Hoy nos acompaña una figura fascinante que transita con total naturalidad entre el diseño de espacios y la selección musical. Martín Vicker aka Martin Mooch forma parte de esos otros extremeños que construyen el tejido comunitario, cultural y musical de la región. Maestro del diseño gráfico y a los platos, cuenta además con otras virtudes que iremos conociendo a lo largo de la entrevista.
Por un lado, desde el punto de vista del diseño, cuenta con una trayectoria de 15 años al frente de Lief Design, marcando el pulso estético de la cultura de clubs y locales icónicos en el Reino Unido. Por el otro, tras dar un giro vital hacia un entorno rural y sostenible en Extremadura (España), ha expandido su creatividad hacia el paisajismo y la creación de muebles internacionales.
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Martín Vicker aka Martin Mooch: un inglés con alma musical extremeña

Además, bajo su faceta como DJ y selector musical como Martin Mooch DJ, traslada esa misma sensibilidad orgánica, profunda y de búsqueda constante a las pistas y festivales de música. Hablamos de alguien que entiende la cultura tanto desde la arquitectura que habitamos como desde el sonido que nos mueve.
Conocedor de las fronteras físicas, musicales y paisajísticas de nuestra tierra, del país vecino y de su país de origen, estamos encantados de tenerle con nosotros y de conocer aún más su experiencia musical.
Tus orígenes están en Nottingham, donde te forjaste una carrera como diseñador con Lief Design, diseñando espacios relacionados con la vida musical y cultural nocturna, y también (estamos hablando de los 90) formaste parte de los movimientos y la cultura rave del Reino Unido. ¿Qué llegó antes: la pasión por el diseño o la cultura rave?
Martin Mooch: Antes de mi carrera como diseñador y DJ, estudié interiorismo y arquitectura en Nottingham entre 1990 y 1994. Siempre me interesaron las bellas artes, la música y el diseño. En los 80 mi pasión estuvo más orientada a la música popular, pero siempre comprando vinilos maxis y versiones diferentes.
Recuerdo que mi padre y yo hicimos una estructura colgante de las vigas del techo de la casa para sostener mi colección de vinilos, que como sabéis puede ser muy pesada. Fue mi primera obra de diseño.
Mis pasiones por la música electrónica y el diseño han crecido en paralelo. Siempre ha habido una conexión entre el diseño y el mundo de la música para mí.
Precisamente de esa cultura rave británica de finales del siglo pasado surgieron multitud de colectivos y grandes estrellas de la música electrónica como The Chemical Brothers, The Prodigy, Groove Armada o Massive Attack, pese a que fue bastante perseguida por Margaret Thatcher. ¿Qué recuerdos tienes de aquella época, de la colectividad rave y de aquella explosión musical?
Martin Mooch: Pues en el momento en que el acid house explotó en Inglaterra (88-89) yo era más fan del jazz y, por supuesto, del «nuevo» acid jazz. En la época de las primeras grandes raves, unos amigos y yo íbamos a Londres los domingos para ver a grupos como Galliano, The Young Disciples, etc., y escuchar a DJ como Gilles Peterson y Patrick Forge en clubs como Dingwalls, The Wag, Turnmills y otros.
Mi interés por la música electrónica y el house empezó en Nottingham, donde estudié entre 1990 y 1994. En ese tiempo, en Nottingham había tres grupos de party people: Go Tropo, DIY y Smokescreen. Entre ellos había muchas noches temáticas, muchas raves / free parties. Organizar las raves en el campo era un acto político e ilegal, y asistir también lo era. Recuerdo manifestaciones y problemas con la policía (pero no había mucha violencia porque todo el mundo estaba muy feliz y positivo, jeje).
Recuerdo mucha fiesta… Mirando la salida del sol los domingos y llegando a casa el domingo por la noche listo para «comerme un caballo», aunque la mayoría éramos vegetarianos o veganos. Durante todas aquellas experiencias… con golpes a 120 bpm, la música lo dominaba todo.
¿Qué fue para ti el Club Bomb? ¿Qué artistas pasaban por allí?
Martin Mooch: Después de terminar la universidad pinté murales, construí un portafolio de diseño gráfico y realicé un proyecto de interiorismo pequeño pero importante. Se llamaba The Alley Café, un bar de copas, café y comidas vegetariana y vegana; en 1994 era algo muy original. También incorporé una mesa de DJ y casi siempre alguien estaba poniendo vinilos, incluyéndome a mí.
En la misma época surgió la oportunidad de hacer una propuesta para convertir una discoteca muy conocida (The Hippo, un club de jazz) en un club superoriginal: The Bomb. Trabajando con un amigo ganamos el contrato frente a varios arquitectos. Fue uno de los clubs británicos más conocidos de los 90. Era un club subterráneo, blanco; la inspiración fue la cueva de Yoda en Star Wars, el hogar de Superman… de cine.
