Hay artistas que encuentran en la música una forma de expresión, y otros que la convierten en el lugar donde todo aquello que sienten adquiere sentido. Grisel del Carpio construye sus canciones desde ese espacio íntimo, donde las emociones, las experiencias y los momentos que dejan huella terminan transformándose en historias capaces de conectar con quienes las escuchan. Con Mundos Diferentes, la cantautora presenta una obra que explora los vínculos que existen aun cuando el destino, el tiempo o las circunstancias parecen marcar caminos separados.
Este nuevo lanzamiento refleja una etapa distinta dentro de su recorrido artístico: una mirada más profunda, más consciente y emocionalmente honesta. Desde sus primeras composiciones hasta sus proyectos actuales sobre el escenario, Grisel ha desarrollado una propuesta en la que cada canción funciona como un reflejo de su crecimiento personal y creativo. En esta entrevista exclusiva con LaCarne Magazine, conversamos desde La Paz, Bolivia, sobre el origen de Mundos Diferentes, su proceso de composición, los aprendizajes que marcaron su evolución y los nuevos horizontes que comienzan a abrirse en su carrera musical.
Quizás también te interese leer:
– Oh Hiroshima y el viaje emocional que redefine el Post-Rock contemporáneo
– Radio Cutipa, la fusión andina que conecta lo ancestral con la pista electrónica
– Templario desata su etapa más poderosa entre trueno y distorsión
Grisel del Carpio, Mundos Diferentes, una historia hecha canción

Mundos Diferentes es una canción con una fuerte carga emocional. ¿Cómo nació la inspiración para escribir esta historia de amor entre personas que parecen pertenecer a universos distintos?
Mundos Diferentes nace de una experiencia propia y desde algo muy simple pero muy difícil de aceptar: querer a alguien y darte cuenta de que no están hechos para coincidir. Es una canción que escribí cuando entendí que el amor no siempre alcanza. Que puedes sentir muchísimo por alguien, pero igual no lograr encontrarte con esa persona en la vida.
Yo lo sentía así: como si él y yo habláramos idiomas distintos, como si yo fuera agua y él aceite. Esa sensación y esa frase se quedó dando vueltas hasta que se volvió canción.
La canción aborda temas como el destino, el tiempo y las circunstancias de la vida. ¿Existe alguna experiencia personal o cercana que haya influido en su composición?
Sí, totalmente. Yo no sé escribir desde otro lugar que no sea lo que vivo. Mundos Diferentes está basada en una relación real, en alguien que fue importante para mí. Y creo que lo más fuerte no fue terminar, sino entender: ¡por qué tenía que terminar! No fue una canción desde el enojo, fue desde la aceptación. Desde decir: te quiero, pero no podemos.
¿Cómo fue el proceso creativo desde la idea inicial hasta la versión final que hoy escucha el público?
Primero fue la letra. Siempre es así conmigo. Escribo cuando ya no puedo más con lo que siento, como si necesitara sacarlo del cuerpo. Después vino la melodía, y poco a poco la canción fue tomando forma. Pero lo más bonito fue el proceso de escribirla, de reescribirla, los cambios que tuvo y luego en Estudio, porque esta vez tuve otra mente creativa.
Trabajé con Roberto Bustillos en Sonic Boom Studios, y fue la primera vez que construí una canción con alguien que no fuera de mi círculo más cercano, fuera de mi papá, que siempre fue parte importante en mis procesos como artista y siempre lo será. Con Roberto fue distinto, fue escuchar otras ideas, soltar algunas cosas, reconstruir otras. Y eso también es crecer.
Musicalmente, ¿qué elementos o estilos buscaste incorporar en Mundos Diferentes para transmitir las emociones de la letra?
La canción tiene una base de Rock con matices Country y Pop. Siempre la sentí como una balada con fuerza; no triste desde lo débil, sino desde lo que se sostiene incluso cuando duele. Quería que la música acompañe esa sensación de conflicto interno, como cuando sabes que tienes que irte, pero una parte de ti todavía quiere quedarse.
