Metrónomo, claqueta y baterías

Todos sabemos lo que es un metrónomo: un instrumento que sirve para medir el tiempo y marcar el compás.

La diferencia con la claqueta estriba en que ésta es como un metrónomo metido en un programa digital.

metrónomo

Desde el mostrador de esta insigne carnicería ya hemos tratado en anteriores ocasiones las habilidades con las que ha de contar un buen batería para elevar a la gloria las canciones de su banda.

Coordinación y un buen sentido del ritmo evidentemente son imprescindibles, a lo que habría que añadir un cuidadoso sentido del tempo.

Saber cuál es la velocidad adecuada a la hora de interpretar un tema puede ser la diferencia entre la gloria y el ostracismo.

No olvidemos el “Please Please Me” de The Beatles, en donde nuestro viejo amigo George Martin dio con la tecla al cambiar el tempo de la canción, y propiciar el primer número uno del grupo de los 4 de Liverpool.

Metrónomo, claquetas y baterías, ni contigo ni sin ti

Existen baterías excelentes, con gran sentido del ritmo, con una gran técnica en cuanto ejecución, que, sin embargo, luego no son capaces de realizar una grabación con claqueta.

El metrónomo sin duda es un aliado indispensable en las grabaciones que se realizan hoy en día, y en su caso recomiendo profundamente a todos los baterías que trabajen con él, y se preparen con tiempo a la hora de enfrentarse a una grabación.

La claqueta facilita increiblemente el trabajo del técnico de sonido, y el resultado final es mucho más positivo para toda la banda. Además, practicar con el metrónomo sin duda aumentará las habilidades del músico, y le ayudará a ser más constante a la hora de controlar su tempo.

Con las técnicas de grabación y los programas que se utilizan hoy en día parece casi imposible enfrentarse a una grabación de un disco sin claqueta.

“Siempre me decantaré por aquellos músicos que puedan ofrecerme algo más que una toma perfecta.”

Recuerdo mis primeras grabaciones a mediados de los 90, aún en estudios con sistemas analógicos. Con apenas 18 años uno apenas se planteaba asuntos de ese calibre, solamente que las tomas salieran bien y en el menor tiempo posible para ahorrar sobre todo dinero.

Con la llegada de las mesas digitales, animado por algunos técnicos de sonido con los que la mayoría de músicos extremeños habremos trabajado (César Bayón, Armando Mazuecos o Javi Bubayo), comprendí la importancia de trabajar con metrónomo en los ensayos cuando se avecinaba una grabación de alguna maqueta o disco.

Ahora bien, sin embargo no defiendo su uso a la hora de tocar en directo, salvo, claro está, que tu banda trabaje con programaciones o samplers en directo, más que nada por evitar el caos a la hora de interpretar dignamente la canción.

En la pasada edición del ParqueSonoro, de la que hablamos el pasado mes, observé que fueron bastante los bateristas que optaban por tocar en directo con claqueta, sin duda en pos de buscar la perfección y ofrecer una mayor profesionalidad en beneficio del resultado final. De manera espontánea, surgió entre el grupo de amigos el debate sobre si utilizar el metrónomo o no en las actuaciones en directo.

Como comprenderán, su seguro servidor, quien filetea y sazona esta carnaca mensual para ustedes, siempre se moja, y ésta no iba a ser una excepción. No defiendo el uso del metrónomo en directo. Quizás ofreces un resultado más real, más parecido a la grabación del disco que estás defendiendo, pero debemos saber separar una actuación en directo de una grabación.

metrónomoSerá que uno tiene un concepto muy romántico de la música, pero es que ésta se vive de una manera especial, y los directos son mágicos, y de corazón uno ha de dejarse llevar y embriagarse de las emociones que le produce tocar en vivo.

No creo que sea relevante el hecho de interpretar una canción un poco más rápido o más lenta.

Al igual que cuando llega el momento de ejecutar los breaks, personalmente me gusta dejarme llevar por las sensaciones del momento. Improvisar, ¿por qué no?

El estado de ánimo, las buenas vibraciones del momento, la respuesta del público…, incluso la personalidad y manera de ser, todo debería repercutir en la actuación de un buen batería que deja fluir la música por todo su cuerpo.

A finales de los 90 tuve el privilegio de asistir a una Master Class del excelente baterista Salvador Niebla.

Tras varias exhibiciones para mostrarnos la diferencia al trabajar con baterías acústicas y electrónicas, nos confesó que jamás repetía ciertos breaks, pues éstos los dejaba a las sensaciones que tuviera en ese momento. Como comprenderán, estuve a punto de arrodillarme y gritar bien alto “Aleluya”.

En mi última experiencia musical he descubierto que todo mejora y avanza a una velocidad vertiginosa, el nivel es cada vez mayor, los instrumentos son más baratos, accesibles y con más prestaciones que hace diez años, y las posibilidades son infinitas. No obstante, siempre me decantaré por aquellos músicos que puedan ofrecerme algo más que una toma perfecta.

No sé si en temas como “Sunday Bloddy Sunday”, “Easy Lover”, “Tonigh Tonigh”, “Tunnel of love” o “Roxanne”, por poner algún ejemplo, se utilizaría metrónomo, pero os aseguro, amigos, que tras esas interpretaciones hay un pedacito de alma que pervivirá para siempre, a pesar de que pueda existir un microsegundo de diferencia entre el puente y el estribillo, ya me entendéis.

En definitiva, amigos bateristas: ¿Metrónomo y Claqueta? Por supuesto. Son aliados para hacernos prosperar como músicos y mejorar el resultado de las grabaciones, pero en directo dejaos llevar un poquito, y escuchad el tic tac de vuestro corazón, que ese sí que marca bien el tiempo.

Encontrarás más artículos de opinión AQUÍ.

DEJA TU OPINIÓN

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

catorce + veinte =