El bebop – ¿De las pistas de baile al club de frikis?

Volvemos con esta edición a nuestra mirada histórica hacia el Jazz a un momento clave en su desarrollo como es la aparición del Bebop.

¿Cuándo surge el Bebop?

Desde sus comienzos, el Jazz ocupaba el lugar que hoy en día ocupa la música Pop/Rock: música “ligera” que sirve de fondo para cualquier tipo de divertimento y otras actividades de nuestra vida cotidiana…. O en el caso ideal: simplemente para ser escuchada. El concepto de lo que es “ligero” y de lo que es “serio” obviamente puede ser bastante subjetivo.

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Thelonious Monk

Cuando surge el Jazz a finales del siglo XIX, tampoco es que fuera recibido con los brazos abiertos por una sociedad influenciada por los gustos europeos (al principio se hablaba más bien de una especie de ‘música de circo’ o algo así), pero tardó relativamente poco en conquistar a un público mundial extenso.

Sobre todo el Swing arrasó en los espectáculos y salones de baile de los años 30 y se convirtió en el ‘mayor negocio musical de todos los tiempos’, como se exclamaba por aquella época.

A parte de su creciente popularidad, el Jazz ganó en poco tiempo cada vez más una cierta ‘finura’. Es decir: cada vez las composiciones y los arreglos estaban más trabajados y los solistas eran más virtuosos.

En definitiva, el nivel artístico subía. Pero aún así algunos de los músicos del momento empezaron a aburrirse y cansarse de lo que se tocaba.

Los arreglos, aunque bien hechos, dejaban poco espacio para el solista, las armonías en realidad eran siempre parecidas y el éxito comercial conllevaba la tendencia a recurrir a lo “ya conocido” por el oyente, además de dar preferencia al Jazz bailable.

Así que más o menos coincidiendo con el cambio a la nueva década, aproximadamente entre 1939 a 1945, surge el Bebop, estilo que a partir de entonces forma parte fundamental de la historia del Jazz y se considera como fundamento del Jazz moderno y es interpretado por músicos hasta hoy en día.

La aparición de este nuevo estilo básicamente ocurre en Nueva York, en bares pequeños del barrio de Harlem, en especial en uno llamado “Minton´s Playhouse”.

Los músicos relacionados con el inicio del Bebop son Thelonious Monk (piano), Kenny Clarke (batería), Charlie Christian (guitarra), Dizzy Gillespie (trompeta) y Charlie Parker (saxo alto), por mencionar algunos.

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Kenny Clarke

Aunque el proceso del nacimiento del nuevo estilo fue lento y de algún modo casual, sí que hubo un ideal común que coincidía entre los músicos implicados: a conciencia querían no romper, pero sí ampliar, lo ya existente, para llegar a nuevos horizontes musicales y sobre todo para elevar al Jazz a ser una forma de arte respetada y no una música de baile utilitaria1.

Para ello se inició una especie de revolución que comenzó con la formación de un círculo bastante cerrado de músicos de muy alto nivel que a conciencia excluían a músicos no capaces de cumplir sus “exigencias musicales”.

Cuando antes, prácticamente todo tipo de músico de Jazz podía subirse a una Jam, ahora en los locales de Bebop, no era nada fácil, ni siquiera eran bienvenidos.

El nuevo Jazz brotaba con tanta fuerza en estos músicos que llegaban al extremo de, a menudo, encerrarse en sí mismos e incluso tocar de espaldas al público (!) al no sentirse comprendidos por éste.

Musicalmente el Bebop se caracteriza por grupos de tres a seis músicos (a diferencia de los grupos de Swing, que solían ser formaciones grandes), tiempos rápidos (hasta muy rápidos!), temas interpretados al unísono, frases frenéticas y nerviosas que rompen con las simetrías de cuatro y ocho compases típicas del Swing, armonías más complejas, ritmos más variados y acentuados.

Sobre todo en los unísonos de los temas se manifiesta el verdadero mensaje vinculado al Bebop: un grito de protesta y rebelión contra lo establecido musicalmente, pero también socialmente, es decir, el conflicto entre los blancos y los negros.

Se puede decir que el Bebop en sus inicios fue sobre todo una música ‘negra’. J.E. Berendt, en su libro sobre el Jazz, traduce así el unísono musical a palabras: “(…) los unísonos (…) son una señal; dicen: escuchen, ésta es nuestra afirmación. Somos nosotros los que estamos hablando. Y vosotros a quienes hablamos, sois distintos de nosotros, probablemente nuestros enemigos.”2

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Charlie Parker

Creo que ha quedado claro que aquí ocurrió un cambio importante en el desarrollo del Jazz que hasta hoy sigue influyendo en esta música, y que sigue separando tanto al público como a los músicos en dos grupos: por un lado los que se decantan más por la tradición directa de Nueva Orleans, con el rol asociado de ser una música de tendencia “ligera” y “utilitaria”, y por otro los que siguen los ideales del Bebop, con su empeño en crear constantemente algo nuevo con la actitud de un músico “clásico”, “serio”.

Es importante subrayar que los músicos del Bebop suelen conocer la tradición. Es más: la mayoría de los creadores del Bebop tenían relación directa con el Swing y/o fueron influenciados por músicos de Swing.

O sea, no hay aquí una ruptura con la propia historia, pero sí un impulso fuerte hacia nuevas direcciones, como ya he dicho más arriba.

Con respecto a si el Bebop o el Jazz en general es algo de frikis habrá que discutirlo más a fondo en otro momento.

En principio hay que tener en cuenta que cuando se escucha la música Bebop hoy en día, con los oídos de hoy, a muchos seguramente no les resultará tan ‘revolucionaria’ y ‘chocante’ como hace suponer este articulo. El Bebop ya forma parte de la tradición y del fundamento del Jazz, de su sonido habitual.

Estilos como el Nueva Orleans/Dixieland y el Swing parecen a veces ‘música antigua’, mientras el Bebop parece representar el ‘típico’ sonido Jazz. Creo que es fácil percibir las diferencias comparando directamente grabaciones por ejemplo, de Duke Ellington con las de Charlie Parker y Dizzy Gillespie.

Hay una película sobre la vida de Charlie Parker altamente recomendable que ilustra muy bien la época descrita aquí: Bird! (1988) dirigida por Clint Eastwood.*


1 No comparto necesariamente la opinión que música de baile tenga que considerarse
utilitaria ni que no tenga un valor artístico.
2 p.40, El Jazz – De Nueva Orleáns al Jazz-Rock, Joachim E. Berendt.
* Para este artículo me baso en las secciones correspondientes al Bebop de los libros: El Jazz – De Nueva Orleáns al Jazz-Rock, J. E. Berendt e Historia del Jazz Moderno, Frank Tirro.

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