Festivales en Extremadura y la nueva normalidad

¿La «nueva normalidad» musical extremeña? ¿Cómo serán los festivales en Extremadura a partir de ahora?

Seguimos en un periodo de incertidumbre en muchos aspectos de la vida desde que apareció en nuestras vidas el dichoso Covid 19. Las consecuencias en el ámbito de la salud ya las conocemos diariamente, y todo apunta que habrá una crisis mundial, tanto económica, como laboral y de otros aspectos como la del 2008.

A nosotros nos compete saber que, con la nueva normalidad, el sector de la música, en concreto la de Extremadura, hacia qué camino continuará, y para ello preguntamos a programadores, músicos, organizadores, o djs importantes de festivales y salas de Extremadura sobre el futuro de esta disciplina.

Quizás también te interese leer:
Festivales de Primavera para Verano/Otoño
Feminismo en Extremadura – 3 mujeres de bandera
Guoman 2020, aplazado por el CoronaVirus

Festivales en Extremadura y la nueva normalidad

festivales

Festivales en Extremadura – VALEN RODRIGUEZ (PATXI)

Una de las personas claves, musicalmente hablando, como referente musical en la provincia de Cáceres. Valen domina todos los ámbitos de la música de Extremadura, tanto en el escenario, detrás del escenario, o bien en los despachos. Repasamos su carrera antes de someterlo a nuestro test.

En 1993 formó Koma Etiliko (Maqueta + 1 disco), donde además de tocar con la banda, gestionaba la contratación del grupo.

En 1997 crea la productora Fatkroketing Producciones, encaminada a llevar grupos de diferentes estilos dentro del Rock a toda la zona norte de Extremadura

En 1997 formó Los Jacobos, una de las bandas Punks más importantes de Extremadura, con la que sigue actualmente tocando.

Vayamos a su faceta detrás y en los despachos. Stage manager de los festivales NavalÑam, Rock In Pino, Picota&Roll, SummerGil, Mayorga Rock, Rolling Custom Rock…

Como promotor de conciertos, ha contratado con Fatkroketing a grupos de diferentes estilos:

El Koala, Lendakaris Muertos, Malevaje, Dos Tenores Def, Escuela de Odio, DDT, The New Raimon, Fanta, Los Reactivos, Airbag, La Gripe, EUKZ, Mama Ladilla, Estirpe, etc.

Ha trabajado en producciones de eventos, la productora responsable del Extremúsika, tales como: El Drogas, Victor Manuel, La Guardia, Ismael Serrano, La Orquesta Mondragon, Marea, Mojinos Escozios, La Hungara, Rulo y la Contrabanda, Los Brincos, Maldita Nerea, Taburete, etc. 

Una vez que hemos descubierto la trayectoria y profesionalidad de Patxi, vayamos al test:

festivales

Eres trabajador y colaborador de Mayorga Rock, festival organizado por Amantesdementes y Piñata Productions, ¿qué futuro deseas para el festival?

Pues espero que sea un futuro maravilloso. Ya es un referente en el norte de la provincia, y la gente lo espera con muchas ganas. Por el festival han pasado pesos pesados y grupos míticos que ni en 7 vidas hubiésemos pensado los “mayorgeros” que veríamos.

La Banda Trapera del Rio o Decibelios pueden ser un ejemplo de lo que quiero decir. Este año está complicada la cosa con el Covid19, y si tenemos que esperar al 2021, pues no quedara más remedio. Esperemos que el Ayuntamiento de Plasencia siga confiando en el festival, y lo vea como escaparate de la ciudad.

¿Se puede sobrevivir desde una región como Extremadura de la música?

En mi caso no. Tengo que hacer malabares y agarrarme a otros trabajos para poder arrimar el hombro a fin de mes. Cierto es que son también relacionados con la música, como pegada de carteles y producciones en teatros, pero ni de coña¡¡

Mi mujer tiene un trabajo serio (risas), y es la que sostiene los palos del chozo. En estos tiempos imagínate lo que puedo aportar. Ya lo digo yo: NADA, cero.

En cuanto a gente que tiene grupos y que conozco, pues lo mismo. Tienen curros que los fines de semana les permiten salir a tocar, pero ni de coña para vivir. Tal y como está la situación actual, veo muy difícil que un grupo se pueda profesionalizar.

¿Hay que pagar por la música o la cultura?

