Improvisación Libre con Daniela Galván

Daniela Galván apareció por los encuentros de improvisación libre que organizaba Raras Músicas hace ya unos cuantos años.

Ella llegó junto a Diushi Keri, otro saxofonista e improvisador que ha aparecido por aquí, y con el que he colaborado mucho. Que pena que se hayan ido los dos a su país natal, a México.

improvisación libre

Dime cuál es tu procedencia musical. Si tienes formación académica, me interesa que me cuentes tu experiencia en las escuelas de formación de música o en el conservatorio, y que me lo compares con tu experiencia en la improvisación libre y en la música experimental, aunque sea compuesta.

Tengo formación académica. He estudiado saxofón en el Conservatorio de Las Rosas, en Morelia, mi ciudad de origen en México, y pedagogía de la música en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid.

Encuentro una comparación abrupta entre las escuelas y conservatorios tradicionales y el ámbito de la improvisación libre y la música experimental en general.

De alguna manera, mientras se es estudiante uno se acata a las normas de creación y reproducción musical que a largo plazo a muchos les resulta lo más cómodo y lo único aceptable.

A otros, como en mi caso, nos llama más ir buscando otras herramientas y formas. A mi me tomó por sorpresa el sentirme en libertad creativa.

Al principio no sabía muy bien cómo utilizar mis conocimientos musicales de una manera opuesta a la educación tradicional, pero poco a poco fui encontrando una forma de canalizarlos, y, sin dejar los convencionalismos totalmente de lado, descubrí en mi una manera de convertir ideas distintas en música nueva. Eso me abrió totalmente la cabeza en todos los aspectos de mi vida.

¿Cuándo y cómo llegaste a la improvisación libre?

Hace 5 años me invitaron a participar en una sesión de improvisación de la Asociación de Música Libre, en Madrid.

Encontré a gente que inspiraba con su entrega y su experiencia improvisadora, y además con gran calidez humana, apertura de pensamiento y ganas de compartir, gente creativa y divertida que gustaba de la expresión colectiva.

Eso me hizo sentir muy cómoda y me animaba bastante.

¿Cuáles son las influencias que te han ayudado al aprendizaje de tu lenguaje musical? ¿Y a la improvisación?

Me ha dado mucho la experiencia con la música académica en cuanto al lenguaje musical, tradicionalmente hablando, profesores que dejaron huella en mi, y además mi desempeño en las diferentes agrupaciones con las que he participado, desde música de cámara, big bands, agrupaciones pequeñas de jazz, grupos y orquestas improvisadoras, hasta bandas de rock, cumbia, etc.

En cuanto a la improvisación, escuchando y compartiendo la escena musical he ampliado mi lenguaje. Han influido más en mi los músicos con los que me he desenvuelto, por ejemplo Ken Vandermark y los diversos músicos que participaban con la Asociación de Música Libre.

De ahí conformé un dueto con el que durante algunos años estuve tocando y experimentando, incluso compuse piezas que incluían improvisación libre y pudimos tocarlas en diferentes partes de España y de México.

Paralelamente me he dejado influir por cosas simples que capto por ahí y por allá, todo lo que me genera experiencias y sentimientos.

Mi relación con las personas y el entorno, la forma en la que veo la vida, el lugar en el que me encuentre, los viajes y el momento en que estoy tocando, se refleja también en el lenguaje que utilizo. Todo lo que hago en la praxis me da elementos.

¿Qué es para ti “espacios” en una pieza? Quiero decir, que si te dicen: “vamos a crear una pieza con ‘espacios’, ¿qué interpretas?

Se viene a mi mente pensar en diferentes ideas que van dentro de una misma pieza, distintos momentos o episodios que se entrelazan pero que tienen propia identidad. Depende también de la conexión entre los músicos que intervengan y la misión que se tenga.