Había muchas noches intensas con DJ que incluían a Gilles Peterson, Terry Farley, Andrew Weatherall, Sasha, Laurent Garnier… Los DJ más importantes de la época en el mundo house.
Un gran recuerdo de mi tiempo en Nottingham fue pinchar con DIY en The Bomb.
(Link: https://www.mixcloud.com/martin-vicker/parsons-choice/)
En 2010 cambiaste el ritmo de los estudios urbanos en el Reino Unido por una vida conectada a la tierra en Extremadura. ¿Cómo transformó este cambio de entorno tu forma de escuchar, seleccionar y vivir la música?
Martin Mooch: Pues, viviendo aquí, en poco tiempo vi que mi música tomaba un cariz diferente. En los 2000 desarrollé un interés profundo por la música del mundo, la música folclórica y la música española (recordemos que, para mí, la música española también es música del mundo, aunque menos en esos días). Hablando con Agustín y Pablo de Radio Comarca de Alburquerque, hice una propuesta para hacer un programa de radio y grabé un «piloto», un ejemplo de mi idea… y el siguiente domingo ya salió en la radio. Ese proyecto se llamaba Radio Giramundo y sigo usando este nombre para eventos.
En respuesta a la pregunta: grabar un podcast o hacer un programa de radio me ha dado otra manera de estar en contacto con mi público y, a la vez, desarrollar un nuevo público e identidad en Extremadura.
(Link: https://www.mixcloud.com/martin-vicker/mo_juliao-mooch/)

Nosotros, los Supersexy Sound System, te conocimos en las famosas fiestas de DJ Barr. ¿Cómo formaste parte de la escena electrónica y musical de Alburquerque? ¿Cómo te han acogido los DJ y las gentes de Alburquerque y alrededores?
Martin Mooch: Ante la imposibilidad de pinchar en fiestas y raves locales, pensé en cómo conectar con gente de gustos similares. Lancé un curso de DJ en el ECJ de Alburquerque con mucho apoyo de amigos y gente creativa del pueblo. Me sorprendió que hubiera un grupo de unas 15 personas y muchas siguen pinchando; algunos ya eran buenos DJ. Imagino que tenían un poco de curiosidad sobre este «loco inglés» que pincha en muchos estilos y que ya en poco tiempo tenía un show en la radio del pueblo.
(Link: https://www.mixcloud.com/martin-vicker/mo_afrologic-mixed-by-m00ch/)
En 2019 grabamos en tu granja el programa La Dancetería. Tu templo musical, que muy pocas personas conocen y donde disfrutamos de tu hospitalidad, además de tu música. Allí conocimos tu proyecto de acogida de personas que aprenden el oficio de granjero, agricultor, etc. ¿En qué consiste la experiencia?
Martin Mooch: Bueno, pues primero quiero decir que invitar a amigos de aquí a mi casa es siempre un privilegio, porque la bienvenida extremeña no se puede superar; y me encanta el proyecto La Dancetería… el Boiler Room de aquí.
Después de vivir en Alburquerque me trasladé a la frontera, cerca de La Codosera, para reformar una finca/granja y experimentar con la vida rural, una rave rural para siempre… o algo así. Con espacio, tiempo y ganas, a lo largo de los años hemos invitado a cientos de voluntarios y amigos para ayudar con las tareas del campo, la construcción o simplemente cuidando la casa y los animales. Fue otra manera de viajar por el mundo; la experiencia ha sido un intercambio total de culturas, comida, música y más. Lo puedo recomendar al 100%: abre la puerta de tu casa a gente extranjera con ganas de colaborar, ayudar y compartir experiencias y vida.
(Link: https://youtu.be/iAr673K35BE)
Otro de tus proyectos, y este es musical, es Radio Giramundo. ¿En qué consiste?
Martin Mooch: Ya sabéis cómo empezó Radio Giramundo. El nombre proviene de un disco de Manu Chao. El concepto es un viaje por el mundo, estilos diferentes, algo clásico, algo moderno… Música del mundo, jazz, electrónica, un viaje sin viajar. Lo más distintivo es que todos los programas salen en dos idiomas: inglés y castellano.
(Link: https://www.facebook.com/groups/radiogiramundo/)
Vivir rodeado de naturaleza y trabajar en proyectos de paisajismo y mobiliario aporta mucha calma y reflexión. ¿Cómo contrasta esa tranquilidad rural con la energía y el pulso que exiges cuando te pones al frente de los platos como Martin Mooch en las fiestas portuguesas del Alentejo, como en las que participas en «Jardim de Borboletas»?
