Improvisación Libre con David Ramos «Darwin»

Mi entorno familiar influyó en mi evolución musical, siendo en la adolescencia cuando empezó a surgir mi formación de manera autodidacta, intentando imitar la música que me gustaba de esa época (J. M. Jarre, Vangelis). Estudié varios años técnica de órgano, pero realmente me aburría, yo deseaba hacer otras cosas, crear mi propia música.

Sobre los veinte y pocos años participo en grupos musicales, Tecno-Pop, oigo otro tipo de música, pero no es hasta que empiezo a escuchar música contemporánea (Ligeti, Schostakowich, Stockhausen), habiendo escuchado también los clásicos, que la música que yo consideraba arriesgada me empieza a parecer comercial y poco estimulante.

Empiezo a sentirme musicalmente mejor con grandes desarrollos musicales, los cuales no se ciñen a las estructuras establecidas, estructuras previsibles que no quería. Música planeadora, con muchas texturas y en algún momento arriesgando, llegando a los límites que en aquella época me había autoimpuesto.

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improvisación libre

Poco a poco empecé a romper esas reglas, ir más allá, de construir el momento y empezar un camino sin miedo a lo que pudiera venir. Pero al mismo tiempo siempre expresando un mensaje, un sentimiento, una idea.

Cuando empecé a hacer este tipo de música, la Improvisación Libre, era como una aventura diaria, cada día era nuevo, empiezo desde cero, busco el camino a seguir en cada momento, nunca llego al cien por cien.

Desde el año 2003 comienzo a introducirme en el mundo de la banda sonora, me parecía que podía ser un camino que me permitiría salirme del cuadro, crear paisajes para aquellas imágenes que se me iban presentando y que debía musicar, ambientar.

Varios años de trabajo duro, varias decenas de cortometrajes y documentales, y unos cuantos largometrajes valieron para decidir que aquella etapa había dado todo de sí. Ahora sí estaba preparado para dar el salto y hacer lo que sin saberlo siempre había deseado, improvisar, crear en el momento.

Tengo grabado todo lo que he hecho, de todo lo que he hecho desde los 16 años, cassettes, improvisaciones, es como una especie de diario personal. La Improvisación Libre es capaz de registrar un momento de tu vida.

Lo dicho anteriormente, mi experiencia musical, la música que he oído, mi manera de trabajar con los sonidos, el desarrollo de mi lenguaje sonoro, todos estos conceptos me han llevado a comprender que mi forma de trabajo es la Improvisación Libre.

Como he dicho anteriormente, el piano es mi instrumento principal, pero realmente el instrumento con el que me siento identificado es la electrónica.

Mi aterrizaje en la Improvisación Libre fue muy paulatino, llegando a convivir en mis sesiones varios estilos contrapuestos a la vez. Procedo de la música tecno, y más concretamente tecno-pop y synth-pop.

Desde los años 90 hasta casi los 2000 hacía este tipo de música, siempre completamente instrumental, y a partir de 2002 empiezo a coquetear con el Circuit Bending, intentando conseguir nuevos sonidos. Esto me lleva a estudiar algo de electrónica básica, y entro en contacto con los músicos de la escena canaria que hacen Improvisación Libre con electrónica.

Comienzo a fabricar mis propios instrumentos electrónicos. Toda esta etapa cambió mi puesta en escena, con un set para música tecno, paulatinamente introduzco algo de música noise, con algo de improvisación electrónica.

A partir de 2012 escucho casi solo música contemporánea, desde J. Cage a Xenakis, Ligeti y Richter entre otros, y es cuando de verdad comienza mi aventura en la Improvisación Libre y la búsqueda incansable de nuevos sonidos, texturas y ambientes, y hasta la actualidad, en la cual mi espectáculo es puramente Improvisación Libre basada en generadores de sonido y ruido.

Por último, añadir que a partir de 2016 uso tapeloops de cassettes analógicos en directo, y utilizo mucho de la música concreta para mis interpretaciones.

