La Música Electrónica en Bolivia en la actualidad

La industria musical ha sido una de las grandes afectadas debido a la pandemia del COVID-19. En Bolivia, los músicos, y en este caso los DJ’s/productores y la música electrónica han sentido los efectos de dicha pandemia.

Imposibilitados de realizar sus actividades de forma habitual, con una situación totalmente agravada para quienes viven exclusivamente de la música, y conscientes de que sus actividades (eventos, presentaciones en vivo) tardarán mucho tiempo en volver a la normalidad, es que se organizó una charla virtual para tratar algunos puntos importantes para DJ’s/productores bolivianos.

El 4 de abril de 2020, a las 11 am (Hora Bolivia) se llevó a cabo un conversatorio virtual sobre la situación actual que atraviesa el mercado de música electrónica en Bolivia. Esta charla fue organizada por Alejandro Ustárez, Efraín Candia y Luis Soria.

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Se contó con la participación de DJ’s/productores bolivianos como Nina Schatz, JoC H, Pituko, Ra Beat, entre otros. Además de organizadores de eventos, e incluso oyentes de este género musical que participaron del mismo.

Varios fueron los puntos tocados, sin embargo, se trataron algunos de vital interés:

El primero de ellos enfocado a la situación actual de la música electrónica debido a esta pandemia. El segundo, referido a la conformación de un gremio de DJ’s/productores, sonidistas, organizadores de eventos, etc, que respalde su trabajo y les pueda brindar visibilidad y apoyo ante el gobierno.

El tercero, concerniente al tema de los impuestos para la realización de eventos, y el apoyo gubernamental/municipal hacia la escena de música electrónica en el país.

Y el último punto, enfocado a las acciones futuras que deberán tomar DJ’s/ productores para hacer frente al COVID-19.

La Música Electrónica en Bolivia – Una escena afectada por la pandemia

La escena electrónica boliviana, y en sí la escena musical del país, se vio afectada desde finales del año pasado con la paralización de actividades, debido a los problemas políticos y sociales que atravesó Bolivia en el marco de sus elecciones.

Lamentablemente, el poco tiempo que tuvieron los DJ’s/productores bolivianos y organizadores de eventos para volver a la normalidad y reanudar sus actividades, se vio nuevamente truncada por una situación totalmente ajena al control humano: la pandemia del COVID-19.

Yohana Henry “Nina Schatz”, DJ y productora paceña, quien se dedica y vive exclusivamente de la música, lamenta la situación que actualmente atraviesa la industria musical:

música electrónica

Es una situación difícil para las personas que vivimos de eso. Yo me he dedicado ‘full time’ a las tocadas y a la producción musical.

Y fue una situación compleja para el rubro desde los problemas políticos de octubre, porque tuvo mucha implicancia en el rubro artístico, ya que nos llevó a una pausa intensa y obligatoria.

Y bueno, ahora a principio de año se intentó retomar las actividades, pero nuevamente nos vemos perjudicados por una situación que escapa de nuestras manos”, relata.

Otro DJ/productor que también se encuentra afectado es Álvaro Arce “Ra Beat”, quien afirma que, si bien este año se inició con pie derecho en la organización de actividades relacionadas con la música, esta pandemia cortó totalmente dicho avance:

Yo vivo únicamente de hacer música, hago spots, jingles u otro tipo de cosas que dan rentabilidades más rápidas, pero, como todos, tengo mi pasión hacia la música y la música electrónica, y justamente enfocado en eso es que con las tres productoras con las que trabajo, desde hace año y medio estamos trayendo artistas y haciendo eventos.

Después de esta pandemia, la música va a tener una reinvención, porque ahorita todos los artistas vamos a estar bloqueados por un buen tiempo de las presentaciones en vivo.

Yo calculo unos cuatro o seis meses en que la escena va volver un poquito a la normalidad, si no es hasta fin de año. Y tenemos que ver las maneras de cómo vamos a generar económicamente nuestros recursos”, refiere.

Y es que también los organizadores de eventos han sido perjudicados. Así lo corrobora Ariel Arancibia, creador y administrador de la organizadora de eventos “Sun Stage”:

Muchos proyectos se han ido pausando y estancado, pero eso no implica que se hayan cancelado. Va a ser difícil retomar el paso, pero da otra oportunidad de hacer otro tipo de cosas.

