Miquel Àngel Marín y sus reflexiones

Mi amigo Miquel Àngel Marín es un pez volador que transita por el continente, y por la espalda de una serpiente mimada de honores.

Miquel Àngel Marín, espada contra espada, lucha contra la voluntad de muchos que quieren arrinconar su alma, se perpetra contra un muro aislado y conquistado por agujeros de ratones completamente noqueados por babosos de la más hermosa índole.

Sin embargo, él siempre llega para crear una atmósfera irreversible de caos e impaciencia, que es capaz de luchar contra el aura de un músico infalible e infatigable…, el creador de un nuevo mundo, místico e inexplicable, que nada entre dos aguas y contra unas cuerdas que se queman en presencia del combustible más dañino.

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Rozando con las más inmundas paletas de la injusticia, y manteniendo un halo muy salvaje, se parapeta contra las columnas de las montañas, y recrea una salida hacia el exterior, una salida hacia el infinito.

¿Así es mi amigo Miquel Àngel Marín? … Miquel Àngel Marín, quien ha escrito el siguiente texto:

miquel àngel marín

Miquel Àngel Marín – Durante la encerrona… (I) VEINTISÉIS DEL TRES DEL DOS MIL VEINTE.

Mi amigo Javier Entonado me escribe estas palabras: “un amigo mío, Ren Walters, improvisador australiano, me dijo una vez “la performance empieza cuando te levantas y acaba cuando te acuestas” y yo añado, “quizá continúa mientras duermes, con los sueños”.

Lo cotidiano es performance. Una vez, un amigo músico, en un día cualquiera de cotidianeidad cualquiera, me dijo: “yo soy de hacer, no de leer”.

Y unos años antes, otro conocido me dijo: “Ya no me sorprende nada”, dejándome patidifuso, boquiabierto, y realmente sorprendido que ya nada le sorprendiera, a mí, que voy por ahí dejando entrar moscas en mi boca abierta.

Otro amigo hablaba de la cotidianeidad como rutina. Yo me declaro anti-rutiniano, como Duchamp (perdón por el lapsus asociativo: Duchamp era anti-retiniano).

El sueño es performance. Siempre se nos ha dicho que la materia de los sueños (el material de la película) es lo inconsciente, o sea, aquello no pensado.

Y parece ser que la forma de los sueños (la película) es el collage, el ensamblaje inconexo y disperso de motivos heterogéneos, con un argumento o no-argumento más bien plural y sin centro fundamentador.

La vida es sueño, esta película es como un sueño, acabo de vivir un sueño…

El sueño es metáfora, es transporte, es viaje a otra parte, a otro porte, la imaginación, el picaporte que llama más allá de lo real, de lo ya pensado, de lo ya consciente.

Lo cotidiano y el sueño, el día que no empieza y la noche que no acaba, pareciera que no hay solución de continuidad, dos categorías, un binomio, una dualidad, una oposición.

Lo cotidiano es sueño, fuente inagotable, material dúctil y maleable como el terror de vivir lo cotidiano, por qué no, en manos del artista.

Extrañamiento del mundo como poesía que ama la complejidad, y que no reduce, sino que amplía el mundo.

Atentamente:
Miquel Àngel Marín & J.G. Entonado (a.k.a. Arín Dodó)

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