Parafraseando a los Aviador DRO: SÍ, POR SUPUESTO. Primero porque así se valora al grupo, que es lo principal.

Para poder pagar los gastos que conlleva el organizar un concierto, que son varios, y la gente a veces no lo sabe, y que no se me olvide, y es muy importante: si pagas por un concierto evitas muchas situaciones que dan vergüenza ajena, como dejar entrar a una despedida de soltero y que le pidan al grupo “La Ramona pechugona”, o una canción de “Los tal y cual Pascual”, o ver cómo la gente habla sin prestar atención al grupo o artista.

Ya con eso, el que ha pagado la entrada te lo agradecerá de por vida. El valor de la entrada es el valor que le da la persona a la música, al grupo, y al promotor.

¿Prefieres grupos originales o de versiones? ¿Debe la administración pública programar grupos tributo?

Pues si monto yo el concierto ORIGINALES, pero el hostelero de turno, la sala, o el ayuntamiento prefiere VERSIONES.

Los grupos de versiones dejan más dinero para los 2 primeros, y para el tercero deja la sensación de que como no pueden tener al auténtico y original, tienen una copia.

El alcalde o concejal contento, y el pueblo (que no paga) también. Siempre que puedo meto un ORIGINAL antes del grupo de versiones. Es mi manera de reivindicar a los grupos que tienen canciones propias.

Peliaguda pregunta, amigo (risas). No debería, pero la gente es la que manda. Me gustaría que la administración apostara por dar más dinero a los festivales pequeños, y que estos vayan subiendo escalones.

¿Cuesta mucho programar en nuestros pueblos, ciudades, o en nuestra región en general?

Sí, mucho. Bastante, diría yo. En mi caso, dispongo de solo 2 salas que me apoyan a “las duras y a las maduras”, y a las que les agradezco enormemente esa confianza. Son la Sala Impacto y el Pub Tarántula. También he organizado en Cáceres en la Sala Barroco.

3 días no podemos hacer nunca seguidos, solo dispongo de 2 (viernes y sábado), y normalmente los sábados los grupos se los reservan para capitales de provincia o localidades más grandes que Plasencia o Piornal. Por tanto, a muchos grupos no les interesa el norte de Extremadura.

El asunto de organizar festivales en localidades con ayuntamientos cada vez está más complicado, porque en algunas localidades hay ya gente joven que tiene ganas de organizar y se tiran al barro.

También me suelen dar trabajo como stage manager, lo cual les agradezco de corazón. A veces sirvo de lazo de unión para algunas contrataciones y como asesor.

Las ganas de organizar conciertos creo que se llevan en la sangre. En mi caso no se hace por dinero (que bienvenido es cuando se gana), lo hago porque es una forma de ver la vida, la cultura y las relaciones con las personas. Alguien tiene que hacerlo, pues bien, el destino quiso que yo fuera uno de ellos.

JOSE FRANCISCO VALLE

El pacense, a medio camino entre Extremadura y Cataluña, es el colaborador de la programación y organización del Granirock.

festivales

Además de eso, es un melómano con unas décadas en esto de la música, de gustos variados y diversos, donde lo mismo escucha a Barricada que a Radiohead, The Cure, o su musa, Janis Joplin.

Un referente por experiencia y elegancia musical, que cogió las riendas del festival hace pocos años. Le preguntamos sobre el futuro musical de la región:

¿Qué futuro le espera al Festival Granirock?

En principio va a seguir, pero pensamos que este tipo de eventos no van a poder celebrarse en mucho tiempo, y creemos que carece de sentido establecer “distancias”. No me imagino un pogo telepático. Ya veremos qué pasa en 2021.

Si la normalidad, no la nueva, la de antes, vuelve, celebraremos Grani en 2021.

Más allá creemos que seguiremos, pero dependerá su formato y cartel de las ayudas, que son pocas, y entendemos que la situación actual nos obliga a destinar recursos a otros temas más vitales.

¿Se puede sobrevivir desde una región como Extremadura de la música?

No. En relación a los Grupos, salvo casos muy contados, no, o eso creemos.

En cuanto a los eventos, creemos que tampoco, salvo los muy puntuales que puedan recibir una ayuda importante, el resto está difícil. Es simplemente densidad de población, comunicaciones, alojamientos…

Granirock forma parte de la oferta cultural del Ayuntamiento de Quintana. Por tanto, es algo diferente. Da un poco igual los números, aunque es evidente que se controlan totalmente todos los gastos. Es dinero público, de todos. Hasta ahora ha sido completamente asumible.

