Odisea se ha ido abriendo paso dentro del metal alternativo con una propuesta que no busca encajar en moldes predefinidos, sino construir su propia identidad a base de ensayo, directo y evolución constante. Su sonido se mueve entre la contundencia del metal moderno y una sensibilidad más introspectiva, donde la energía de las guitarras convive con un enfoque emocional que define buena parte de su discurso artístico.
En esta entrevista, la banda reflexiona sobre las diferencias que encuentran en el público según cada ciudad, el eterno equilibrio entre letra y melodía y las dinámicas internas que sostienen la vida de una formación musical. Hablan de la carretera como espacio creativo y de esas canciones ajenas que, de algún modo, podrían haber firmado ellos mismos, trazando así un retrato cercano de lo que significa construir una banda en movimiento permanente dentro del panorama del metal alternativo.
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Odisea y el oficio de ser banda: equilibrio personal, viajes y la construcción del sonido propio

Una de las características más fascinantes de la música en directo es cómo el público puede variar de una ciudad a otra, de un país a otro. Cada lugar aporta algo único a la experiencia. ¿Qué diferencias notáis en el público de diferentes ciudades o provincias?
Sí, se nota muchísimo. Aunque todavía nos movemos sobre todo por Andalucía, ya hemos podido tocar en sitios como Cádiz, Jerez, Sevilla o Granada, y cada ciudad tiene una manera distinta de vivir el directo. Al final cada escena bebe mucho de sus propias referencias: de los festivales que se hacen allí, de las bandas locales que han ido abriendo camino y también del tipo de público que se ha ido creando alrededor de esos sonidos.
Por ejemplo, en Jerez se nota mucho la cultura hardcore: es un público muy físico, con ganas de moverse, de hacer 2-step, de abrir pogo y de vivir el concierto de una forma más intensa. En Granada hemos notado más afinidad con sonidos de metalcore moderno y propuestas algo más actuales dentro del metal alternativo. En Cádiz, que es nuestra casa, sentimos que funcionan muy bien las partes melódicas y emocionales, aunque sin perder la energía cuando llega la velocidad o las partes más pesadas.
Cada sitio conecta con una parte distinta de lo que hacemos. También influye mucho el apoyo a la escena local. Hay ciudades donde se nota una implicación muy fuerte del público con las bandas emergentes, y otras donde cuesta un poco más que la gente se anime a ir a conciertos de grupos que todavía están creciendo. Hoy en día no es fácil mover a la gente, así que cuando ves una sala respondiendo, cantando, moviéndose o simplemente prestando atención, lo valoras muchísimo.
Creemos que una de las cosas buenas de Odisea es precisamente esa mezcla de influencias. Tocamos varios palos dentro del metal: partes más melódicas, momentos más hardcore, riffs rápidos, breakdowns, elementos de metalcore, nu metal o thrash… y eso hace que en cada ciudad haya algo concreto a lo que el público se pueda agarrar.
A veces conectan más con la agresividad, otras con la melodía, otras con la energía del directo. Además de ello, queremos destacar las reacciones del público cuando se acercan a nosotros después de un concierto. En algunos lugares te dan la enhorabuena y te piden que vuelvas a tocar allí, en cambio en otros notas más seriedad y no inician conversación con los artistas. Esa diferencia entre públicos hace que cada concierto sea único, y también nos ayuda a entender mejor cómo de viva está la escena en cada lugar.
En la música, hay debates interminables sobre qué es más esencial para una canción: la letra que transmite el mensaje o la melodía que hace que nos quedemos con ella en la cabeza. ¿Qué diríais que es más importante en una canción: la letra o la melodía?
Una hermosa letra no se entiende sin el acompañamiento musical adecuado, al igual que un riff brutal se desmerece si la letra no es coherente con este. Cada canción tiene un alma diferente, en unas destacan más la melodía y en otras la letra.
En nuestro caso, tenemos canciones pegadizas como “Penitencia”, en la cual recitamos “Fiera, suéltalo, ira acumulada en tu interior” acompañado de un riff con mucho groove que hace que se te quede en la cabeza. Mientras que por otra parte tenemos canciones como “Una y Otra Vez” en las que la letra juega un papel protagonista frente a la música, tratando temas más introspectivos mientras los instrumentos son más compañeros de viaje.
Ser músico es una vida apasionante, pero también tiene sus retos, sobre todo cuando se trata de encontrar un equilibrio entre la carrera y la vida personal. ¿Cómo gestionáis el equilibrio entre la vida personal y la profesional siendo músicos?
