Por tercer año consecutivo, el recinto de Torre de Lucía abrió sus puertas al Mayorga Rockfest, poniendo la guinda a los festivales veraniegos con el haber de surtir nuestros oídos con lo mejor del pop-rock, el blues, el punk y hardcore en un festival que va camino de convertirse en todo un referente del rock.
Un precioso recinto acogió a un gran puñado de fieles sedientos de música en directo. Sin ningún tipo de estridencias y desmesura de medios, en esta ocasión, se apostó por la participación de Dover y Marky Ramone como cabezas de cartel, acompañados por un elenco de bandas de lo más variopinto: Los Jacobos, Guadalupe Plata, Porco Bravo y Def con Dos.
Los Jacobos
Los primeros en subir al escenario, “con to’l caló” que se dice por aquí, fueron Los Jacobos, veterana banda extremeña de hardcore-punk de la vieja escuela, repartiendo estopa a base de unas aceleradas guitarras, una base rítmica atronadora, y unas letras irreverentes y cachondas, marca de la casa. A este trío le sobra actitud y su presencia sólo se vio eclipsada por la escasa presencia de un público, más ocupado en buscar bebida o sombra, que en disfrutar del “Punk tonto para la gente inteligente” como bien propugnan estos músicos. Algún problema a la guitarra y cuarenta minutos de descarga que dejaron un buen sabor de boca para abrir el festival.
Guadalupe Plata
Mayor expectación aguardaba a Guadalupe Plata y su peculiar sonido, que apuesta por el blues y el rock más primigenios y oscuros. La guitarra y voz de Pedro Dios, la batería de Carlos Jimena y el bajo, contrabalde y guitarra de Paco Luis Martos, aportaron un sonido lleno de matices y un estilo inconfundible. Sin duda la propuesta más original de la cita. En apenas una hora desgranaron varios de sus éxitos: «El Dorado», «Milana»,»Calle 24″, o «1500 balas» sonaron enormes, transportando la torre de lucía a la mismísima “Teta enroscada” de Abierto hasta el amanecer. Un sonidazo y una sobria puesta en escena fueron lo más destacado de este power trío de Úbeda.
Abarrotado aguardaba ya el recinto para recibir a La Maravillosa Orquesta del Alcohol y su mezcla de folk, rock, country y blues, consiguiendo despertar y hacer bailar a un público bastante tímido, a base de unas guitarras acústicas, acordeón, y banjo cargados de melodías folk, arropados por una voz rasgada, y una base rítmica trepidante. La puesta en escena, con la banda moviéndose en todo momento y arengando a un público juvenil, un inmejorable sonido y una actitud extremadamente festiva fueron las notas a destacar de La M.O.D.A. que, con apenas dos trabajos en carretera han conseguido llenar salas y festivales por toda la geografía de la península. Quizá la banda esté sobrevalorada, pero merece la pena disfrutar de una actuación cargada energía y de melancolía a partes iguales.
Def Con Dos
Ya sabíamos la que nos esperaba con Def Con Dos. Los Strawberry, Peón Kurtz y J. Al Andalus tardaron más de la cuenta en saltar al escenario, para desesperación del personal, que comenzaba a impacientarse. Abrieron el show con la canción que da nombre a su último trabajo y una impactante puesta en escena, con los músicos saltando y brincando por todo el escenario. Los primeros compases sonaron mal y a su nueva incorporación a la guitarra, el ex Hamlet,Alberto Marín, le fallaba su instrumento. Tras varios temas todo empezó a sonar decente. Rap, hardcore y letras críticas y ácidas son las notas de identidad de esta veterana banda. Pese a la zurraspa que emanaba la batería, los problemas de la guitarra, las voces a las que apenas se entendían, los madrileños consiguieron poner patas arriba al recinto gracias a temas como «Mundo Chungo», «Agrupación de mujeres violentas», «El coche no», «Odio a los mártires del rock», «El cazador de elefantes», o «La cacería», que fueron algunos de los temas con los que volvieron loco al personal que abarrotaba las primeras filas, culminando su actuación con el mítico «Armas pal pueblo».
El anterior desconcierto fue apaciguado con el inconfundible y personal estilo de las hermanas Llanos, y un trabajado sonido, resultado de años y años de carretera. Con un estilo que siempre se vio influenciado por el rock más alternativo, y una última etapa de experimentación, la banda escogió para la ocasión un repertorio plagado de éxitos y algunos temas de su nuevo trabajo, como «Too late» y «Sisters of mercy» que sonaron enormes. Bajo una puesta en escena sosa, repasaron una prolífica carrera plagada de éxitos: «Cherry Lee», «Loli Jackson», «DJ», o «King George», clavando cada tema, cada riff y cada compás, aunque la voz no estuvo demasiado fina. Un sonido siempre influenciado por el rock alternativo, pero que a veces se confundía con ese pop rock meloso y aburrido. Aún con esto consiguieron animar a un público sediento de disfrutar en directo de temas como «Serenade» o «Devil come to me», que sin duda fueron lo más grande de la noche.
La banda más animal de la noche fueron Porco Bravo y su rock duro y sudoroso. Al grito de “¡buenas noches Almendralejo!”, los de Barakaldo comenzaron un repertorio cargado de guitarras, con una aplastante base rítmica y unas letras más que lascivas. El espectáculo fue brutal, con un frontman Manu, haciendo el animal durante toda la actuación, sirva de ejemplo que se grapó varias hojas de periódico a las que dio fuego para apagarlas revolcándose en el escenario, y saltó al público en varias ocasiones, una de ellas subido a una tabla de surf. A parte de todas estas estridencias, me pareció una gran banda, a tener en cuenta por su potente sonido en directo. Hora y media de rock duro con algún guiño a Motorhead.
Bien entrada la madrugada, casi se vació el recinto y pocos fuimos los que disfrutamos del punk-rock más auténtico, de la mano de uno de los míticos integrantes de la banda neoyorkina The Ramones, que aprovechando el tirón de la banda y su participación como batería en su última etapa, decidió tirar carretera y manta descargando todos los éxitos de la desaparecida banda, junto a su nuevo grupo Marky Ramone´s Blitzkrieg. «Beat on the brat», «Senna is a Punk Rocker», «Blitzkrieg Bop», «Teenage lobotomy», «Psico Therapy», «Pet Cemetary», «I wanna be sedated», «Poison Heart» o «I believe in miracles», fueron alguno de los más de 25 temas que repasó esta banda, muy bien engrasada. Gran actuación y una buena oportunidad para los que en su día no pudimos disfrutar de la banda original.