Martin Mooch: En tiempos recientes he vuelto a pinchar bastante en Extremadura y también en el Alentejo. Aunque tengo una vida muy rural, me gusta preparar mi música y mis ideas en casa para tenerlo todo listo para hacer fiestas… siempre pensando en el público o el tipo de evento. En Borboletas (y antes en Cais Coberta, en Beirã) a la gente le gustaba mucho bailar y mi estilo de pinchar en general —saltando de música balcánica o Bollywood hasta hip hop, funk, house, etc.— es perfecto para esa vibe. Un lugar rural y superbonito, y fiesta total.
(Link: https://www.mixcloud.com/martin-vicker/mo_raiana-free-dance/)
Portagem, Marvão, Castelo de Vide… Tengo la impresión de que eres más reconocido en Portugal que en Extremadura. ¿Qué diferencia hay entre el público extremeño y el portugués? ¿Y con respecto al público inglés?
Martin Mooch: Pincho igual en España que en Portugal; hace tiempo punchaba cada viernes en Cáceres, pero recientemente más en fiestas rayanas. Es interesante porque, en general, hago más un viaje por estilos en Portugal. Creo que, por sus conexiones con países como Angola, Brasil, Mozambique, etc., la gente conecta más con mi viaje, ya que mi música lleva mucha influencia de estos países y otros similares. En España, en general, me siento más seguro pinchando house, electrónica, reggae y latino.
En Inglaterra hago fiestas y eventos a veces, pero la cultura es más cool, en mi opinión. Aunque adoro mi país y la música puede ser la más cool, experimental o contemporánea, en realidad la experiencia de pinchar es más divertida aquí.
Este verano he organizado una rave de solsticio para dar una salida a mi música electrónica. En esa primera edición hemos destacado al fabuloso DJ Elmono, también británico, que vive una vida similar aquí en La Raya. Ojo al 2027.
(Link: https://www.podomatic.com/podcasts/radiogiramundo/episodes/2016-10-14T03_05_32-07_00)

Además, formas parte de una formación de batucada con la que tocas en festivales como Valentiarte. ¿Qué es más fácil: llevar los ritmos a los platos o en la percusión orgánica? ¿Qué tal la experiencia en el festival de Valencia de Alcántara?
Martin Mooch: Valentiarte es una pasada. Desde hace unos años he participado en los talleres de batucada con Javi, del colectivo Santuka, y Javi, de Batukadanaraia.
Hablando de los ritmos, tengo que enfocarme y practicar mucho para tocar bien con la batucada. La experiencia es totalmente diferente a pinchar, aunque siempre estoy contando los clics y los «1, 2, 3, 4». Pinchar la música de otros es mucho más fácil que ser músico. Chapeau a todos los músicos.
Acabo de cerrar el festival Valentiarte 2026 y hacer la fiesta para (y con) esta gente siempre es algo especial.
También has pasado durante el WOMAD por El Corral de las Cigüeñas y has tocado en el Extremarreggae. ¿Qué tal la experiencia?
Martin Mooch: Fui al WOMAD por primera vez en 2003 y eso me dio otra razón para elegir Extremadura para vivir. Pinchar en El Corral durante el festival el año pasado fue increíble; el recuerdo va más allá de la fiesta del día en sí… Pero bueno, siempre me gusta pinchar en El Corral. También me tocó pinchar en el Extremarreggae, que fue muy divertido… en «mi pueblo» además. La música reggae tiene algo único a la vez que universal. Normalmente mis sesiones incorporan reggae… se puede saltar entre cumbia y reggae, por ejemplo, drum and bass e incluso techno.
(Link: https://www.mixcloud.com/martin-vicker/full-circuit-m00ch-full-circuit/)
Y no me quiero olvidar: ¡has sido el presentador del Talent Stage del WOMAD! Debió de ser un honor, ¿no? Cuéntanos.
Martin Mooch: ¡Tengo una lista entera de títulos de trabajo en el WOMAD! Traductor, maestro de ceremonias, anfitrión de talleres y, recientemente, gestionando los talleres creativos y, claro, DJ. El WOMAD tiene algo para todos y me gusta mucho la celebración de los grupos y músicos locales. Ser presentador del Talent Stage fue un honor y, además, muy divertido.
Como la vida extremeña.
Besitos… de DJ Mooch, «El Anglomeño».
(Link: https://www.mixcloud.com/martin-vicker/absolute-chill-natural-waves-by-mooch-spring-2022/)
Y con esto nos despedimos ya. Podríamos seguir hablando de Martín y su compromiso con la comunidad y vecinos de Los Baldíos, podríamos hablar de alimentación y plantas, podríamos hablar de tantas cosas… que lo dejamos en suspenso para que vayáis a sus sesiones, lo conozcáis mucho mejor y quedéis tan fascinados como nosotros. Gracias, Martín, y nos vemos pronto.