Dar ese evento a Quintana de la Serena, a la Comarca, a Extremadura, con esa repercusión económica y de intercambio de ideas y de cultura, es algo que se tiene que valorar mucho.

Los pequeños festivales, tipo los que hacen los Belloteros (Bellota Rock), creo que sí tienen más posibilidades mientras se mantengan en ese tamaño. Creo que Asociaciones como Bellota Rock son importantísimas, y deberían recibir más ayuda.

Granirock colabora con ellos (y ellos con nosotros) de una manera casi natural, sin protocolos establecidos. Pero es muy interesante y le estamos muy agradecidos.

Toda esta respuesta ha quedado bien, ¿verdad?, pues luego llega Camela, sin apenas publicidad, sin mucha historia, y te llena un campo de fútbol con más de 800 personas en la calle sin poder entrar, que no llenó ni Bad Religion, ni Rosendo, y, si acaso, casi lo consigue Calle Trece. Y se te queda una cara que no veas.

¿Hay que pagar por la música o la cultura?

Por supuesto que sí. Es un trabajo, un arte, un esfuerzo. Claro que hay que pagar.

¿Prefieres grupos originales o de versiones? ¿Debe la administración pública programar grupos tributo?

Sin duda alguna grupos originales. Granirock no tendrá tributos en principio, y pensamos que la Administración no debe pagar grupos tributo.

Otra cosa son las Bandas Covers, pero no para festivales. Quedan bien y hacen su función en las Fiestas patronales. Algunas son buenísimas y divierten, porque todo el mundo se saben las canciones. Pero en un Festival creemos que no.

¿Cuesta mucho programar en nuestros pueblos, ciudades o en nuestra región en general?

Buf, tengo cita en la peluquería, que vaya pelos tengo. Es una pregunta que quiero pensar bien, así que luego la contesto.

Bueno, estoy. Cuesta creo igual que en cualquier sitio. Dar con el cartel perfecto es complicado, depende de tu presupuesto, fechas. Tienes que pensar en grupos de la Comunidad, en bandas nuevas. Para esto último tenemos el Concurso de Bandas de Bellota Rock. Muy bueno y con un enorme nivel.

Grani lo que tiene es la suerte de tener a su director e “inventor” del Festival, y actual alcalde de Quintana de la Serena, Raimundo Dávila, que, a mi juicio, sabe también programar muy bien. Ha sido mucho tiempo Concejal de Cultura, y se nota mucho el dominio que tiene en estos temas y en Producción.

SERGIO MARTÍNEZ

sergio martínez

Productor de Mayorga Rock, director de Horteralia, Dj en Caballerizas Bar y copas, director editorial de la revista cultural extremeña Avuelapluma, y miembro fundador de la empresa cultural y de publicidad Amantesdementes. Una de las personas más influyentes actualmente en lo que a cultura se refiere.

Sus proyectos no solo se exportan, sino que son aire fresco en nuestra región, lo cual es de tremenda importancia. ¿Las claves del futuro? Seguro que él nos da alguna pista:

¿Qué futuro le espera al Festival Horteralia?

Buena pregunta para empezar. El futuro de Horteralia depende del futuro de los eventos de medio/gran formato. Llevábamos una proyección increíble.

Un X aniversario en Cáceres con cerca de cinco mil personas, y una edición especial en el WiZink Center de Madrid con dos mil entradas vendidas en menos de un mes. Una bendita locura. Un sueño que ahora está en pausa. Así que toca esperar a ver qué pasa, y cómo salimos de ésta.

Si podemos seguir con el modelo anterior de eventos, nuestra propuesta es clara: un evento grande pero cercano, sostenible medioambiental y económicamente, y en el que nuestro público se sienta como en su casa. Si no puede ser así, tocará reinventarse.

¿Se puede sobrevivir desde una región como Extremadura de la música?

Por supuesto. Hay muchos proyectos y artistas que lo confirman. Eso sí, es más difícil. Somos periferia, estamos mal comunicados y tenemos poca población, y, además, dispersa. Eso tiene sus pros y sus contras.

El principal problema es que estamos lejos de los grandes patrocinadores. Lo cual genera muchas veces dependencia de lo público. Y lo público tiene la incertidumbre de qué persona lo gestiona, y cómo entiende su labor.

