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Así reinventan Las Forasteritas el folclore andino con sintetizadores, cumbia y psicodelia
Cada artista tiene una chispa que enciende su creatividad. Nos gustaría saber, ¿qué momentos, ideas o emociones son el motor detrás de vuestra música? ¿Hay algún tema recurrente que no podéis dejar de explorar?
Desde el inicio, lo que nos mueve a nivel humano y artístico es la colectividad como fuerza creativa. Venimos de territorios andinos donde la comunidad es la manera acenstral de vivir toda la experiencia humana, y esa es la filosofía que trasladamos a nuestra forma de trabajar y de transitar la música.
Junto a esto, nos atraviesa la migración. El huayno y la morenada siempre han sido músicas migrantes: viajaron de los Andes a las grandes capitales, y ahora cruzan el charco hasta Barcelona.
Aquí, estas músicas encuentran nuevas formas de expresión, tanto a nivel lírico como sonoro, demostrando que siguen vivas y en resistencia. Podríamos decir que la migración y la colectividad son los dos grandes motores que nos acompañan en cada paso.
La música, como cualquier arte, no está exenta de dificultades. A veces, los momentos más duros son también los que más enseñan. ¿Qué reto o experiencia os ha puesto a prueba, y cómo habéis logrado superarlo?
Un gran obstáculo que hemos experimentado desde los inicios es la falta de apertura hacia las músicas migrantes en el territorio español. Al principio, nos enfrentamos a barreras individuales debido a situaciones administrativas irregulares. Más adelante, tras conseguir la nacionalidad, los problemas mutaron hacia la gestión de autónomos y la facturación. Las instituciones y organismos culturales no siempre contemplan que trabajar con músicos de diversos orígenes implica lidiar con este tipo de trabas burocráticas.
Por otro lado, nos topamos con una falta de acogida debido a una mirada que margina nuestra música por no cumplir con los estereotipos mediáticos y comerciales. Esto nos ha empujado a mirar hacia otros mercados fuera de España con mayor apertura. A pesar de este reto, en nuestros años de actividad con la banda, hemos logrado conquistar algunos corazones, especialmente en Cataluña. Hemos conectado a través de luchas comunes y heridas abiertas que nos pesan como sociedades, demostrando que podemos seguir dándole batalla en colectividad.
Siempre hay algo cocinándose entre ensayo y ensayo. ¿Qué ocupa actualmente vuestro tiempo a nivel creativo y de proyectos?
Actualmente, lo que nos tiene enfocadas son las nuevas sonoridades que estamos cocinando en los ensayos. Estamos experimentando con un sonido más psicodélico en las guitarras y explorando herramientas digitales a nivel de percusiones y samples.
En paralelo, estamos en plena promoción de nuestro nuevo sencillo, ‘ADN’, que es una cumbia psicodélica andina, y arrancando una gira que nos llevará por diferentes territorios. ¡La primera fecha esta prevista para este 26 de junio en Valencia en la Sala Burning House!
También están en agenda otras ciudades españolas como Alicante y Barcelona. Además se están gestando cosas para Austria y el Reino Unido, así que la oportunidad de probar nuevos mercados para nuestra música es algo que nos tiene muy ilusionadas y ocupando toda nuestra energía en este 2026.
La música es mucho más que subir al escenario o entrar al estudio. ¿Qué parte del proceso está resultando más estimulante para vosotros últimamente?
Algo que nos tiene muy estimuladas es que la banda ha vivido muchos cambios y nuevos comienzos en este último año y medio, tanto a nivel de sonido como de integrantes. De hecho, acabamos de integrar a una nueva acordeonista, Amanda, que es chilena. Cuando una persona nueva entra en el grupo, se desprende todo un mundo de posibilidades musicales; así que estamos muy motivadas buscando un sonido actualizado para Las Forasteritas y componiendo temas nuevos.
Esta es la parte más hermosa de trabajar en banda, sobre todo cuando tienes viajes en en la mira. Para nosotras, este proyecto nunca ha sido un mero trabajo por una remuneración económica; lo disfrutamos como amigas también. Viajar juntas es como irte de vacaciones con tu grupo de siempre. Eso nos une muchísimo y nos motiva a meterle toda la energía a los planes que se vienen para este verano de 2026.

Siempre hay un artista o banda que nos inspira profundamente. Si algún día decidierais rendir homenaje a otro músico, ¿a quién elegiríais, y qué os une a su legado musical?
Constantemente hacemos homenajes a nuestros artistas y músicxs del universo andino que nos encantan. Cada sonido puesto tiene una influencia. La música andina es con lo que crecimos. Artistas como Flor Puqarina, Los Campesinos, Los Errantes, Los Shapis, y muchos más de la vieja escuela que hoy son bases fundamentales para nuestra inspiración.
Ha sido un auténtico placer charlar con vosotras y conocer más de cerca vuestra historia y visión. Antes de cerrar esta entrevista, ¿os gustaría compartir algún mensaje o reflexión final con los lectores de LaCarne Magazine?
Últimamente, empieza a sentirse una nueva corriente de música andina alternativa, tanto en territorios del Abya Yala como en Europa. Podríamos decir que Las Forasteritas forman parte de esta nueva ola. Queremos despedirnos invitándoles a ser parte y descubrir estos nuevos sonidos que han migrado desde muy lejos, y que abran sus espíritus para disfrutar de nuevos bailes y ritmos.
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