NWOTHM, ¿una década perdida?

En noviembre de 2018 se cumplieron diez años del lanzamiento de Into the night (2008), el disco debut de Enforcer, una banda que con el paso de los años (y sin proponérselo) inició lo que la escena empezó a llamar la Nueva Ola de Heavy Metal Tradicional (NWOTHM, por sus siglas en inglés).

¿Qué podemos decir diez años después de este género? La verdad es que no mucho. Aunque han surgido innumerables agrupaciones, muy pocas han logrado salir del underground, y las pocas que lo consiguieron nunca se consolidaron.

“Nadie está llenando grandes recintos, la verdad es que todos tocamos frente a 100 u 800 personas, rara vez más. Nada ha explotado, todos seguimos siendo pobres y probablemente así continuemos”.

Jackie Slaughter – Guitarrista fundador de Skull Fist en entrevista para Metal Invader.

New Wave of British Heavy Metal (NWOTHM), ¿una década perdida?

¿Cuándo surge la NWOTHM?

Hagamos un recorrido por esta década donde la NWOTHM vio nacer y morir grandes agrupaciones, e intentemos comprender por qué ocurrió de esta manera.

El término es una clara alusión a la NWOBHM (New Wave of British Heavy Metal), pues recupera el sonido clásico del Heavy Metal con guitarras armonizadas, bajo explícito, y voces que no temen ejecutar notas altas.

Hay discos que se encaminaron por aquel sendero musical a mediados de la década pasada, siendo Bullet, con su debut Heading for the Top (2006), una de las primeras agrupaciones en consagrarlo.

Pero nadie empezó a hablar de una nueva ola de heavy metal tradicional hasta que Enforcer lanzó en 2008 su disco debut ya citado (Into the night), y con él su video: Black Angel, donde el bajo de Tobias Lindqvist recordó a todos los que escucharon esa canción que el Heavy Metal se hizo grande por obra de Steve Harris y Iron Maiden. Se consumó un shock temporal que hizo revalorar el pasado en el presente.

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Enforcer

Y no es para menos, los grandes estandartes del Heavy Metal estaban muy venidos a menos: Judas Priest había lanzado un soporífero Nostradamus (2008); Iron Maiden había hecho un parco A Matter of Life and Death (2007).

El sonido de Enforcer llenó un espacio que en ese entonces nadie (mucho menos las bandas estandarte) tenía interés por volver a tocar. El impacto de su video Black Angel estaba hecho. A partir de ese momento vino una interesante sucesión de lanzamientos que hicieron cada vez más grande la bola de nieve de la NWOTHM.

Emergen las primeras bandas de la NWOTHM

Entre 2009 y 2011 emergieron agrupaciones y lanzamientos muy importantes para la consolidación del estilo. Quienes vieron el video de Black Angel seguramente también vieron (por magia del algoritmo de YouTube) el video Chained Up In Chains, de la banda canadiense Cauldron, donde por cierto, Ian Chains (guitarra) aparece con una playera de Enforcer.

Un año después del debut de Enforcer, Cauldron lanzó el disco Chained to the Nite (2009), sugiriendo que los planetas se estaban alineando para traer de vuelta el sonido clásico del Heavy Metal.

En aquel 2009 ambas agrupaciones hicieron una gira por Estados Unidos, demostrando que eran perfectamente conscientes que ambas bandas representaban una nueva camada.

Esto quedó más cristalizado con el split denominado: Nightmare over the UK, un pequeño disco con dos canciones (Midnight Vice de Enforcer y Chained Up in Chains de Cauldron) que sólo dieron a los primeros 50 asistentes de su gira europea, hoy un redondo de culto total.

Más tarde ese mismo año (2009) surgió el tercer gran bombazo, esta vez desde Los Angeles, en Estados Unidos. De la mano del bajista Jon Leon, White Wizzard lanzó su segundo EP: High Speed GTO (2009), con un increíble video de la pieza homónima, demostrando que el sonido clásico todavía podía llamar la atención de los escuchas.