Una forma de seguir apoyándonos es continuar con estas reuniones virtuales, porque quienes organizamos eventos también nos vemos limitados”, explica Ariel.

Por otro lado, José Mancilla, organizador del evento “Sumjorck Fest” en la ciudad de Potosí, relata los planes que lamentablemente tuvo que cancelar debido a esta pandemia:

Hace tres años que llevo realizando el primer evento masivo de música electrónica en Potosí (Sumjorck Fest), incluso en las últimas ediciones contamos con el apoyo de la Alcaldía.

Siempre realizábamos el evento en abril, pero por esta situación lo tuvimos que reprogramar, y bueno, aún no sabemos para qué fecha”, explica.

La Música Electrónca en Bolivia – La conformación de un gremio enfocado en el rubro electrónico

Los Dj’s/productores y organizadores de eventos electrónicos no sólo se enfrentan ahora a esta problemática mundial, sino que desde años pasados han tenido que hacer frente a muchas trabas, sobre todo legales, en la realización de eventos y fiestas.

Alejandro Ustárez compara la situación actual en Bolivia, referida al marco legal, con lo que pasa en Argentina, país en el cual reside actualmente:

“Los músicos en Bolivia no tenemos una asociación que nos establezca como legales ante el gobierno, lo cual no nos da derechos sociales ni médicos, básicamente no existimos para la sociedad a nivel legal.

Y el músico, el técnico en sonido, el DJ, los que hacen eventos, es gente que vive de noche, y ese ritmo de vida te va cobrando al cuerpo y mente. El hecho de no ser un gremio legal nos deja en un punto en el que no podemos exigir nada al Estado.

En cambio, acá (en Argentina) sí contamos con un gremio y con leyes que nos representan frente al gobierno. Yo formo parte del gremio justamente por radicar un buen tiempo acá en Argentina”, explica.

Por otra parte, José Henry “JoC H”, Dj/productor paceño y cofundador de 3600 Stage, junto a su hermana Yohana Henry “Nina Schatz”, recalca la importancia de la creación de un gremio que pueda representar legalmente a DJ’s/productores y organizadores de eventos bolivianos ante instancias gubernamentales:

He vivido esa época en la que había rivalidades entre productoras, pero ahora hay una nueva generación.

Una nueva energía, una nueva filosofía de trabajo, que se enfoca en apoyar la música, en compartir la música de nuestros colegas nacionales. Es un trabajo totalmente independiente, no muy lucrativo, sacrificado.

No contamos con un gremio de música electrónica en Bolivia, que sería interesante porque creo que si nosotros nos unimos en ese sentido, podemos conseguir apoyo de parte de las autoridades, y gestores culturales, y no solo sustentar esta escena desde nuestros bolsillos, sino también tener un apoyo externo que ayudaría al crecimiento”.

Álvaro Arce “Ra Beat” apoya la noción de José Henry al recalcar ese compañerismo y apoyo existente entre quienes forman parte de esta escena electrónica:

música electrónica

En un momento hablaban de que había mucha rivalidad y competitividad, cosa que ya no es perceptible ahora porque ha habido una unión de la mayoría de los artistas de música electrónica a nivel nacional.

Cada uno respeta los cronogramas y calendarios, hay ‘Label Partners’… Así podemos ayudarnos entre las distintas producciones, es interesante ese movimiento.

Pero básicamente creo que todos nacemos con este amor innato hacia la música electrónica, de hacer crecer el mercado y cultivar el oído de la gente, para que no escuchen solo cosas netamente comerciales, sino otras cosas que cultiven su gusto musical”, afirma.

Y pese a toda la información que existe acerca de esta escena electrónica en Bolivia, aún existe una mentalidad cerrada de parte de algunas personas, quienes únicamente relacionan a la música electrónica con drogas, alcohol y fiestas “sin sentido”.

Cuando en realidad lo que se debería tener en cuenta es el aporte cultural que esta escena brinda al ámbito social/cultural paceño y boliviano. Así lo explica “JoC H”:

Más allá de la idea de que sólo son fiestas para ir a tomar (alcohol), la música electrónica es cultura, es arte.

Todo lo que conlleva es un trabajo bien duro, desde la parte del marketing, línea gráfica, el traer artistas internacionales, hacer eventos, dar clases en muchos casos.

