El punk en Almendralejo – Toda la info

[3] CAPTATIO BENEVOLENTIAE. EL PUNK EN ALMENDRALEJO
Cuando Mada Sanguino puso en marcha Sekzión Mortuoria apenas existía internet, apenas el computer. El ordenador no te dejaba tirado durante unas semanas y podías entregar un texto prometido en los plazos convenidos.

El punk en AlmendralejoHoy somos tecnofílicos. Pero a ratos nos arrepentimos. Menos mal que aún hay gente que sigue confiando en tu palabra, y espera a maquetar fuera de plazo para que los punkarras de Almendralejo puedan rastrear en sus recuerdos.

Porque sí, después de haber sobrevolado en nuestras crónicas por aquellos días gloriosos que hablaban de gobernantas inciviles, del Río Verde y de la Teta Negra, esta noche toca Almendralejo.

Allí, entre vides y tierras rojas, pudimos encontrar a principios de los noventa a una reina del inframundo. Es Mada Sanguino. God Save the Queen. Y para nosotros es la Reina de Punk en Extremadura. Lo que allí pasó en esos años, y la herencia que ha dejado, bien merece dedicarle unas líneas, aunque sean escritas con premura.

Sí, ahora vendrá alguien que nos recuerde que Mada no nació aquí. Eso ya lo sabemos. ¿Y qué? Sus trazos vitales y musicales se unieron a la Tierra de Barros como se agarra el hormigón a nuestros sueños de un piso de protección oficial.

EXCUSATIO NON PETITA. Y dada las urgencias editoriales, y el cabreo tecnológico que nos abriga y nos desalienta en estos días, hemos de tomar prestadas líneas que fueron pensadas para otras páginas, pero con el mismo espíritu carnal.

Lo dicho. El Punk en Almendralejo.

Sekzión Mortuoria nace en el año del señor de 1992. Tan sólo un año después, el 11 de junio de 1993, graban su primera maqueta, La Matanza, un acercamiento al punk más crítico y militante que se estilaba por aquellos entonces.

Mada Sanguino, alma Mater de Sekzión Mortuoria, y de muchos sueños más, se convierte en la referencia de los aires alternativos de Almendralejo. Su conciencia animalista y su actitud luchadora la hacen ser punto de encuentro de las inquietudes musicales de la ciudad. Pero su espíritu traspasa las fronteras locales y hace buenas migas con los colectivos emeritenses que, en torno a un local junto al Albarregas, están llevando a cabo una iniciativa que de por sí sola merece un acercamiento monográfico en estas páginas carnales.

Por el local de KNO pasan a lo largo de esos años buena parte de los grupos punkarras de la región y de allende los mundos exteriores. KNO y Sekzión Mortuoria comparten escenarios, furgoneta y ansias libertarias.

Prometemos, por lo más profano, bucear en los fondos albarreganos para sacar a la luz la historia de esa nave nodriza de la que todos hablan como un recinto sagrado de liturgias ácratas y ritos eléctricos. Estamos recopilando el material gráfico de lo que allí aconteció, y si Pedro Gallardo nos deja, pronto se verán en esta casa común.

En el año 96 Sekzión Mortuoria graba su segunda maqueta, Secuencias. Los cambios de formación han hecho que los gustos musicales vayan, de la misma forma, variando. Ahora son menos punkis y más metaleros. Aunque no pierden ni un ápice de su actitud y de su espíritu.

Sekzión Mortuoria, sin proponérselo, es el aliento que otros músicos de Almendralejo necesitan para explorar sus propios universos. DAV (Destruye al violador) nos ha dejado para la posteridad una poderosa maqueta a la que dieron el no-nombre de Sin Títulos. Aires antimilitares, anarkía y odio, mucho odio.

De DAV, como si de un árbol negro se tratase, sale la voz de Demenzia, un proyecto con el que empezamos a escuchar un nombre que se nos antoja fundamental en Almendralejo, David Gallardo, y sale también el bajo de Vehemencia, un supergrupo en el que nos encontramos a otro de nuestros nombres, Pedro Cortés.

David Gallardo recorre las trazas metaleras en todos los proyectos en los que ha participado.

Demenzia recoge en su maqueta Humano alientos sociales. Volvemos a encontrarle a Winter Moon, que en torno a 1998 graba su Último aliento, metal oscuro y profundo. Muy profundo.

Con Vehemencia la guitarra de David Gallardo y la batería de Ángel Rastrollo aparecen en uno de los grandes discos grabados en muchos kilómetros a la redonda, Sr. Control.

Lunendei evoca aires medievales detrás de las guitarras de Gallardo. En 2003 graba La Dama del Lago. En 2006 editan Nueva alianza, donde refuerzan los aires de fantasía y de relatos de hechiceros y juglares. Están alejados del punk que nos obliga esta noche, sí, pero no podemos olvidar los orígenes de sus promotores.

Ya en su proyecto en solitario, Gallardín, nos ofrece Evasión en 2010. Una grabación donde la guitarra es la absoluta protagonista.

De Pedro Cortés, lo primero que supimos aquel viernes de febrero que le conocimos, es que llegó desde Aceuchal con su amplificador Marshall que aún guarda en una nave junto al silo de la estación de trenes. Sacrilegio Total graba en 1997 su único testimonio sonoro hasta la fecha.

Será luego la voz que se escucha en el Sr. Control de Vehemencia. Esta grabación es, a estas alturas,  objeto de coleccionistas. Son sólo seis temas, pero en ellos el grupo despliega un enorme poderío conceptual y musical, donde abordan temas como la vivisección o el acoso laboral.

En la actualidad, Pedro Cortés anda coqueteando con proyectos donde conviven la electrónica, el rock y la performance. Se nos ha hecho pagano.

En el año que se graba Sr. Control, unos jóvenes de apenas 16 años se embarcan en Delirium Punk Rock, un proyecto seminal que graba tres años después Aquí se habla castúo, una muestra ritmos de ska y ambientes punkarras que sorprende por su frescura. Entre ellos anda José Luis Díaz, hijo biológico de Los Nacientes y de Neutralización, y nieto travieso de las banderas rojas y los himnos bolcheviques.

Delirium es el paso necesario para un proyecto ya consolidado, República del ruido, con José Luis a la cabeza, y que en 2008 se despachan a gusto con un gran trabajo, Por una nueva internacional. Estéticamente arrebatadores, RDR profundizan en sus vértices que ya abocetaron en Delirium. Lo dicho, un gran disco que concluye a ritmo de hip hop con uno de los grandes nombres HH de Extremadura,  Chaco, miembro de nuestro Sindicato de la palabra.

Hace pocas semanas compartimos vino rojo, cerveza y coca cola con Mada Sanguino. Ha dejado la música hace tiempo, pero la música no la ha dejado a ella. Ella se inventó los conciertos en la nave del silo de Almendralejo. Ella se inventó las crestas multicolores en los días de la vendimia. Ella se inventó los sueños que viajaban en los trenes de la estación que está a pocos metros del silo. Una noche detuvo a uno de ellos para acomodar en su vagón de segunda alguno de sus sueños. El tren arrancó y ya no volvió. La estación es, en el fondo,  un viejo recuerdo. Una vieja crónica de noches eternas.
Cáceres. Mayo 2011.

http://cantarrania.blogspot.com/

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