Demasiada inseguridad para trabajar a medio largo plazo. Pero si hacemos productos de calidad, la gente se desplaza a Extremadura porque estamos bien posicionados geográficamente, entre Madrid, Sevilla y Valladolid.

Llevo más de diez años organizando festivales y conciertos, y he tenido de todo. Pequeñas y grandes alegrías, y, también traspiés considerables. Pero lo que tengo claro es que hay que crear productos de calidad. Sólo desde esa premisa puedes crecer y vivir.

¿Hay que pagar por la música o la cultura?

Yo no tengo ninguna duda. Sí. Para mí, uno de los grandes problemas de esta región es la cultura del todo gratis que desde las administraciones públicas se ha promocionado.

Han acostumbrado muy mal al público. Se debería cobrar siempre. Un mínimo. Algo. Aunque sea poco, pero siempre se debería pagar una pequeña entrada. Detrás del músico y su actuación hay muchas horas de trabajo, y luego mucha gente detrás: está el técnico de sonido, el escenario, el diseñador, la web, el catering… Todo eso hay valorarlo.

Nosotros empezamos con Horteralia gratis, y aunque para la gente fue todo un éxito, nosotros nos dimos cuenta de que era un error.

Nos han dicho de todo por ir subiendo el precio de las entradas, pero ahora somos un festival sostenible que no dependemos del dinero público, y que contrata cada año unas cuarenta empresas, con más de doscientas personas trabajando, y con el que tenemos un impacto económico en la ciudad de casi un millón de euros.

Y todo eso con 15 o 20 euros de entrada por más de 12 horas de música. Eso no sería posible si hubiéramos seguido con un festival gratuito. O sí, si te lo paga la administración. Pero no debemos aspirar a eso. Es un error. Lo que hemos hecho es crecer, evolucionar y mejorar. Crear industria cultural.

¿Preferís grupos originales o de versiones?

Pues creo que, como todo en la vida, no todo es blanco o negro. Está claro que lo primero es la música original, el crear tu sonido, encontrar tu hueco.

Entiendo que a eso es a lo que aspira todo músico o grupo. A crear su música. Dicho esto, hay grandes grupos de versiones. Y hay grandes canciones interpretadas por muchos músicos distintos.

Como promotor de eventos, prefiero la música original porque creo que un festival tiene la obligación de descubrir talento. En el Mayorga Rock, durante siete ediciones, no hemos repetido una banda, y creo que hemos programado con calidad y atrevimiento. Y ninguna era de versiones. Y a veces el público no nos ha respondido. Esa es la verdad.

A veces el público te castiga porque no quiere salir de su zona de confort. Prefiere ver siempre a los mismos grupos y bailar las mismas canciones una y otra vez. Pero es un riesgo que si te gusta la música tienes que correr.

¿Debe la administración pública programar grupos tributo?

Sinceramente creo que ése es el menor de sus problemas. Hay que entender que a un pueblo de La Siberia o Las Hurdes nunca irá a dar un concierto Bruce Springteen. ¿Es malo que vaya un grupo que haga sus versiones, o de Fito, o, de Extremoduro a tocar allí? Creo que no.

Lo importante es que la administración púbica defina qué criterios sigue para apoyar unos eventos y no otros. Y cuando lo tenga claro, apostar por ellos a medio plazo. Sólo así se puede trabajar. No empezando cada año desde cero.

La motivación ideológica, el excesivo protagonismo de la propia administración, y el café para todos han hecho mucho daño en la región. Los grandes festivales de la región son casi todos públicos.

Mucha gente con talento se ha cansado de trabajar, y otros con grandes ideas han desistido, y, sin embargo, se apoyan, o que no aportan nada, ni culturalmente a la ciudadanía, ni económicamente al sector.

¿Cuesta mucho programar en nuestros pueblos, ciudades o en nuestra región en general?

El problema es la población. Somos pocos para hacer rentable la oferta. En Cáceres, por ejemplo, cuando coinciden varios conciertos o eventos a la misma vez, no hay público para todo porque somos pocos los que queremos pagar por un buen concierto o un festival.

El reto es crear público. Y no es fácil. Pero el público no se crea haciendo festivales gratuitos cada semana. Al contrario.

Más información sobre estos festivales en los siguientes enlaces:
BellotaRock
Mayorga Rock
Extremúsika
Horteralia

Deja tu opinión!

2 + 15 =