A pesar de que nuestro sueño es poder vivir de la música, nuestra situación es complicada al ser muy jóvenes y no tener suficientes recursos económicos. La mitad del grupo somos universitarios y la otra mitad trabajamos a duras penas para el día a día. Cada uno tenemos que priorizar en nuestra vida personal nuestra carrera académica o laboral, pero siempre buscamos de cualquier modo la manera de continuar creando nuestra música y disfrutar de nuestra verdadera pasión.
Sabiendo esas limitaciones, somos muy flexibles a la hora de compaginar los horarios de ensayo, sin perder en ello exigencia para sacar el proyecto adelante. También nos frena a la hora de encontrar conciertos, tanto por cuestiones monetarias como por nuestros horarios, pero siempre encontramos la manera de subirnos encima de un escenario.
A lo largo de los años, todos hemos tenido alguna canción de otro artista que nos ha tocado profundamente, esa que nos hace pensar: ‘Ojalá hubiera sido yo quien la compusiera’. ¿Qué canción de otro artista os habría encantado componer vosotros?
En ODISEA todos los miembros de la banda tenemos gustos diferentes, destacando cada uno en algún subgénero en concreto. Lo bonito de estar en una banda es que esas diferencias se mezclan y quedan reflejadas en tus propias composiciones. Alex toca muchos palos distintos, desde el metal más clásico al hardcore más moderno, internacional o nacional… Una canción que representa su lado más sentimental a la vez que pesado y groovy es “No Sé Decir Adiós” de la banda madrileña Hamlet.
A Lucy le gustan mucho las instrumentales más ortodoxas, es decir, sin muchos elementos electrónicos que se salgan de lo clásico, sin embargo sus bandas favoritas van desde el Rock Suave hasta el Death Metal Melódico. En este caso, la canción que ella ha elegido mezcla rock con pequeños toques de blues: “Who You Selling For” de The Pretty Reckless. Espe es todo lo contrario a Lucy, cuanto más moderno y electrónico mejor para ella. Una canción que le recuerda a nuestro estilo es “115” de Elena Siegman (la de los zombies del Call Of Duty).
A Álvaro (guitarra) le gusta sobre todo el metal extremo más moderno, desde Deathcore hasta Beatdown, pasando por riffs llenos de groove pero sobre todo “Que peguen fuerte”. Una de sus canciones favoritas que le hubiese encantado componer es “Walk With Me In Hell” de Lamb of God. Nuestro otro Álvaro (batería) le ha dado desde el rock psicodélico clásico de Led Zeppelin hasta la pureza más sentimental del Grunge de los 90. Le hubiese gustado componer el álbum “Souvlaki” de Slowdive, pero si tuviese que quedarse con una canción sería «Lover, You Should’ve Come Over» de Jeff Buckley.

Las giras no solo son una experiencia musical, también implican horas de viaje, y esos momentos en la carretera se convierten en parte esencial de la vida de cualquier banda. ¿Qué hacéis para matar el tiempo en los largos viajes entre conciertos?
Aparte de cosas básicas que hacemos todos en un coche, como escuchar música y charlar entre nosotros, nos gusta mucho planear cómo vamos a afrontar el concierto que viene y repasar nuestro repertorio. Además aprovechamos para compartir ideas creativas sobre nuestro futuro: composiciones, letras, temáticas, como vamos a realizar el arte conceptual en los nuevos trabajos… Otra actividad que tenemos para pasar el rato es cantar a todo volumen lo primero que sale en la radio del coche, ya sea música de nuestro estilo o cosas como “Funky Town”.
Ha sido un placer hablar con vosotros y conocer más sobre vuestro proceso y experiencias. Antes de despedirnos, ¿queréis dejar unas últimas palabras para vuestros seguidores o para los lectores de LaCarne Magazine?
Muchísimas gracias por ofrecernos hacer esta entrevista, el apoyo y cercanía que nos dan los medios como vosotros es gran parte de lo que nos motiva a seguir haciendo música. Ahora mismo estamos promocionando nuestro nuevo EP “Corrosión”. Si algo de lo que hayas leído te ha llamado la atención, te recomendamos echarle un vistazo, es nuestro viaje más maduro y contundente hasta la fecha.
Seguimos haciendo música desde Cádiz con la misma ilusión del primer día: sentir, compartir y conectar. Nos vemos en los conciertos, que es donde todo cobra sentido.
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