David Ramos “Darwin” y la Improvisación Libre en Tenerife

Definir lo que uno hace, su trabajo, es como definirse uno mismo, desnudarse el alma. Es una suma de sucesos en tu vida.

Llega un punto en el que la música es algo más, no es un entretenimiento, es como un lenguaje personal que me sirve para comunicar.

La frescura del proceso, de hacer siempre algo distinto, el aventurarse en caminos inexplorables es esencial en el ser humano, la curiosidad de descubrir.

Este camino hace que la evolución personal del lenguaje cambie, tiene las características de una experiencia tanto en el aspecto positivo como en el negativo, pero siempre es capaz de mover sensaciones en uno mismo. Para mí la música está por encima de todas las artes, es la madre de todas las artes.

Mi instrumento principal es el piano, los sonidos que produzco sin premeditación alguna me van sugiriendo unas imágenes, imágenes abstractas que, de alguna forma, las organizo en una estructura, convencional o no.  Comienza mi pintura musical. Es una manera de plasmar mis sensaciones del día, mi experiencia del día.

El decidir utilizar la electrónica como instrumento hizo que tuviera que aprender conceptos básicos de electricidad, osciladores, chips de sonido. Empecé a fabricar mis propios instrumentos electrónicos. 

Actualmente, los instrumentos que utilizo en mis actuaciones son producidos por mí, solo acústicos, generadores de onda, y lo que yo llamo instrumentos aleatorios, son instrumentos con cierta aleatoriedad en su ejecución que me inspiran para desarrollar mi improvisación.

En la Improvisación Libre nunca se sabe lo que va a pasar, y ése es un aspecto que para mí es muy importante, no hay una finalidad, en ningún aspecto.

Para mí el concepto de Improvisación Libre tiene que tener un lenguaje, un discurso, y si toco solo o con diferentes músicos, un diálogo, un diálogo entre los improvisadores, e incluso con el público. Es una conversación donde los instrumentos te sirven para comunicar el mensaje y buscar, encontrar sensaciones en lo que se hace.

Cuando trabajas con otros músicos, otros improvisadores, es un reto, me interesa y me atrae. Si la persona con la que improvisas es conocida, hay cierta relación, la improvisación es más fácil, es más sencillo conectar entre ambos improvisadores. 

Si tú estás acostumbrado a moverte en tus conceptos improvisatorios, y empiezas a ver como un pequeño planeta, un satélite y puedes empezar a interactuar gravitacionalmente con él, te das cuenta de lo grande que puede convertirse el momento de la improvisación.

No solo estás desnudando tu alma, sino que ambos se están desnudando, ambos músicos, y si existe esta sinergia del momento, no hay nada prestablecido, los sonidos de ambos músicos influyen en ambos improvisadores, llevando a ambos por caminos que no se esperaban. Esto es lo que me atrae de la improvisación.

Yo creo que el improvisador libre no piensa en sí mismo. La conexión entre el cerebro y el cuerpo es vital, si esta conexión llegara al nivel de la espiritualidad sería el punto ideal para improvisar.

Conseguir este estado no es fácil, requiere un esfuerzo, pero cuando se consigue, las barreras desaparecen.

Creo que la idea principal es de construir todo lo que uno absorbe durante el día para poder fundirse con lo que uno está haciendo, una fusión total con lo que uno hace, no eres persona, no eres compositor, uno no es nada y lo es todo. Ésta es mi idea fundamental de lo que significa el concepto de Improvisación Libre. 

¿Por qué hago Improvisación Libre?

Porque me hace sentir bien, me hace ser yo mismo, y creo que es donde más libre me encuentro para comunicar lo que quiero decir. Es la herramienta con menos ataduras que puede existir para un músico a día de hoy.

David Ramos “Darwin” y la Improvisación Libre en Tenerife (2019) – Por J. A. Miñana

Trabajos artísticos de David Ramos «Darwin»          

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