Lesiones más frecuentes en el músico – Soluciones

Seguro que quieres saber cuáles son las lesiones más frecuentes en el músico. Como hemos comentado en artículos anteriores, el músico, por su actividad, es verdaderamente propenso a lesionarse, hasta el punto de arrojarse cifras como que el 80% de los músicos sufrirán algún tipo de lesión que les impida tocar por más o menos tiempo a lo largo de su carrera musical.

Lesiones más frecuentes en el músico

El cómo se produce esa lesión normalmente está relacionado con un sobre-uso o mal-uso de estructuras musculoesqueléticas. Rara vez un músico se fractura un hueso o se luxa un hombro mientras está tocando.

En la entrada de hoy hablaremos sobre las lesiones más frecuentes en el músico y os daremos unas nociones básicas para que podáis intuir si sufrís alguna de ellas, cómo evitarlas y cómo actuar si las sufrís para solucionarlas lo antes posible. De media, un músico acude al fisioterapeuta después de unos 350-400 días sufriendo la molestia, lo que empeora el caso y lo cronifica, haciendo que el tratamiento se haga algo más complejo.

Lesiones más frecuentes en el músico

El músico debe conocer a qué se expone, reconocerlo lo antes posible y actuar precózmente para atajarlo. Por ello os mostramos las lesiones más frecuentes en el músico para que conozcáis de cerca de qué se tratan.

Contracturas musculares
Una contractura muscular es una patología miofascial en la que el tono muscular (nivel de contracción) está elevado. Esto produce una peor nutrición del músculo y un aumento en su gasto de energía, además de una demanda constante de fibras musculares que a la larga sufren y se inflaman. Una contractura muscular se reconoce por la induración del músculo, molestias leves-moderadas a la contracción, al estiramiento y a la presión sobre él. Suele ser autorrecesivo, es decir, si cesamos la demanda sobre la musculatura se cura por si mismo en unos 2-7 días. Podemos ayudar a la resolución con automasajes, estiramientos, cremas antiinflamatorias, masoterapia (masaje) y diversas técnicas de fisioterapia.

puntos gatillo miofasciales

Puntos gatillo miofaciales (PGM)
Un punto gatillo miofascial es una patología neuromuscular que afecta a una o varias placas motoras de un músculo. Una placa motora es una estructura anatómica donde se une el nervio con la musculatura, es donde el impulso eléctrico se convierte en contracción. Cada músculo tiene un número variable de placas motoras. Por diversos motivos esas placas motoras pueden volverse disfuncionales (generalmente por una solicitación excesiva) e hiperexcitarse, lo que conlleva que la banda muscular que depende de esa placa motora esté constantemente en contracción. La diferencia principal con una contractura es que localizaremos la banda tensa dentro del músculo afecto, con un nódulo (comúnmente llamados “nudos” o “esa pelota que tengo en el cuello desde hace meses que me mata…”) que “dispara” el dolor incluso a distancia (de ahí lo de “gatillo”) y que no responde al mismo tratamiento.

Un punto gatillo puede no resolverse de manera natural y permanecer activo DURANTE AÑOS, por lo que se hace indispensable una buena valoración por un especialista y un tratamiento concreto por parte de un fisioterapeuta (inhibición por presión + estiramiento, punción seca, tratamiento miofascial…)

Tendinopatías
Dentro de las lesiones del tendón nos encontramos con inflamaciones agudas (tendinitis) o procesos inflamatorios/degenerativos de larga duración (tendinosis) en los que la calidad del tejido se ha visto afectada. Las tendinopatías suelen suceder por un exceso de carga mecánica sobre el tendón, que se va microlesionando hasta que su capacidad de autorreparación se ve superada y se inflama. Esa inflamación mantenida en el tiempo empieza a degenerarlo, por lo que a veces se hace difícil separar entre “itis” y “osis”. El tratamiento pasa por medidas antiinflamatorias-regenerativas como la electroterapia, la radiofrecuencia, la farmacología o la EPI (la técnica más avalada y eficaz a día de hoy para estos casos) y una reeducación del gesto que provoca la carga mecánica en el tendón, así como por un proceso de fortalecimiento del tendón mediante ejercicios excéntricos con carga sobre el mismo. En ocasiones se confunden con puntos gatillo que provocan dolor irradiado en la zona del tendón. Se hace indispensable una buena exploración, a poder ser con ecógrafo. En los casos más graves se puede acudir a medidas quirúrgicas como infiltraciones e incluso operaciones.

