklore extremeño. Todos los pueblos tienen su jota, unas se mantienen, otras no, pero en tiempo de fiesta siempre se cantaron, tocaron, y bailaron jotas.

Hay jotas con nombres de localidades: «Jota de Logrosán», «Jota de Alburquerque», «Jota de La Zarza», «Jota de Esparragosa de Lares»… Las hay que trascienden lo local para situarse en contextos geográficos más amplios: «Jota de La Siberia», «Jota del Valle del Tiétar», «Jota Cuadrá» (de los Cuatro Lugares: Monroy, Talaván, Hinojal y Santiago del Campo)…

Las hay con nombre de entidades sagradas: «Jota de la Virgen de las Cruces», «Jota del Cristo de la Capilla», «Jota de San Isidro», «Jota de la Virgen de Guadalupe»… Las hay con nombres particulares, como «Jota del uno», «La enredá», «Redoble redoble», «La Uva», etc.

Estructura musical de las Jotas

La armonía de una jota es simple. Toda jota puede tocarse con dos acordes, el de tónica y el de dominante de la tonalidad elegida. Que estamos en La mayor -una tonalidad muy jotera-, los acordes utilizados son La y Mi. En nuestro caso, para adaptar la jota a mi voz, la bajamos un tono, a Sol Mayor, por lo que la armonía se ajusta a los acordes de Sol y Re.

Rítmicamente la jota se escribe en un compás de 3/8, lo cual nos habla de tres corcheas por compás. En la guitarra, básicamente, es un ritmo de un-dos-tres, en base a rasgueos hacia abajo, con el pulgar para el 1, o parte fuerte de compás; y el índice o resto de dedos para 2 y 3, o parte débil de compás.

A partir de esta fórmula básica, el intérprete puede adornar más o menos la ejecución rítmica a su gusto. En la parte de la estrofa cantada, en la interpretación de jotas no es raro utilizar la fórmula de cuatro compases, tres de ellos ajustando el rasgueo a la negra con puntillo (un rasgueo por compás), y el cuarto a la corchea (tres rasgueos por compás).

La forma de las jotas suele adaptarse a la estructura de copla-estribillo. Aunque hay muchas jotas con el estribillo cantado, nosotros interpretamos una con estribillo instrumental.

Se trata de una jota muy especial para mí, con la que acompañé durante muchos años a cinco vecinos de Piornal, que salían de ronda por las calles del pueblo una vez al año, siempre con esta tonada.

La ronda se prolongaba durante varias horas, y mi función musical era improvisar un estribillo musical con el laúd para permitir un pequeño descanso a las voces entre copla y copla. Además, se trata de una canción que no está incluida en ninguna grabación discográfica.

Instrumentos musicales utilizados en las Jotas

Cuatro han sido los instrumentos que hemos utilizado. Un instrumento armónico, la guitarra; dos instrumentos melódicos, el clarinete y el violín; y un instrumento de percusión, la botella de anís.

La idea inicial era incluir en la grabación el piano en lugar de la botella, pero la afinación de éste –muy alta- era incompatible con la afinación del clarinete, por lo que tuvimos que prescindir de él.

En la copla o parte cantada, el clarinete y el violín improvisan sobre la base armónica de los dos acordes antes mencionados. En la parte instrumental, aunque también hay un margen para incluir adornos, las melodías son típicas de jota.

Para conseguir mayor expresividad, en ningún caso los dos instrumentos tocan al unísono. A veces, se mueven con melodías paralelas, generalmente por terceras, y otras en contrapunto.

Los cantares, o letrillas elegidas, son textos de recambio del repertorio tradicional que sirven para ésta o para cualquier otra jota, ya que tienen la estructura característica de nuestro folklore, de cuatro versos octosílabos con rima asonante en los pares, y sin rima los impares.

Aunque en cada copla se interpretan siete versos, siempre se parte de cuatro, repitiendo tres de ellos para ajustarse a la ampliación melódica que tiene la canción.

Y ya os dejo con ella. Espero que os guste tanto escucharla como a nosotros interpretarla. Ese día, y en ese momento en la cocina, donde cantamos esta «Jota desde casa», no hubo conoravirus, porque como decía Don Quijote: “Donde música hubiere, cosa mala no existiere”.

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