Entonces, entiendo el trabajo, el sacrificio, y sería bueno generar un bloque sólido de apoyo y de gestión para que no sólo seamos anónimos y estemos en un rinconcito, sino que tengamos una voz más fuerte para llevar a cabo proyectos que puedan tener más gente”.

Los impuestos y el apoyo municipal/gubernamental hacia la “movida” electrónica

El apoyo gubernamental que se desea lograr mediante la conformación de un gremio sería un gran paso para poder ayudar a DJ’s/productores y organizadores de eventos.

Sobre todo en el tema de los impuestos, el cual todos los participantes de la charla afirman que es bastante perjudicial a la hora de realizar eventos grandes o con artistas internacionales.

Nina Schatz, quien lleva organizando eventos junto a su socio y hermano “JoC H” durante seis años, reconoce las trabas puestas en este aspecto:

Si vamos del lado más matemático, hay una situación de complejidad en el hecho de que como gestores de eventos tenemos que tener un cálculo de cómo vamos a hacerlo, tenemos que tener una cierta rentabilidad.

El tema impositivo es bastante complejo, ha sido un gasto bastante fuerte dependiendo de cómo vas. Si vendes todas las que facturas (las entradas), recién te devuelven la garantía. Es un succionador de vida, es difícil trabajar con el tema impositivo dadas las regulaciones actuales.

Muchas veces hemos hechos eventos que no necesariamente nos han dado una rentabilidad de volvernos millonarios, porque eso es complicado en Bolivia y Sudamérica; sin embargo, vamos trabajando a la medida de la posibilidad.

Sería ideal tener una regulación diferente o un apoyo para todo el rubro, y desde el punto de vista cultural deberían tratarlo, ya que, si te están estrangulando con los impuestos, entonces te limitan a hacerlo de manera “legal” o que apoye”, explica.

Álvaro Arce, quien también lleva varios años organizando eventos junto a varias productoras, explica a detalle cómo se da esta carga impositiva para la organización de eventos con artistas internacionales:

Esto no sólo se da en la industria de la música electrónica, sino en general. El porcentaje de garantías es el 35% del show que debes poner como empresario para poder hacer un evento legal acá en Bolivia.

Entonces a partir de que se generó esa ley y marco impositivo, los espectáculos en el país han caído indudablemente. Imagínate, si traes un artista que te vale 100.000 dólares, tú tienes que pagar una garantía de 35.000 dólares, aparte de que estás pagando un impuesto del 16% por cada entrada.

Entonces, eso ha acortado un poco el despegue de la industria de entretenimiento a comparación de otros países, donde llegan artistas de gran magnitud con el gobierno apoyando y quitando esos aranceles, como en Perú, por ejemplo. Acá es muy difícil trabajar pagando legalmente los impuestos.

Obviamente, cuando llegan DJ’s de talla internacional, puedes trabajar con empresas como Super Ticket, que te tramita todo. Tú no tienes que sacar ni un NIT, no tienes que hacer una empresa y registrarla, ya que Super ticket te hace toda la gestión para facturar las entradas de ese evento”, explica.

Es por ello que, para la realización de un evento grande, el NIT es un requisito esencial para dicha “legalidad”. Así lo explica José Henry:

Para el primer evento de 3600 Stage que tuvo un alcance mediático fuerte, tuvimos que registrarnos legalmente y sacar un NIT, sobre todo porque teníamos un DJ internacional, y si no tienes los papeles en orden, los de impuestos te pueden caer en medio de la fiesta y todo eso.

Precautelando todo eso, nos hemos registrado legalmente. Es un trabajo fuerte porque se invierte dinero, ya que hay que sacar una garantía según el valor del artista.

Ahora, también ha habido otros casos con artistas internacionales que quizá no tenían una repercusión tan fuerte, y lo hemos manejado de manera más ‘underground’, de una manera selecta, privada, casi como eventos privados para que no llegue a los oídos de la Alcaldía.

Ha sido un atajo que hemos tenido que viabilizar. Impuestos es muy duro, te cobran bastante dinero, y no siempre es rentable trabajar con un NIT en todos los eventos. Por eso para los eventos más pequeños intentamos hacerlo de una manera más ‘under’”.

