Nina Simone, el poder negro

El pasado 8 de marzo vivimos un momento histórico para recordar. Ése fue el día en que las mujeres paramos, y con ellas paró también un poco el mundo, porque históricamente hemos sido un sector oprimido e infravalorado y ¡ya está bien!

Haciendo un homenaje a todas las mujeres importantes y fuertes que han luchado por un mundo mejor, hoy voy a hablaros de una de mis féminas favoritas, por su voz, por su garra, por sus letras y por muchas cosas más, y todas ellas justificadas. Hoy hablamos de la gran Nina Simone.

Mujer bandera y abanderada de las causas sociales, Nina Simone se nos presenta como una guerrera potente, tanto en voz como en aspecto, y dispuesta a gritar alto y claro las injusticias de su alrededor.

nina simone

El poder de Nina Simone, el poder negro

Inicios de Nina Simone

Nina Simone nació el 21 de febrero de 1933 en Tyron, bajo el nombre de Eunice Kathleen Waymon. Creció bajo la influencia del arte musical, pues sus padres eran aficionados y todos sus hermanos cantaban y tocaban algún instrumento.

Empezó cantando en la iglesia y tomando clases de piano con tan sólo tres años. Tenía una profesora a la cual le debemos mucho, pues gracias al tesón de ésta (que vislumbró el talento de la niña) empezó a realizar pequeños conciertos locales, con los que se pagaría la inscripción en la escuela artística Juilliard de Nueva York.

Ya en estos primeros momentos, nuestra protagonista se topó con el racismo. En el primer recital que daba, con tan solo 12 años, delegaron a sus padres a los asientos que estaban en la parte más alejada, ocupando el sitio que les pertenecía un matrimonio de blancos. Nina se negó a tocar hasta que sus padres volvieron a su sitio.

En este caso lo consiguió. Sin embargo, cuando intentó continuar sus estudios en la escuela artística de Juilliard, se topó de nuevo con el lastre del racismo, y fue obligada a abandonar el centro, teniendo que renunciar así a su primer y gran sueño, ser la primera pianista negra de concierto.

También será rechazada en el Instituto musical Curtis por las mismas razones. Ante esto, Nina Simone decide cambiar de rumbo para acercarse al Blues y al Jazz, pero es un acercamiento a su manera (nunca abandona por completo la clásica, que siempre estará presente en sus composiciones), a la manera única y genuina de Nina Simone.

Su primera actuación fue en un club nocturno en Atlanta City. En principio sólo iba a tocar el piano, pero a última hora le obligaron a cantar y ahí empezó todo.

Nina Simone cambió el mundo

nina simoneArtista polifacética, se encontraba enormemente influenciada por Duke Ellington en cuanto a composiciones, con improvisaciones y una gran cercanía espiritual. Además bebía directamente de las enseñanzas musicales de Marian Anderson, la legendaria cantante icono de la lucha racial americana, “madre espiritual de todas las cantantes líricas negras”. Pronto conseguiría un estilo cargado de transiciones entre el susurro, el grito y el lamento, tan versátil que saltaba sin problemas de la canción Góspel, al Blues, al Jazz, y siempre con un toque muy personal.

En 1957 realizó su primer contrato con una discográfica, sacando un año después su primer disco Jazz as played in an exclusive side Street club (Little girl blue), publicado por Bethlehem Records. Sin embargo la compañía no puso mucho empeño en promocionar el disco y, descontenta, vendió los derechos y marchó a una nueva sin saber que la anterior compañía sacó, sin su consentimiento, un disco con las grabaciones sueltas que habían quedado de Jazz as played, Nina and her friends.

Empezaban a marear a la artista y Nina era mucha mujer para eso, así que se puso en serio con la nueva compañía y en 5 años consiguió publicar 10 álbumes. Desde luego les era rentable.

La lucha por los derechos civiles

En 1961 se casó con Andy Stroud, quien se convertiría en su manager y con el que creará una suerte de relación caracterizada por la toxicidad entre ambos, el maltrato tanto físico como psicológico, y por las amenazas y el control mutuo. Tendrán una hija juntos en 1962, Lisa Celeste, con quien Nina tendrá una relación basada en altibajos emocionales. Nina no era una persona fácil, era propensa a la depresión y a sufrir ataques de ira, y tenía un frágil estado mental. Vamos, que entre su cabeza y la situación familiar era una auténtica bomba de relojería.

