Rossini y sus 5 óperas más famosas

Nos trasladamos en el espacio y en el tiempo para viajar a Italia, concretamente a la ciudad de Pesaro de 1792, al nacimiento de Giochino Rossini.

El reconocido compositor es considerado como uno de los puntos de unión entre el Rococó y el Clasicismo, y fue muy famoso por sus óperas. Pero no sólo se dedicó a la ópera, también realizó composiciones para piano, música de cámara, música sacra, y canciones.

Rossini está considerado como uno de los mejores compositores de ópera del S.XIX, y hoy en día aún hay cierta controversia acerca de los motivos por los que el artista se retiró de la composición operítica con a la temprana edad de 37 años.

Os invitamos a conocer un poco más de la historia de Rossini, sus primeros pasos, cómo consiguió alcanzar el éxito, y además veremos y escucharemos sus 5 óperas más famosas. Nos acompañáis?

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El éxito merecido de Rossini

rossini la cenerentola

No es de extrañar que Giochino Rossini terminase siendo un gran compositor, pues la música siempre estuvo presente en su vida. Su madre era cantante soprano, y realizaba actuaciones en los teatros de su ciudad, y su padre también era músico, concretamente corista.

Desde muy pequeño, Rossini denotaba grandes dotes para la música, pues aprendió a tocar el instrumento conocido como espineta (un pequeño piano muy parecido al clavecín), y con tan sólo seis añitos formaba ya parte de la banda municipal.

Al igual que en la actualidad [email protected] somos fans de algún artista o grupo de músico, Rossini también tenía a sus ídolos en aquella época, y para él los más grandes eran Mozart y Haydn, quienes fueron una notable influencia en sus composiciones.

Comenzó sus estudios en el Liceo Musical, y muy pronto comenzó a mostrar su virtuosismo y una gran destreza musical. Tocaba varios instrumentos como la viola o el piano, y también cantaba ópera.

Pronto comenzó a dar sus primeros conciertos en los que tocaba el clavecín, y en muy poco tiempo su nombre comenzó a sonar por todas partes. Tanto por sus composiciones como por su virtuosismo con los intrumentos, proto le llegaron ofertas de trabajo, y terminó trabajando en los teatros más destacados de Nápoles, y componiendo óperas que eran cantadas por las grandes voces de aquella época.

Durante su época de adolescencia, contaba ya con varias composiciones escritas ,y tras el Liceo Musical se marchó a Bolonia, donde siguió sus estudios en el conservatorio de la misma ciudad. Allí, durante aquellos años de aprendizaje, conoció a la que sería su futura esposa y gran cantante soprano, Isabella Colbra.

La primera de sus óperas se representó en Venecia allá por año 1810, y de inmediato se conviritó en una de las mejores producciones de aquel momento, en el que el joven Rossini ya mostraba su estilo propio. Una ópera llamada La Cambiale di Matrimonio de muy corta duración y de contenido cómico, que compuso con tan sólo 18 años.

Pero la fama y el éxito total le llegó a Rossini con una de sus óperas bufas más famosas y reconocidas, El Barbero de Sevilla. Aunque no penséis que la fama de esta ópera llegó de la noche a la mañana, de hecho el estreno fue un auténtico desastre.

Parece ser que durante la representación del primer acto hubo algunos accidentes que hicieron que el público se centrara más en lo que ocurría a su alrededor, y la verdad es que no es para menos. Imaginaos a un cantante con la nariz rota y sangrando, consecuencia de un tropiezo, o por ejemplo, que mientras suena la orquesta aparece un gato paseándose como si nada…. Además, la interpretación de los cantantes no es que fuera muy buena.

La cosa mejoró cuando llegó el segundo acto, donde parece que la obra se desarrolló con total normalidad ,y los pequeños contratiempos del primer acto se olvidaron. Las voces corrieron, y El Barbero de Sevilla se posionó como una de las mejores óperas bufas.

El reconocimiento y la fama de Rossini y su particular Barbero de Sevilla llegaron a tal punto, que el mismísimo Beethoven le incitó a seguir escribiendo composiciones como ésta.

Las palabras del maestro clásico debieron de calar profundamente en Rossini, o al menos así nos gustaría creerlo, pues el compositor no sólo siguió creando nuevas óperas bufas, sino que también desarrolló nuevas creaciones para óperas clásicas, más serias, y óperas trágicas, entre las que destacan Moise, Guillermo Tell, Otello o La Siége de Corith.

Rossini y sus 5 óperas más famosas

rossini

Moisés y el Faraón, o El cruce del mar Rojo

Rossini era una verdadera máquina compositiva, llegaba a componer cuatro óperas al año! De hecho, el año anterior de su representación de la ópera Moisés, ya había compuesto tres obras.


Esta ópera llamada Moisés y El Faraón o El Cruce del Mar Rojo, es una nueva versión de Mosè in Egitto, ópera que Rossini estrenó en Nápoles en 1818. En esta nueva versión, Rossini introduce algunos cambios, es más larga que la estrenada en Nápoles, y consta de cuatro actos en lugar de tres. En el tercer acto, el compositor decide también añadir un ballet y cuenta con un final totalmente diferente.

