Improvisación Libre con Ricardo Tejero

La primavera pasada, mi amigo Ricardo Tejero me pasó la grabación de un concierto de improvisación libre que dio él en 2014 en Valparaíso, junto a otros dos improvisadores, y me gustó tanto que les propuse hacerles a cada uno de ellos/a una entrevista.

A Ricardo ya se la hice hace años (VER AQUÍ), pero como en esta entrevista de hoy hay preguntas nuevas, siempre viene bien que el Maestro Ricardo Tejero nos hable de su experiencia y de su forma de entender la improvisación libre, el arte, y la vida.

Escucharle (tanto tocar como hablar) a él siempre ha sido, es, y será un placer. Por cierto, en CentroCentro, en Madrid, en el ciclo VANG III – MÚSICAS EN VANGUARDIA, el día 8 de octubre (si la pandemia lo permite), Ricardo Tejero participa junto a Pedro Pablo Cámara. Muy recomendable!

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Improvisación Libre con Ricardo Tejero

improvisación libre

¿Cuándo y cómo llegaste a la improvisación libre? ¿Por qué te interesa esta forma de hacer música?

Llegué a la música improvisada libre o improvisación libre de la mano de Wade Mathews. En el año 1992 comencé a tomar clases de saxo con él, y quien le conozca podrá imaginar que era casi inevitable que no llegaran a aquellas clases maneras “poco habituales” de hacer y escuchar la música.

Así que en realidad fue un poco una casualidad. Si hubiera caído con otro profesor, no sé muy bien cuál hubiese sido mi experiencia y mi relación con esta música, porque yo, en aquel momento, estaba realmente más interesado en zambullirme en el Jazz.

Pero el mundo sonoro que descubrí en aquellas clases fue para mí muy revelador. No hablo solo de la improvisación libre, sino de una manera abierta y curiosa de escuchar y entender el hecho musical en su conjunto.

Esa apertura y esa curiosidad, que constantemente debe estar en la improvisación libre, es lo que más me atrae: la posibilidad de sentir que cualquier cosa es posible, que lo que ocurra depende solo y exclusivamente de las decisiones (o la ausencia de ellas) de los que estamos allí haciéndolo.

Además, creo que la improvisación libre trajo al quehacer musical una dimensión social, filosófica, e incluso política que, a mí al menos, me interesa, y que suele haberse perdido casi por completo en otras músicas, por ejemplo, en el Jazz.

 ¿Crees que es necesario escuchar música improvisada libremente para ser un buen improvisador? Es algo que me he planteado de vez en cuando. Yo, en particular, no suelo escuchar mucha música improvisada. Por supuesto, en los conciertos que asisto, o mientras toco con otra gente, pero no suelo escuchar discos o ver vídeos de este tipo de música. Lo hago, pero no con frecuencia. La fuente de inspiración la busco en otros sitios…: lectura, escuchando música “convencional”, e interesándome por otras disciplinas artísticas o no necesariamente artísticas. ¿Cuál es tu opinión?

Bueno, esto es una pregunta que mucha gente que hace música improvisada me pregunta y se pregunta. Te sorprendería la cantidad de gente que la hace y no la escucha en casa.

Si te soy sincero, a mí esto me resulta un poco sorprendente, sobre todo porque alguna de esas personas que no suelen escuchar (y me refiero a ponerte un disco en casa y escucharlo) luego son magníficas improvisadoras (lo digo en femenino porque estoy pensando en alguien muy concreto).

Yo sí que escucho música improvisada libre y, como todo, va por etapas. A veces he pasado un tiempo escuchando sólo esto, y luego durante un tiempo no me pongo ningún disco por meses, y escucho otras cosas.

A mí me parece esencial escuchar a otros músicos haciendo esto. Me ayuda a descubrir nuevos caminos y entender más a través de lo que otros hacen, pero también puedo llegar a entender que haya quien nunca la escucha, como tú. Supongo que esto va por “barrios”.

Lo que sí que me cuesta más trabajo es entender a quienes quieren hacer esto y ni escuchan ni la practican. En esos casos el resultado sí que es, casi siempre, muy decepcionante.

¿Piensas que el arte hay que tomárselo “en serio”? Quiero decir, si hay que tenerle respeto, o simplemente encararte con él y hacer lo que sientas sin pensar en cómo te van a juzgar. ¿Es algo elevado y trascendental? ¿o es preferible, en tu opinión, bajarlo de su pedestal y considerarlo más terrenal, menos sublime?

Bueno, creo que esta pregunta tiene diversas lecturas. Por ejemplo, yo creo que cuando tú dices eso de “encararte con ello y hacer lo que sientes sin pensar en cómo te van a juzgar” estas ya hablando de algo bastante serio.

Es importante no confundir hacer algo en serio con tomarte muy en serio lo que los demás piensen sobre lo que haces. Yo creo que uno tiene que tocar, sobre todo y fundamentalmente, para uno mismo, y el primero al que tiene gustarle lo que haces es a uno mismo, pero haciéndolo con sinceridad, claro.

Y este ejercicio de responsabilidad y sinceridad con uno mismo es para mí algo muy serio. Si, luego, le gusta a la gente, pues mucho mejor. De todos modos, también he aprendido que cuando uno hace las cosas con integridad y sinceridad, tan solo eso ya suele ser apreciado, aunque el contenido pueda no ser gustado.

Y lo de elevado y trascendental son adjetivos que conllevan demasiados significados paralelos. Si con ellos quieres decir que esto que hacemos (me refiero aquí al arte en general) está por encima de cualquier otra cosa, o en un plano superior, pues mi respuesta es que no.