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White Wizzard

Luego vino el increíble 2010, marcado por cinco lanzamientos clave: el debut formal de White Wizzard con Over the top; el segundo lanzamiento de Enforcer: Diamonds; el debut de Striker con Eyes in the Night; la irrupción de Steelwing con Lord of the Wasteland; y la aparición de un EP histórico: Heavier Than Metal de Skull Fist.

Finalmente, en 2011, ocurrió el otro gran acontecimiento de la NWOTHM: el surgimiento en Alemania de Alpha Tiger hizo tambalear a Enforcer como la banda insignia del estilo. Su debut: Man or Machine, sorprendió a todos por la increíble voz de Stephan «Heiko» Dietrich, que juntaba los mejores elementos de Bruce Dickinson y Michael Kiske, volviéndose una de las mejores voces en todo el género.

La NWOTHM se vuelve oficial

Con todas esas bandas, el término NWOTHM empezó a estandarizarse, y poco a poco se le catalogó a esas agrupaciones con ese mote, a pesar de que los mismos músicos se distanciaban del mismo o nunca se asumieron como tal.

En conjunto, los discos lanzados entre 2010 y 2011 afirmaron la idea entre el público y la prensa que había una nueva ola de agrupaciones dedicadas a recuperar el sonido clásico del Heavy Metal, que bandas como Judas Priest y Iron Maiden prefirieron abandonar años atrás.

La etiqueta finalmente cobró fuerza entre 2011 y 2012, cuando era perfectamente claro que había tres conjuntos dominando la escena: Skull Fist, Enforcer y White Wizzard. Por desgracia, los problemas no tardaron en aparecer.

Aunque Canadá y Suecia eran los países sede de la NWOTHM, Suecia fue ganando terreno pues la cantidad y calidad de bandas que ahí surgieron fue notable, como Air Raid, Katana, Ambush, Candle, Night, Starblind, y un largo etcétera.

Canadá poco a poco se fue apagando, teniendo sólo en Striker, Cauldron y Skull Fist sus tres referentes más importantes. Aunque surgieron algunas bandas como Iron Kingdom, Manacle y Axxion (esta última hecha por miembros que abandonaron Skull Fist), no hubo un brote tan amplio como en Suecia.

Las primeras señales del declive de la NWOTHM

Los problemas de alineación fueron una constante en la interesante pléyade de bandas que emergieron en el primer lustro de la década pasada. Aunque lograron lanzar discos que daban seguimiento a un estilo muy bien definido, una a una fue desapareciendo.

White Wizzard nunca pudo establecer una formación estable, sus constantes cambios de alineación hicieron de esta banda una agrupación muy intermitente.

A pesar de haber lanzado cuatro discos, ningún lanzamiento pudo mantener juntos a todos los miembros el tiempo suficiente como para terminar una gira y empezar un nuevo álbum.

Steelwing tuvo una gran corrida, Rickard Sviestins era la mejor voz de la NWOTHM, pues cantaba exactamente igual que en sus discos, pero algo ocurrió entre 2012 y 2015.

Su tercer disco: Reset, Reboot, Redeem (2015) dio un giro total a su estilo, lo que alejó a gran parte de sus escuchas que habían aumentado exponencialmente después de lanzar: Zone of Alienation (2012).

Después de ese cambio de estilo, Steelwing sólo fue capaz de terminar su gira y decir adiós, pues los fanáticos mostraron una clara indiferencia a su nuevo sonido.

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Alpha Tiger

Un caso similar fue el de Alpha Tiger. Después de lanzar tres extraordinarios discos, para sorpresa de todos, «Heiko» Dietrich anunció su salida por una oferta laboral que había recibido, dejando a la banda con un enorme boquete que Benjamin Jaino nunca fue capaz de cubrir.

Dieron un giro a su música para que Jaino brillara mejor, pero aquel cambio significó el asesinato de un tigre de bengala en estado salvaje. No tuvieron más remedio que decir adiós, pese a ser de las pocas bandas que consiguieron llegar a escenarios grandes como Wacken.

¿Qué sobrevive hoy en la NWOTHM?

Cauldron no demostró muchas ganas de seguir la vía de un sonido clásico. Su alineación de tres miembros hizo muy grande la brecha entre el sonido de sus canciones en vivo y las versiones de estudio.