Rossini Moise et Pharaon Scala Milano 2004 - Prayer.

La italiana de Argel

La Italiana en Argel es una de las grandes óperas bufas creadas por Rossini, y una obra maestra de este tipo de ópera en el S.XIX, y una en las que el compositor arriesgó más.

Al igual que ocurría con la anterior ópera que os mencionábamos antes, en ésta también realiza algunos cambios, en esta ocasión hizo algunas modificaciones en el texto.

Como ya os comentábamos al prinicipio, Rossini llegó a cantar ópera, y dada su experiencia y sus estudios era un gran experto en canto. Prueba de ello es esta ópera en la que presta su total atención a cada una de las voces, dotándole a cada una de ellas de un gran protagonismo.

La obra, compuesta en aproximadamente un mes, se estrenó una vez más en Venecia en 1813, y resultó ser un verdadero éxito. El público se entusiasmó con algunas de las canciones de esta ópera, llegando a convertirse entre ellos en verdaderos himnos patrióticos.

Gioachino Rossini, L'italiana in Algeri, Ouverture (Myung-Whun Chung)

El Barbero de Sevilla

Esta ópera la compuso Rossini por encargo del propietario del teatro Torre Angentina. El Barbero de Sevilla se hizo también en tiempo record, pues tan sólo tardó un mes en adaptar los textos y sus ideas en una composición como ésta.

Anteriormente os contábamos el fracaso estrepitoso de su estreno, pero a ello se unía además el éxito de otro compositor, Paisiello, que por aquellos entonces era uno de los favoritos del público. Esta competencia no hizo mella en Rossini, pues aunque los dos estaban representando la misma obra, eran dos versiones totalmente diferentes.

Rossini solía utilizar en sus composiciones una técnica llamada pasticio, que consiste en utilizar elementos sonoros de una parte de la composición y añadirlos a otras partes, y viceversa. En esta ópera también utiliza esa técnica, ya que la obertura de esta ópera podemos encontrarla en otras composiciones de Rossini como en Elizabetha regina d´Inghilterra.

Esto sucede también en el caso opuesto, pues en El Barbero de Sevilla encontramos algunos sonidos que podemos asociar a otras composiciones del maestro, como Il signor Bruschino o La cambiale di matrimonio.

Rossini supo empastar a la perfección la música con la psicología de cada uno de los personajes de la obra, una característica que se puede apreciar en todas sus composiciones. Fue todo un innovador por centrar la acción en el conjunto, en lugar de los clásicos recitativos que eran tan característicos en la ópera clásica.

Por todos estos motivos, El Barbero de Sevilla es una de las óperas más famosas del compositor italiano.

El Barbero De Sevilla - Aria de Fígaro

Guillermo Tell

Con 37 años, Rossini aún era joven para retirarse de la composición operística, pero la decisión ya la había tomado. Abandonó la ciudad para irse a vivir a una pequeña finca a las afueras de París, y allí se dedicó a la que era su segunda gran pasión: la gastronomía.

Y así lo hizo, se retiró, pero lo hizo a lo grande, y antes de abandonar la composición hizo otra de sus grandes obras maestras, la que sería su última ópera, Guillermo Tell.

Esta ópera se estrenó en París en 1829, y está compuesta en francés. El maestro obtuvo un gran éxito con esta última ópera, pero también obtuvo algunas críticas no tan buenas, ya que consideraban que esta obra era demasiado extensa de duración. Quizás ése sea el motivo de que en la actualidad haya tan pocas representaciones de esta ópera.

A pesar de la larga duración de esta composición, a todos nos suena la obertura de esta extensa ópera, obertura que ha sido incluida en otras obras de posteriores artistas. Así lo hicieron Léo Delibes en su composición Vals de Zwanilda, o el maestro Ponchielli en La Danza de las Horas.

Rossini Obertura Guillermo Tell

La Cenicienta

En la ópera La Cenicienta, Rossini nos cuenta el clásico cuento, pero, cómo no, con alguna que otra variante. En esta ocasión nos encontramos con un padrastro, en primer lugar porque no había tantas cantantes (mujeres) en nómina, y contratar a una más para interpretar a la madrastra se salía del presupuesto, y otra de las razones, porque podrían confundirse los personajes entre unos y otros. Además, el papel de este personaje, el padrastro, iba mucho más acorde con la tradición de la ópera bufa italiana.

La Cenicienta se estrenó en 1817 en la ciudad de Roma, y obtuvo un asombroso éxito. En esta ópera el público no se iba a encontrar con el clásico cuento, no había ni hada madrina, ni carrozas, ni calabazas; pero a pesar de ello la obra conservaba esa magia de cuento.

Esta ópera cuenta con pasajes cómicos, disfraces, confusión de identidades…, pero también tiene una especie de moraleja o enseñanza final que nos hace reflexionar sobre la naturaleza del perdón y la confianza.

Elina Garanca - Una volta c'era un re...Un tantin di carità...O figlie amabili - Di Don Magnifico

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