La canción fue producida y grabada en Sonic Boom Studios. ¿Cómo fue la experiencia de trabajar en este proyecto dentro del Estudio?
El Estudio fue una experiencia muy bonita para mí. Volver a grabar después de tanto tiempo fue como reencontrarme conmigo misma desde otro lugar. Y trabajar con Roberto fue clave: tuvo mucha paciencia, mucha apertura, y supo entender lo que yo quería transmitir, incluso cuando yo todavía no sabía cómo explicarlo del todo.
¿Hubo algún desafío particular durante la grabación o producción que recuerdes especialmente?
Sí, varios. Por ejemplo, las segundas voces, siempre me han costado, y, en esta canción tuve que enfrentarlo sí o sí. También el hecho de volver al Estudio después de años. No es lo mismo cantar En Vivo que grabar, en el Estudio te escuchas más, te enfrentas más contigo. Fue un proceso de adaptación, pero también de crecimiento.
¿Qué emociones esperas despertar en quienes escuchan Mundos Diferentes por primera vez?
Más que tristeza, quiero que las personas se sientan identificadas. Que recuerden, que entiendan, que suelten. Mundos Diferentes no es una canción de rencor, es una canción de perdón. De perdonar al otro, pero también de perdonarte a ti por no haber podido hacer que funcione.
Desde su estreno en YouTube y posteriormente en Spotify, ¿qué comentarios o reacciones del público te han marcado más?
Me han marcado mucho los mensajes de personas cercanas y amigos que me dicen: “esto me pasó a mí” o «me identifico con la canción». Que la escucharon y se acordaron de alguien, o que les ayudó a cerrar algo. Eso es lo más bonito, sentir que algo tan mío también puede ser de otros.
Cantar lo que se vive

Tu formación en el Conservatorio Plurinacional de Música seguramente ha influido en tu desarrollo artístico. ¿De qué manera esos estudios han contribuido a tu identidad como cantante y compositora?
El Conservatorio me dio herramientas que ahora valoro muchísimo. Aprender a leer música, entender un pentagrama, conocer la teoría, todo eso me ayudó a tomarme mi música de forma más profesional. Pero también me dio algo importante: conciencia. Saber lo que estoy haciendo, no sólo sentirlo.
Tu lema es: “vivo y canto lo que siento”. ¿Cómo se refleja esa filosofía en cada una de tus composiciones?
Es totalmente real. Yo no puedo cantar algo que no siento. No me nace. Todo lo que escribo es porque lo viví, lo pensé, lo sentí o me atravesó de alguna forma. Mi voz es eso: una extensión de lo que soy.
Mirando hacia atrás, ¿qué diferencias encuentras entre la artista que lanzó El Chico Raro de Clases en 2023 y la que presenta Mundos Diferentes en 2026?
Hay un cambio enorme. El Chico Raro de Clases es inocente, es ese primer amor que te emociona sin entender mucho. Mundos Diferentes ya viene desde otro lugar. Habla desde la conciencia emocional, desde el entendimiento de que amar también implica dejar ir.
¿Qué significa la música para Grisel del Carpio?
La música es mi forma de existir. Es lo que me acompaña todo el tiempo. Es donde puedo ser completamente yo y es el lenguaje con el que entiendo el mundo. Sin la música, simplemente no sería nadie.
El Chico Raro de Clases tuvo una propuesta audiovisual y una temática particular. ¿Cómo surgió la idea detrás de esa canción y videoclip?
El Chico Raro de Clases surgió cuando era adolescente. Me gustaba alguien diferente, alguien que no encajaba, y eso fue lo que me atrajo. Nació de algo muy real: el colegio. Estar en el aula, ver a tu primer amor, hablar con tus amigas, sentir esos nervios, ese amor medio torpe, inocente. El videoclip también refleja eso. Fue algo muy casero, hecho con amigos, sin tanta producción, pero con mucha verdad.