Por ello, para evitar dicha carga impositiva en eventos pequeños y que no representan una ganancia económica como tal, muchos han optado por organizar fiestas más privadas y exclusivas para el público realmente conocedor de géneros específicos de música electrónica:

La escena ‘under’ es algo interesante que tenemos nosotros dentro de la cultura Techno, House, Bass.

El hecho de poder trabajarlo de manera privada tiene que ver con que la escena ‘underground’, es como una tribu en la que nos caracterizamos por compartir estas experiencias con gente que entiende la esencia de la escena, y es interesante producir eventos para este tipo de público que quiere sentirse seguro, porque a veces trabajar en eventos demasiado grandes, o trabajar con el Estado, es invasivo, hay mucho control.

Nuestra escena es tranquila, pero nos manejamos en otras frecuencias, otras vibras diferentes a las de eventos multitudinarios de otro tipo. Nosotros nos enfocamos en disfrutar la fiesta, por eso es interesante tener nuestras fiestas y que no involucren ningún agente externo.

Lo que queremos es compartir con la gente en un ambiente cómodo con música que nos haga viajar, porque de eso se trata la música ‘underground’”, refiere JoC H.

Si bien la palabra “ilegalidad” puede tener una connotación negativa para personas que quizá no conozcan el ambiente ‘underground’ en la música electrónica, quienes sí forman parte de esta escena son conscientes de que esa palabra se encuentra relacionada con la esencia básica de la música electrónica, reflejada de manera histórica en las raves de Chicago y Detroit, allá por los años 80. Así lo explica el DJ/productor Paul Jové “Pituko”:

Una de las partes más interesantes es la parte ‘ilegal’, es decir, estar fuera del sistema, que nosotros mismos podamos ‘bancar’ los eventos sin tener que avisar todo al sistema.

Me gusta, porque nos mantiene constantes con rebeldía, y desde ahí nace la música, es una forma de expresión contra el sistema. Obvio que para eventos más grandes hay que trabajar con entidades del sistema necesariamente”.

Y es que la escena de música electrónica se encuentra entre una balanza, entre la parte legal centrada en eventos grandes, y la “ilegalidad” de eventos más ‘underground’. Alejandro Ustarez da su opinión al respecto:

Es bueno tener la parte legal, porque eso nos va a permitir llegar a inversiones de tipo privado, pero también, como dicen, hay una parte que no necesariamente debe ser legal, que tiene esa esencia ‘tribal’ de la música electrónica, que está más ligada a generar redes de apoyo en las escenas locales e internacionales con las que te puedes terminar contactando.

Las grandes franquicias no van a articular contacto, en cambio con las redes pequeñas es mejor”, explica.

Pero no todo es color gris, si bien existen bastantes trabas en el tema de impuestos en Bolivia, también existe un apoyo de parte de las Alcaldías de los distintos departamentos, sobre todo enfocadas a la realización de eventos que apoyen a DJ’ s locales:

Lamentablemente el apoyo con artistas internacionales es el que no hay, pero si uno gesta el evento con solo artistas nacionales, y cuando estás inscrito en el Ministerio de Culturas, si hay posibilidad de acceder a una gestión con apoyo de que no te cobran impuestos”, refiere Nina Schatz.

Otro testimonio es el que nos relata José Mancilla, un joven organizador de eventos de la ciudad de Potosí, quien relata cómo recibió el apoyo de la Alcaldía y Gobernación de aquel departamento en la realización de su evento:

El sacar un NIT y demás es algo complicado, pero nos vemos obligados a tener que hacerlo. Yo fundé un festival el Sumjorck, que fue el primero de música electrónica acá en Potosí, que fue un festival enfocado a géneros Big Room, Hardstyle, a géneros más de festival.

Fue un gran reto porque sabemos todos que acá es un riesgo hacer cosas por primera vez, y más aún de música electrónica. Yo saqué el NIT para dar factura.

En el primer evento, todo fue una inversión terrible, desde hacer el escenario, un buen sistema de sonido, etc. Esa vez tuvimos una pérdida que fue de 3000 a 4000 Bs, pero fue más ese amor a la música.

Años siguientes pudimos realizarlo, pero con ayuda de la Alcaldía y Gobernación de Potosí, y esto nos ayudó mucho en lo monetario, ya que antes tuvimos pérdida y queríamos hacer cada año este evento, pero la Alcaldía y Gobernación nos dieron esta ayuda, en las cuales ellos nos financiaban esta inversión, en el sistema de sonido, poder traer a los DJ’s de otros departamentos, hasta poder pagar su estadía, la alimentación, pagarles por los servicios.