Aunque han girado varias veces por Europa, hoy en día siguen siendo una agrupación que se presenta en bares, incapaces de llenar recintos de mediana magnitud. Su estampa sigue siendo la de una banda under a pesar de llevar 12 años tocando.

Skull Fist no corrió con mejor suerte: siempre que la banda se dirigía a consagrarse como la punta de lanza de todo el género, alguna catástrofe ocurría.

Antes de lanzar su hiper laureado disco debut: Head öf the Pack (2011), Sir Shred y Alison Thunderland dejaron la banda para formar Axxion, retrasando los planes de la banda.

Zach Slaughter encontró en Jonny Nesta y Casey Slade sus dos más cercanos aliados; sin embargo, cuando todo estaba listo para su muy esperado segundo álbum, Slaughter sufrió un terrible accidente en patineta, lo que retrasó aún más las cosas. Por si fuera poco, en 2017 Jackie tuvo que someterse a una cirugía de garganta, lo que devastó sobremanera el timbre de su voz.

Aunque Skull Fist sigue siendo una de las agrupaciones mejor recibidas, sobre todo en Latinoamérica, su último disco: Way of the Road (2018) fue una inobjetable señal de que las malas experiencias golpearon muy duro a Zach Slaughter, repercutiendo en el sonido de la agrupación.

¿Qué nos queda de la NWOTHM?

Después de 10 años, innumerables agrupaciones han aparecido por todos los rincones del planeta bajo la bandera de la NWOTHM; sin embargo, muy pocas han conseguido dar el salto a las grandes ligas.

De todas las extraordinarias agrupaciones que vimos nacer desde 2008, hoy podemos decir que sólo dos se mantienen con estabilidad y visión de futuro: Enforcer y Striker.

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Striker

Striker no tiene el mismo impacto de Skull Fist, pero sí es una banda con mucho más estabilidad. Fue de las primeras agrupaciones en conseguir un contrato con una disquera consagrada como Napalm Records, algo que Skull Fist no ha podido lograr hasta ahora.

No conformes con eso, después de dos discos con Napalm Records, crearon su propio sello: Record Breaking Records, con el que han lanzado sus últimos tres álbumes, uno al año, un ritmo que ninguna otra banda de la NWOTHM ha conseguido.

No obstante, a pesar de la envidiable estabilidad y proyección, todavía no han sido capaces de encabezar el cartel de algún festival grande, sus presentaciones siguen siendo en bares la mayor de las veces; sin embargo, su última gira por Norteamérica sugiere que la agrupación va en ascenso, y que con un poco de constancia podrían dar ese salto a las grandes ligas.

Enforcer es sin lugar a dudas la banda más establecida y consolidada de la NWOTHM. Es la única agrupación del género bajo la firma de un gigante como lo es Nuclear Blast.

Aunque hasta la fecha no han conseguido ser cabezas de cartel en un algún festival, su participación en el Loud Park Festival en 2013 es el concierto más multitudinario que ha tenido alguna banda de este género, fue incluso más grande que la de Alpha Tiger en Wacken.

Su siguiente disco, aún por anunciarse, promete ser un punto coyuntural en su carrera: determinará si la banda está finalmente para grandes cosas o se quedará en la medianía de los conjuntos actuales.

La NWOTHM vive, pero no en las grandes ligas

A diez años de su nacimiento, la NWOTHM no ha tenido bandas capaces de vender cientos de miles de discos, ni de llenar estadios.

La mayoría de sus exponentes son bandas underground que luchan por abrirse paso en sus escenas locales; muy pocas son las que consiguen tener una proyección internacional.

Esto no debe ser visto como un rasgo negativo. Hoy en día la escena internacional del Metal ha adquirido rasgos propios de la música pop, con entregas de premios, apariciones en programas de televisión y espacios mediáticos que, para bien y para mal, han transformado su sonido y la actitud de los músicos.

La NWOTHM todavía se mantiene al margen de esa frivolidad; aún es posible encontrar bandas que tocan por pasión, por gusto, manteniendo vivo un sonido que nos recuerda por qué nos gusta tanto ese género.

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One Comment
  1. Enrique
    agosto 6, 2019 | Responder

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