¿Qué aprendizajes te dejó la producción de El Chico Raro de Clases que luego aplicaste en tus proyectos más recientes?
Ese primer proyecto me enseñó disciplina y valentía, a lanzarme aún con miedo. A no esperar a que todo esté perfecto para empezar. A confiar en que, si haces algo con verdad, la gente lo va a sentir y te va a apoyar. Fue mi primera experiencia real en la música.
Aquella primera producción estuvo dedicada a tus padres. ¿Qué significado tuvo para ti realizar ese homenaje a través de tu música?
Fue una forma de agradecer. Mis papás siempre han estado ahí, apoyándome, incluso cuando todo esto recién empezaba. Ellos han sido el sostén silencioso de todo lo que soy en este momento. Era importante para mí que ese primer paso también fuera para ellos.
Además de tu carrera como compositora y cantante, también has desarrollado importantes proyectos escénicos, como el tributo a Mon Laferte, que pronto se presentará en el Teatro Nuna. ¿Qué te aporta interpretar el repertorio de una artista tan influyente?
Interpretar las canciones de Mon Laferte, que es una de mis artistas favoritas, me ha ayudado muchísimo a explorar mi lado más expresivo y emocional. Ha sido una puerta hacia mi propia intensidad. Es una artista que habita el drama, la emoción, la verdad, la rebeldía y en ese universo yo también me reconozco. Cantar sus canciones me ha permitido explorar mi voz, mi interpretación, mi forma de sentir en el escenario.
El espectáculo Femme Fatale combina música, actuación, danza y una propuesta visual más amplia. ¿Cómo nació la idea de llevar el tributo a un nivel tan integral?
Este especial Femme Fatale nace de un sueño que tenía hace tiempo: hacer algo más completo. No quería sólo cantar, sino también actuar, moverme, contar una historia más grande. Es una forma de llevar la música a otro nivel y también de mostrar otra parte de mí.
¿Cuáles consideras que han sido los momentos más importantes o decisivos de tu trayectoria artística hasta el momento?
Creo que el momento más importante ha sido decidir mostrarme en el escenario hace un año, y dejar el miedo atrás. Subirme al escenario sola, con mi nombre, con mi voz, con lo que soy. Eso cambia todo y fue un paso gigante en la carrera musical que estoy empezando.
Finalmente, después del lanzamiento de Mundos Diferentes y de tus recientes proyectos En Vivo, ¿qué metas, sueños o nuevas producciones te gustaría compartir con el público en el futuro cercano?
Quiero seguir creciendo, seguir sacando música, seguir conectando. Y en algún momento, me encantaría sacar un álbum, algo que cuente una historia completa. Quiero que la gente me conozca no sólo por lo que interpreto, sino por lo que soy. Mi camino recién empieza.
Más allá de las canciones, Grisel del Carpio deja ver una forma de entender el arte desde la autenticidad y la sensibilidad. En una etapa donde decide mostrarse con mayor libertad y transformar sus experiencias en música, su propuesta encuentra valor precisamente en esa capacidad de conectar desde lo cotidiano, desde aquello que duele, cambia o permanece en silencio. Mundos Diferentes no sólo representa un nuevo lanzamiento, sino también una muestra del crecimiento emocional y creativo que comienza a definir esta nueva etapa de su camino artístico.
Con nuevos proyectos sobre el escenario, una búsqueda constante por expandir sus posibilidades expresivas y el deseo de construir una obra cada vez más personal, Grisel avanza con una identidad que prioriza la emoción antes que la fórmula. Si algo queda claro después de esta conversación, es que su historia dentro de la música apenas empieza y que cada paso que dé seguirá llevando la misma premisa que guía su trabajo: vivir, sentir y cantar con verdad. ¡El mejor de los éxitos y muchas bendiciones!
Encontrarás más información sobre Grisel del Carpio en Facebook, Instagram.