Atrapamientos neurales
Debido a la gran cantidad de horas que el músico repite un gesto, la musculatura, la raíz nerviosa o el propio tejido conjuntivo puede atrapar al nervio en su recorrido y provocar síntomas como hormigueos (parestesias), calambres, manos/pies [email protected], falta de fuerza, etc. Es quizás la evolución última de todo lo demás, es decir, si no tratamos las contracturas, no corregimos nuestra postura y no solucionamos nuestros PGM posiblemente algún nervio acabe sufriendo debido a la mala adaptación de la postura por causa de esas disfunciones subyacentes. Su tratamiento pasa por liberar el trayecto del nervio y devolverle su movilidad y normal funcionamiento. La técnica de fisioterapia que hace eso se llama “neurodinamia” o “movilización neuromeníngea” (por poneros un ejemplo, la mayoría de las lumbalgias que sufre un músico es debido a este tipo de problemas)

Debido a la gran cantidad de horas que el músico repite un gesto, la musculatura puede atrapar al nervio

El músico debe conocer a qué se expone, reconocerlo lo antes posible y actuar precózmente para atajarlo

disfunciones somaticas

Disfunciones somáticas
Una disfunción somática es una patología vertebral en la que una vértebra se encuentra “bloqueada” en un movimiento, impidiendo el normal funcionamiento de la misma. Se acompaña de una serie de signos relacionados con el mal funcionamiento de la metámera (parte del cuerpo que depende de una raíz nerviosa) y una hipersensibilidad de la articulación afecta. Puede provocar problemas a distancia como dolores reflejos, alteraciones neurovegetativas o alteraciones biomecánicas que afecten al movimiento global. Su tratamiento pasa por una correcta evaluación y la movilización adecuada de esa articulación vertebral. Puede hacerse de manera rítmica-articulatoria o con un impulso (trust), lo que comúnmente se llama “crujir” la espalda. Fisioterapeutas y Osteópatas pueden ayudarnos en estos problemas.

Artritis/Artrosis
Son patologías articulares relacionadas con el sobreuso de las mismas. Realmente no tiene por qué ser más frecuente en músicos que en otros colectivos, pero lo cierto es que uso excesivo de cualquier articulación puede derivar en problemas de estas características. La artritis cursa con inflamación-calor-tumor de la articulación, rigidez y dolor movimiento. La artrosis es una degeneración del cartílago articular que cursa con síntomas parecidos a la artritis solo que es crónica, no hay una inflamación tan evidente, el dolor suele pasarse con la actividad y la articulación se encuentra deformada en mayor o menor grado. Los tratamientos son diversos y largos para explicarlos todos aquí, pero básicamente se centran en mejorar el estado y la funcionalidad de la articulación con medidas antiinflamatorias-regenerativas y cinesiterápicas (movilidad).

Distonía focal
Es una enfermedad en la que nuestro sistema nervioso no ejecuta de manera correcta los patrones motores. Dicho así es un poco lioso, pero se trata de que cuando el cerebro quiere mandar, por ejemplo, que el cuarto dedo de la mano derecha se extienda en un pasaje concreto de la obra que tocamos, o no responde, o tiembla o sufre un espasmo. Es sobre todo frecuente en instrumentistas de viento, pianistas y guitarristas.  Es quizás la patología de tratamiento más complicado y tiene un pronóstico poco halagador. A día de hoy, se piensa que sucede por un exceso de entrenamiento de la vía motora junto con un episodio emocional estresante (una gira, una audición, una oposición…). Si pensáis que podéis sufrirla, acudid cuanto antes a un médico o un fisioterapeuta experto en artes escénicas para que os ayude y os guíe. El tratamiento pasa por una reeducación progresiva del gesto y una exposición progresiva al pasaje que despierta la distonía (normalmente el músico relata que sólo le ocurre en una canción específica o al hacer una nota determinada, pudiendo luego hacer el gesto sin problema en otros contextos).
En la mano puede confundirse con un dedo en resorte, otro tipo de patología frecuente en los músicos por alteraciones musculoesqueléticas (de tratamiento más simple y mejor pronóstico).

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En resumen, éstas son las lesiones más frecuentes en el músico derivadas de su práctica profesional. Son términos técnicos, pero lógicamente lo que el músico notará es que “le duele la espalda”, o el brazo, o el cuello… El objetivo es que cuando acudáis al especialista ya tengáis una idea de lo que os puede estar pasando y como evitarlo.

Me gustaría recordar que lo expuesto solo tiene valor divulgativo, en ningún caso sustituye a una consulta médica, ni supone un tratamiento a seguir. Siempre que os pase algo debéis acudir a un especialista para ser evaluados (por ejemplo, una rotura fibrilar puede parecer una contractura y si damos masaje en la zona la empeoraremos… )

Saludos y hasta la próxima!

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