En esta época, años 60, Nina se pone en contacto con el movimiento por los Derechos Civiles, implicándose muchísimo. Empieza a escribir canciones políticas, y poco a poco se va radicalizando más y más, virando hacia una vía más violenta y manifestándose a favor de la creación de un estado segregado.

1964 será un año decisivo en su visión global de la situación de los negros en Estados Unidos. Un año antes, el Klu Klux Klan (sí, sí, los bastardos y asesinos del capirote blanco) mataron a un joven negro, Medgar Evers, y a cuatro niños más bombardeando la Iglesia Bautista de la calle 16 de Birmingham, Alabama.

Ante estos acontecimientos, Nina escribió una canción llena de rabia pero creada a partir de ritmos basados en las melodías de los espectáculos de variedades y demás. Hablo de la gran Mississippi Goddam. La interpretó por primera vez en el club nocturno Village Gate en Greenwich Village, y consiguió incluso llevarla al Carnegie Hall, cuya actuación se lanzará como single, convirtiéndose así en himno durante el Movimiento por los Derechos Humanos, y además decía y repetía “maldito” (algo que ahora no nos parece para tanto, pero imaginaos en los 60 y dicho por una mujer y negra… ¡hecatombe!).

Obviamente, la canción fue prohibida en casi todos los estados del sur. Sin embargo, ella no se amilanaba y la cantaba siempre que tenía ocasión, incluso la interpretó al final de las marchas de Selma a Montgomery, cuando muchos activistas (algunos famosos como Sammy Davis Jr o Harry Belafonte) cruzaron las líneas policiales en acto de protesta (para quien no conozca esta histórica marcha, se trató de un acto del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, que pedía el derecho a voto de los ciudadanos afroamericanos, desafiando al estado y a la represión segregacionista).

Irónica canción con tema complicado pero con un acompañamiento optimista. Mientras la canción avanza, la cólera va aumentando y, aunque no hay referencias directas ni a Evers ni a los niños asesinados, se nos presenta como un lamento animoso acerca de todo lo que pasaba en el sur norteamericano.

Tras la muerte de Martin L. King, se radicaliza aún más uniéndose a grupos como los Black Panthers o trabajando con activistas como Storkely Carmichael (político trinitense y uno de los principales dirigentes del movimiento por la igualdad de los derechos humanos).

El principio del fin de Nina Simone

En los 70 decide exiliarse de EE. UU. por problemas con las discográficas y con hacienda.

Aquí comienza el periplo internacional de Nina, que primero irá a Barbados, para pasar a Liberia (acompañada por Miriam Makeba), y después gira a Europa (Suiza, Holanda y finalmente Francia), donde se instalará casi definitivamente.

nina simoneLlegados los 80, Nina es casi una artista olvidada.

Sin embargo, en 1987 la marca Channel utilizará su My baby don´t care for me para una compañía publicitaria, y esto supone un éxito rotundo que pondrá a Nina en el paradigma musical del momento, llevándola por toda Europa.

En los 90 es diagnosticada con trastorno bipolar, que puede sobrellevar gracias a los cuidados y atenciones de su nuevo manager.

Finalmente se apaga un 21 de marzo de 2003 en su casa de Carry-Le-Rouet, al sur de Francia.

Nina Simone para siempre

Nina, una mujer fuerte, que reivindicaba el “Black is beautiful” y el “Black is the color”, siempre luchando contra el racismo, con actuaciones convertidas con proclamas incendiarias ante un público blanco no acostumbrado a que les tiraran de las orejas, consiguió un estilo propio inclasificable el estilo de Nina tan único, independiente y temperamental como ella.

No puedo evitar sentir un poco de frustración cuando pienso en ella. Todos admiramos a Nina y pensar que lo que le admiro a ella le frustraba, me crea una sensación rara…

Era un genio al que no dejaron explotar sus capacidades, porque a Nina no le apasionaba lo que hacía (aunque pusiera mucha pasión en ello), y la frustración de no haber conseguido ser concertista era algo que le persiguió hasta el final de sus días. Y sólo por ser negra….

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One Comment
  1. Maria
    abril 6, 2018 | Responder

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