Hay músicos e improvisadores (como yo, por ejemplo) cercanos a la idea de hacer primeras tomas y de dejarse llevar por la intuición, la inmediatez y la espontaneidad. Hay quién dice, sin embargo, que esa forma de entender el arte lleva a fórmulas repetitivas y aburridas, y que el ensayo y la composición son necesarios para evitar esos inconvenientes. En mi opinión, las fórmulas y patrones se repiten en cualquier manifestación artística. ¿Qué opinas?

Puedo decir que ambas posturas se pueden combinar para llegar a un sonido, lenguaje o concepto propio.

Si algo aprendí con la música experimental es a no ceñirme a una sola idea o forma de hacer las cosas. Probar un poco por aquí y por allá te da conocimiento y material, herramientas básicas de la creatividad.

De la repetición surgen cosas como dichas herramientas y conocimiento del que hablo, y también gracias a la repetición a veces logramos una identidad musical.

He leído recientemente en un libro llamado “El nuevo paisaje sonoro”, de R. Murray Schaffer, la siguiente afirmación: “Es cierto que hay mucha gente que no son sensibles al ruido; pero esos son precisamente los que tampoco son sensibles al argumento, o al pensamiento, o a la poesía, o al arte, en una palabra, a cualquier tipo de influencia intelectual. La razón de esto es que el tejido de sus cerebros es de una calidad muy tosca y ordinaria. Por otro lado, el ruido es una tortura para gente intelectual”. ¿Cuál es tu opinión sobre esta afirmación?

Pienso que la forma en la que interpretamos o absorbemos cosas que ocurren en nuestro entorno depende en gran medida de la experiencia, visión y actitud que tengamos frente a la vida.

Es cierto que hay gente que no comprende el arte a menos que éste sea mesurado y descriptivo. Quizá es porque prefiere no complicarse y en vez de eso solo recrearse.

Hay a quienes eso les aburre, pero lo transforman y lo reinterpretan, aunque no sea musicalmente hablando. Todo depende del punto en que se contemple.

En alguna ocasión he tenido conversaciones en las que se decía que la improvisación libre es una manifestación muy primitiva del arte, y que al arte no había que “elevarlo a las alturas” o algo así… Son dos puntos de vista que yo comparto completamente. Me gustaría saber el tuyo.

A mi me hace mucho sentido que el arte es un universo a veces inexplicable por más que se busque hacerlo, pero no deja de ser humano y sólo humano.

Las fuentes de inspiración son tan variadas que cada quien sólo las comprende en su mente, y no siempre se logra expresar el 100% de ello en la obra resultante, aunque eso sea uno de los objetivos principales.

Por el lado de la improvisación libre como manifestación primitiva, creo que no forzosamente puede verse de ese modo, si bien, en las primeras manifestaciones artísticas, todo se rigió por la improvisación, el sentimiento y la necesidad de comunicación.

También es cierto que grandes músicos desde siempre han improvisado, y a eso debemos obras musicales majestuosas que surgieron así, de dejarse llevar por ese lado humano y por el arrebato del momento.

Explícame brevemente tu concepto musical.

En esta etapa de mi vida me surgió la necesidad de reinventarme y lograr esa identidad que llevaba años buscando a través de la música.

Por cuestiones personales decidí darme unos meses de esparcimiento para lograrlo y atender otras necesidades que a veces uno deja de lado, despejarme y encontrar vías.

Ahora me encuentro trabajando en una nueva idea y concepto que logra fusionar el jazz con elementos electrónicos, algo de pop, mucha improvisación y ritmos como el bossa nova y el be bop.  

Indica links, grabaciones, páginas webs…donde aparezcan tus proyectos

Cómicamente no he conservado casi ninguna grabación de presentaciones mías. Eso lo veo ahora no tan malo, ya que estoy en una etapa de renovación musical.

Aún así dejo un par de links de audios que logré rescatar. Uno es una sesión de improvisación con la Asociación de Música Libre y el otro fragmento es un proyecto en el que participo con músicos talentosos incursores en la experimentación.

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