Yo creo que la creatividad y la expresión humana puede llegar por muchos caminos. Yo, por ejemplo, he admirado siempre mucho a los carpinteros, o los artesanos en general. Trabajar con destreza con las manos es una forma para mí excelsa de inteligencia y creatividad (de la que no soy un ejemplo en absoluto).

Así es que creo que el arte entendido como creación simbólica es sin duda una manera superior de inteligencia, pero como otras muchas. Una vez escuché a Le Qua Nihn decir que “él no se consideraba un músico sino un artesano de los sonidos”. Bueno, pues quizá esa respuesta condensa lo que quiero decir.

¿Qué es para ti “espacios” en una pieza? Quiero decir, que si te dicen: “vamos a crear una pieza con ‘espacios’, ¿qué interpretas?

Ésta sí que es una pregunta más técnica.

Espacio para mí es como cuando uno está falto de aire y éste le llega, para equilibrar, para aliviar, para recomponerte, para pausar, o para seguir…

Y, en concreto en la música, espacio puede ser un silencio, o silencio en general. Puede ser un cambio de textura, de dinámica, pero puede ser también tocar un arpegio en Do mayor en un momento determinado o al contrario, dentro de un discurso tonal, traer ruido… Yo entiendo así eso que tú llamas “los espacios”, si he entendido bien lo que tú quieres decir con esa expresión, claro.

¿Consideras que la improvisación libre es un género musical autónomo?

Yo no creo que sea un género musical, sobre todo porque la improvisación libre se puede, y se suele, manifestar de maneras muy diversas, tanto en su contendido como en su forma.

Pero sí que creo que la improvisación libre es una actitud, un sentido estético en sí mismo dentro de la música, que le diferencia de otras maneras de hacer música más homogéneas y más unitarias.

La improvisación libre se resiste a los parámetros musicales (creo que es parte de su esencia), y por ello se escapa a las clasificaciones de una manera “compacta”.

Sí que creo, sin embargo, que hay y ha habido una especie de interés por parte de algunos improvisadores libres a ponerle límites estéticos a esta música, a delimitarla, y esto creo que podría hacer más fácil su clasificación, sin duda, pero también creo que sería el comienzo de un proceso de descomposición desde dentro de esta forma de hacer y entender la música.

Hay músicos e improvisadores (como yo, por ejemplo) cercanos a la idea de hacer primeras tomas y de dejarse llevar por la intuición, la inmediatez y la espontaneidad. Hay quien dice, sin embargo, que esa forma de entender el arte lleva a fórmulas repetitivas y aburridas, y que el ensayo y la composición son necesarios para evitar esos inconvenientes. En mi opinión, las fórmulas y patrones se repiten en cualquier manifestación artística. ¿Qué opinas?

En mi opinión, uno debe tener un lenguaje aprendido e inventado a la vez, para poder hacer ésta, o cualquier otra, música.

La espontaneidad, la intuición, la inmediatez…, no tienen porqué estar reñidas con la práctica, el estudio, el rigor en el trabajo. De hecho, creo que existe una especie de dependencia mutua.

A mí una vez un profesor me dio un consejo que yo intento llevar adelante siempre que puedo, me dijo: “cuando estés aquí (esto fue en el Leeds College of Music) aprende todo lo que puedas, hazlo con rigor, con disciplina, con mucha atención, pero cuando salgas ahí fuera a tocar, olvida todo y, simplemente, toca”.

Esto es lo que quiero decir con tener un lenguaje. Todos sabemos muy bien que nos será más fácil explicar algo en nuestro idioma habitual que en otro que no usamos (aunque hablemos) con normalidad, y no digo ya uno que no hablamos.

Por ello yo creo que lo importante es tener algo que decir, y luego un lenguaje en el que estemos lo más adiestrados posible para decirlo, porque creo que lo haremos de la manera más libre, creativa y espontánea posible, y el mensaje será más completo, llegará con más plenitud, creo.

Por eso es importante en la práctica adiestrar y construir bien un lenguaje, y luego ir a la charla y soltar sin pensar en qué idioma estas usando, sólo soltar…

En un libro llamado “El nuevo paisaje sonoro”, de R. Murray Schaffer, viene la siguiente afirmación: “Es cierto que hay mucha gente que no son sensibles al ruido; pero esos son precisamente los que tampoco son sensibles al argumento, o al pensamiento, o a la poesía, o al arte, en una palabra: a cualquier tipo de influencia intelectual. La razón de esto es que el tejido de sus cerebros es de una calidad muy tosca y ordinaria. Por otro lado, el ruido es una tortura para gente intelectual”. ¿Cuál es tu opinión sobre esta afirmación?

Waw, no conocía esta afirmación. Déjame pensar en ella…… Pues esto me recuerda a algo que dijo John Cage, algo así como que si escuchamos lo que oímos podemos llegar a amarlo, sea lo que sea, pero si solo lo oímos, podemos llegar a aborrecerlo, sea lo que sea.

Creo que ahí está el secreto: acercarse a las cosas con curiosidad real y sincera.

Explícame brevemente tu concepto artístico

Pregunta resbaladiza ésta. Si por concepto artístico entiendes una intención, un propósito general, se me ocurre que el mío es hacer música de la manera más libre y fiel a mis criterios. Hablar sobre esos criterios sería para otra pregunta.

Más información sobre Ricardo Tejero en el siguiente enlace:
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