Estos eventos los sacamos a nivel gratuito, a veces se nos hace difícil poder invertir, pero puedes rescatar lo que inviertes, con estas alternativas que nos han ayudado a hacer ese evento”, explica.

Otro ejemplo bastante interesante mencionado en la charla fue el del festival de Arte Digital “Kiebre”, organizado en años pasados por DJ Quien – MKTLW:

El Kiebre me parece un ejemplo interesante de apoyo cultural, con todo lo que conllevaba el evento.

Era una semana de ‘aptaphi’ sonoro, que permitía que mucha gente participe, que se acerque por curiosidad por los ‘mappings’, y tengan un contacto más personal con el evento.

No se trata sólo de hacer la fiesta y lucrar, sino fomentar la cultura y fomentar el arte”, recalcó   JoC H.

¿Qué le espera a la música electrónica en Bolivia luego de esta pandemia?

Y es que si algo caracteriza a estos artistas y organizadores de eventos es su perseverancia a pesar de las dificultades.

Nina Schatz, recalca, por ejemplo, la importancia de trabajar con y para la música durante el periodo de cuarentena, y en los siguientes meses de “distanciamiento social”:

Me da más tiempo y espacio mental para ponerme a producir. Por ejemplo, con el ‘label’ de Erofex ya pusimos nuestro granito de arena, también con Pituko.

Se trata de convertir la vibración negativa que hay en el mundo entero de una manera productiva y de sanación para nuestro entorno, ya sea como artistas, como ‘listeners’, y está bueno que tengamos espacios así y movimientos de esta naturaleza, para que no perdamos esta fuerza que tenemos.

Es importante tomar conciencia, ya que esto puede ayudarnos a sobreponernos en una crisis. El dinero viene y va, se lo puede trabajar en el tiempo, pero nuestra salud mental es únicamente nuestra responsabilidad porque es lo que tenemos y es nuestra esencia”.

En ese sentido, Ra Beat propone una reinvención de la música en los meses venideros:

Tenemos que aprovechar las fuentes de recursos con que podemos generar ingresos, va a demorar varios meses en que podamos salir al vivo otra vez.

Esta vuelta va a ser bien paulatina, la gente va a quedar de miedo, como con una herida social que nos va a dañar bastante como individuos.

Entonces nosotros tenemos que replantearnos varias cosas, tenemos que reinventar la música, el ‘streaming’ no es la solución adecuada porque de pronto un DJ de media talla va a tener 150 personas viéndolo, y la cuestión es ¿qué estas generando con eso? Estás generando un aporte a la coyuntura social, pero no estas generando recursos.

Lo que hay que buscar quizá es un patrocinio, un ejemplo de ello es ‘Cosquin Rock’, que está dando series y conciertos online que están siendo patrocinados por un banco, el banco genera recursos para pagar a esta empresa y a los artistas que participan.

Y por eso yo levanto la interrogante: ¿Qué es lo que viene para los que estamos viviendo de la música? Van a tener que pasar unos buenos meses, porque esto no va a terminar el 30 de abril.

Quizá una sugerencia sería unir un colectivo solido de ‘streaming’ o ‘lives’ bien producidos, bien hechos, y así generar un contenido mayor que permita que puedas venderlo”, finaliza.

La charla fue extensa y, como se mencionó en un principio, se trataron varios temas interesantes.

Sin embargo, el presente artículo quiso recopilar los temas más importantes y que de seguro serán tratados por los DJ’s/productores y organizadores de eventos, para lograr una visibilidad ante entidades gubernamentales, y, por otro lado, para sobreponerse a esta crisis causada por la pandemia.

Porque al igual que para el resto de los rubros, e incluso dentro de la industria musical, la escena electrónica boliviana, con todo lo que implica, se verá enfrentada a un gran reto los próximos meses, y quien sabe, quizá por el resto del año.

Mientras tanto, el compromiso de cada boliviano debe reflejarse en el apoyo a nuestros músicos de todos los géneros, en el apoyo de las iniciativas locales, y en la capacidad de estar unidos pese a las dificultades.

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